1° DE MAYO SOCIALISTA: POR UN PROGRAMA OBRERO FRENTE AL CORONAVIRUS – INTERVENCIÓN DE JUAN MARINO

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1° DE MAYO SOCIALISTA: POR UN PROGRAMA OBRERO FRENTE AL CORONAVIRUS

Intervención de Juan Marino – 1° de mayo de 2020

Desgrabado: Valeria Díaz

Compañeras, compañeros y compañeres, en este día internacional de las trabajadoras, los y les trabajadores hacemos esta transmisión como Partido Piquetero titulada “1° de mayo socialista: por un programa obrero frente al coronavirus” porque nos parece muy importante discutir, en la principal conmemoración histórica que tiene el movimiento obrero a nivel internacional, el programa de la clase obrera para intervenir frente a la pandemia que estamos atravesando en el mundo entero y para discutir una intervención socialista desde el punto de vista de la clase obrera en esta pandemia.

Antes que nada, quiero arrancar esta intervención mandando un abrazo a la distancia a todas las compañeras y compañeros que viven en la Villa 31. Hoy la Villa 31 está en una situación muy complicada, se están multiplicando muy rápidamente los casos de coronavirus. Hay 57 casos confirmados, se propagó muy rápido, y al mismo tiempo hay una situación donde muchas manzanas de la villa todavía no tienen acceso al agua. Falta de agua y presencia del virus es una combinación muy grave. Se necesita el agua para la higiene, para lavarse las manos, limpiar los hogares y las cosas que une trae de afuera de la casa. Por lo tanto, la situación es de extrema urgencia. Nuestro partido está involucrado en la lucha en defensa de los reclamos de las vecinas de la Villa 31, y por lo tanto en esta transmisión nuevamente expresamos nuestro respaldo a esos reclamos y le planteamos al gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encabezado por Horacio Rodríguez Larreta, que dé respuesta inmediata a los reclamos de la Villa 31 para hacer frente a la pandemia, al coronavirus y para tomar todas las medidas necesarias para que no se siga propagando la enfermedad y para que todas, todos y todes los vecinos de la Villa 31 tengan garantizado su derecho a la salud y a comer en el marco de esta crisis.

CORONAVIRUS, DESOCUPACIÓN Y COLAPSO DEL CAPITAL A NIVEL INTERNACIONAL

Sobre esa base y para discutir este 1° de mayo socialista, este programa obrero frente al coronavirus, nos parece importante caracterizar en qué situación se encuentra el movimiento obrero a nivel internacional en esta pandemia, en esta situación de colapso del capital a nivel internacional.

Hay un nuevo dato que salió ayer, el nuevo dato de pedidos de seguro de desempleo en Estados Unidos. En EEUU el día de ayer se sumaron más de 3 millones de nuevos pedidos de seguro de desempleo, eso significa que en las últimas 6 semanas en EEUU hubo 30 millones de personas que pidieron seguros de desempleo, 3 millones de personas que entraron en la desocupación durante la pandemia solo en la última semana. A nivel internacional la Organización Internacional del Trabajo calcula que para el 2° trimestre se van a perder 195 millones de puestos de trabajo en el mundo entero.

Por lo tanto, tenemos que visualizar que la clase obrera afronta esta pandemia sufriendo un retroceso en sus condiciones de vida, un retroceso como clase y de ahí la importancia de reivindicar la militancia que estamos desarrollando. Una militancia política y social muy importante de la cual somos parte como Partido Piquetero y con nuestra agrupación Unidad Piquetera en los barrios populares para defender el derecho a comer y a la salud en el marco de la pandemia. El trabajo que hacemos en los barrios poniendo en pie las ollas populares con entrega de viandas y garantizando el plato de comida es muy importante para que todas las personas tengan el plato de comida que necesitan y puedan quedarse en la casa y así combatir el coronavirus. Es una labor fundamental la que venimos desarrollando en unidad con numerosas organizaciones. Lo vamos a expresar nuevamente el día de mañana sábado 2 de mayo en una nueva jornada nacional de ollas populares con entrega de viandas, de distribución de alimentos, de producción de barbijos por parte de las cooperativas. Esta jornada es por el 1° de mayo. La organizamos junto a la FETRAES, La Cámpora, Unidos y Organizados, Irrompibles, CNCT, Frente Barrial de la CTA, La 27 de Oktubre y muchas otras agrupaciones en todo el país.

Estas jornadas las hacemos también en colaboración, como organización piquetera, con los sindicatos. En nuestro caso hemos tenido una colaboración muy importante con el sindicato de camioneros que nos ayudo con 700kg de alimentos para el merendero Dulce Hogar del barrio Mariló de Moreno. Estuvimos como Partido Piquetero en el comedor infantil “pequeños camioneritos” el día lunes pasado y este sábado los compañeros de camioneros van a estar en la jornada de ollas populares en la villa 21 24 dando una mano.

Hay una colaboración clasista entre organizaciones sociales y sindicales que expresa un principio de unidad del movimiento ocupado y desocupado para hacer frente a la pandemia. Y eso nos parece que debe ser reivindicado, es el camino que hay que atravesar, y es lo que tenemos que militar quienes somos militantes de izquierda, trotskistas y revolucionarios en el marco de la pandemia en defensa de las condiciones de vida y de existencia de nuestra clase social, la clase obrera. Por eso lo tenemos que plantear y discutir en este 1° de mayo, Día Internacional de la Clase Obrera. De ahí la importancia y la necesidad de desenvolver esta militancia política que estamos desarrollando como Partido Piquetero con Unidad Piquetera, y en unidad y coordinación con todas las organizaciones sociales y sindicales que expresan esta comprensión clasista sobre cómo afrontar la pandemia.

Planteamos y hacemos esto porque vemos que la actual situación con el coronavirus genera un retroceso en las condiciones de vida de toda la clase obrera. Tenemos el dato de la desocupación en EEUU: 30 millones durante las últimas 6 semanas, eso significa según la agencia Bloomberg que hay un 20% de desocupación. Y hoy el Washington Post publicó un artículo que caracteriza que, en el próximo periodo, las próximas semanas, EEUU va a tener un índice de desocupación de entre 25 y 30%. La OIT no sólo caracteriza que en el segundo trimestre se pierden 195 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, sino que también la OIT caracteriza que ya se están viendo afectadas las actividades donde se desempeñan más de 1300 millones de trabajadores a nivel mundial, el 38% de la población activa económicamente que tiene un puesto de laburo hoy tiene problemas para desarrollar ese trabajo y es posible que incluso luego de la pandemia esos problemas continúen.

La clase obrera afronta esta pandemia con muchas dificultades, viendo empeoradas sus condiciones de vida, atravesando un retroceso en sus condiciones de vida, por eso es muy importante discutir cómo enfrentar el coronavirus desde el punto de vista de la clase obrera. Y en ese sentido también es importante entender que si esto ocurre también tiene que ver con el hecho de que el capital está colapsando, que hay una crisis histórica terminal del capital como régimen social a nivel mundial, que hay una crisis y un colapso del propio imperialismo y que eso es también lo que determina la incapacidad y la debilidad el capitalismo para poder hacer frente a la pandemia. El hecho de que una pandemia genere un crecimiento tan veloz de la desocupación en la principal metrópolis imperialista que es EEUU, lo único que pone de manifiesto es la caducidad histórica del propio capitalismo, su incapacidad como régimen social para hacer frente a la pandemia. Que es un régimen social que ya no le sirve a la humanidad para defender los puestos de trabajo y el derecho a la salud en el marco de la pandemia.

Hay que desarrollar al interior de la clase obrera y de la militancia revolucionaria una comprensión sobre las características de la etapa histórica el marco de la cual se desarrolla el coronavirus y en el marco de la cual se desarrolla la intervención de la clase obrera frente a esto. El colapso del capital se ha verificado durante las últimas semanas y los últimos meses en una serie de episodios, pero ha habido uno que fue muy importante: el crash petrolero. Esta situación donde los empresarios del petróleo, y sobre todo en EEUU, se tienen que empezar a sacar de encima su propio petróleo, le huyen como la peste por que el petróleo ya no vale nada. Un empresario petrolero tiene que pagar para que alguien se lleve su petróleo, ya no cobra para que alguien se lleve su petróleo, es una situación de colapso, de crisis, es un crash brutal que nunca antes se había visto en la historia del capitalismo, lo que ha atravesado la industria petrolera a nivel mundial durante la pandemia. Este episodio ha demostrado la profundidad del colapso del propio capital como régimen social y la profundidad del colapso del imperialismo.

Este colapso del capital lo venimos señalando como partido trotskista, como Partido Piquetero, desde nuestra propia fundación, y lo hemos elaborado y sistematizado teórica y políticamente, publicando un libro en 2019 sobre la base de una elaboración que se desenvolvió centralmente durante 2018. Luego ha tenido un desenvolvimiento cada vez más profundo ese colapso, y lo tenemos que poner de manifiesto y explicitarlo porque demuestra que la lucha contra la pandemia se combina también con la lucha política por discutir cuál es la salida a ese colapso del capital que estamos atravesando.

RACIONALIDAD CIENTÍFICA CONTRA EL FASCISMO IRRACIONAL DE TRUMP Y BOLSONARO

En ese sentido, este 1° de mayo nuestro Partido Piquetero, que es un partido trotskista y antiimperialista, denuncia al imperialismo y al gobierno fascista e imperialista de Donald Trump. Por un lado, frente a la pandemia, Trump ha atacado pública y explícitamente a la OMS, ha generado en EEUU una situación de multiplicación de la cantidad de contagios como no hay en ninguna otra parte del mundo. Hoy tenemos en EEUU el país con más contagios y ya están teniendo que enterrar a los fallecidos por coronavirus en fosas comunes porque no dan a basto los cementerios. Eso es producto de la orientación anti-científica de Donald Trump y de una política donde se deja de lado el derecho a la salud, donde se desprecian los criterios científicos y sanitarios sobre cómo afrontar una pandemia. El de Trump es un gobierno fascista donde lo único que se busca es defender y priorizar los intereses de los monopolios imperialistas a quienes no les importa la vida y la salud de la población.

Ese mismo gobierno de Trump antes de la pandemia venía acicalando, desarrollando, una política agresiva a nivel internacional que nuestro Partido venía denunciando, y que este 1° de mayo queremos poner de manifiesto y denunciar nuevamente. Tenemos que recordar cómo Trump motorizó y profundizó la crisis mundial cuando ordenó el asesinato del general Qasem Soleimani de Irán, un general que pertenece al cuadro mayor del aparato estatal de Irán, es el segundo en importancia en el orden gubernamental iraní, y Trump lo asesinó. Es decir que Trump se auto arrogó, como ya lo había hecho en otras oportunidades el imperialismo yanqui, el derecho a establecer la pena de muerte de forma unilateral a nivel internacional. Se trató de un acto de terrorismo internacional perpetrado por el gobierno fascista de EEUU. De forma sumaria, una ejecución sumaria, han asesinado a un líder y no solo un líder, sino sobre todas las cosas a una de las principales cabezas de un estado violentando por completo todo el ordenamiento jurídico establecido a nivel internacional y desenvolviendo una política de agresión muy fuerte que no solo motorizó la agudización de la crisis mundial, sino que además generó como contrapartida la unificación de Medio Oriente y un repudio generalizado a nivel internacional y dentro de EEUU. Por lo tanto, frente a la unidad de Medio Oriente, frente al repudio político a nivel internacional y frente al repudio popular interno dentro de EEUU, Trump finalmente tuvo que retroceder en lo que fue una derrota política previa al desarrollo de la pandemia.

En ese sentido nos parece importante vincularlo con cómo Trump aborda la pandemia actual porque así como Trump desenvolvió previamente al desarrollo del coronavirus una política sumamente agresiva contra Irán, ahora está utilizando la pandemia para atacar a China. Ha reflotado la tesis de que el coronavirus sería un invento del gobierno chino, lo cual no solamente profundiza y desenvuelve tendencias xenófobas y fascistas, si no que además pone de manifiesto que aún en pandemia el imperialismo fascista de EEUU lejos de reconocer la realidad, tomar medidas científicas y establecer una política de colaboración internacional contra el coronavirus, por el contrario trata de utilizar el coronavirus como un instrumento en su guerra comercial, en su orientación agresiva contra China.

Si nos fijamos, esa agresión de Trump contra China también es una forma de tapar los resultados evidentes de la lucha contra la pandemia donde hoy tenemos un Estado chino que ha logrado controlar con mucha fuerza y claridad los contagios del coronavirus. China pasó de ser el país con más contagios en enero de este año a un país que está muy lejos, en números, de los principales países donde se ha propagado la pandemia. Hoy en día en primer lugar está EEUU con una diferencia muy grande con respecto al resto del mundo. Hoy en EEUU hay más de 1 millón de personas contagiadas, más de 60 mil personas fallecidas, y esos datos son muy distintos a los que tenemos en China. Entonces, mientras en China se ha demostrado que tomar medidas guiadas con criterios sanitarios y científicos ha permitido controlar la pandemia, por el contrario, en EEUU lo que tenemos es la demostración de que las políticas anti científicas propias del fascismo a lo único que llevan es a un colapso también en el terreno de la salud y en el terreno sanitario.

ENFRENTAMOS LA PANDEMIA CON ESPÍRITU SOCIALISTA

Por eso denunciamos al imperialismo yanqui y al fascista Donald Trump por desenvolver esta orientación anti científica. Y en este punto nos parece importante reivindicar el hecho de que la OMS recientemente ha saludado el ejemplo de Argentina de forma pública reivindicándolo como ejemplo de unidad político – científica a la hora de abordar el coronavirus. Y esto creo que es importante que lo destaquemos, expliquemos, desarrollemos y comprendamos, porque cuando decimos que a la pandemia la enfrentamos con medidas basadas en criterios científicos y racionales nos estamos posicionando en un contrapunto a la política irracional y anticientífica del fascismo. Y eso no es menor porque el fundamento del socialismo obrero y revolucionario que reivindicamos es científico. Entonces destacamos que hay gobiernos que se basan en criterios científicos para desarrollar su propia política, que no se basan en criterios que colocan en primer lugar la defensa de los intereses de los monopolios imperialistas en este terreno, sino que por el contrario se basan en criterios que tienen que ver con fundamentos sanitarios, de defensa del derecho a la salud, y por lo tanto de una racionalidad científica en contra el fascismo irracional de Trump y Bolsonaro. Nos parece importantísimo porque se vincula con el título de esta transmisión que es que es un 1° de mayo socialista. Como Partido Piquetero entendemos que esta pandemia se atraviesa con espíritu socialista, que la salida al colapso del capital es el socialismo. Y lo decimos por un lado porque gobernar en base a criterios científicos es algo que fundamenta la orientación de cualquier gobierno que se denomine socialista y nos coloca en la vereda del frente de gobiernos fascistas.

En segundo lugar, también lo decimos por la ubicación política que ocupamos y se desenvuelve en la lucha entre partidos a nivel internacional. Tenemos a la cabeza del Estado español a un gobierno de frente antifascista encabezado por el Partido Socialista del estado Español junto con Podemos y el Partido Comunista. Esto no es un dato menor porque justamente ese gobierno es el gobierno que frente a la pandemia, en un país donde la pandemia se desarrolló muy rápidamente y no se tomaron muy rápidamente las mismas medidas que si se tomaron en Argentina (Argentina pudo ver el ejemplo de España y evitar desarrollar ese mismo camino), para hacer frente a la pandemia, para poder frenar su propagación y para poder reducirla se resolvió la intervención, centralizada, de todo el sistema de salud, tanto público como privado, bajo la dirección del aparato estatal español. Una política de claro tinte socializante donde el sistema de salud privado se colocó bajo la dirección del gobierno político de este frente antifascista.

También cuando decimos que esta crisis se atraviesa con espíritu socialista y hablamos del desarrollo de una tendencia socialista a nivel internacional también nos referimos al ascenso electoral que tuvo Bernie Sanders en EEUU. Ahora también es importante problematizar eso porque Sanders decidió bajar su candidatura y apoyar la candidatura de Biden luego de que Biden, que fue vicepresidente de Obama, lo derrotara en las elecciones internas en una serie de estados sobre todo en los estados más importantes a la hora de definir las elecciones internas del Partido Demócrata. Entonces este también es un hecho que tenemos que tener en consideración y que tenemos que caracterizar porque ese socialismo es un socialismo de carácter burgués, y esto es posible porque la propia naturaleza, el propio origen del socialismo es burgués. Las primeras expresiones de socialismo desde el punto de vista histórico fueron desarrolladas por un sector de la burguesía que veía las primeras crisis del capitalismo y desenvolvía planteos socialistas como una forma de buscar resolver esa crisis en términos burgueses. Esas fueron las primeras expresiones del socialismo, luego se desarrolla el socialismo científico y el de la clase obrera. Por lo tanto, no es ajeno al desenvolvimiento histórico y a la lucha política de la lucha de clases el hecho de que frente a una crisis de magnitud histórica frente a un colapso del capital emerjan tendencias socialistas al interior de la burguesía. Cuando esas tendencias socialistas se convierten en las tendencias predominantes como es el caso del Estado español, lo que corresponde desde el punto de vista del socialismo revolucionario, nuestro punto de vista como trotskistas, es intervenir en ese proceso, desarrollar esa experiencia de ese pueblo, de esas masas, que tienen en su dirección a esas expresiones socialistas, o de izquierda, planteando que se desenvuelvan todas las medidas basadas en criterios científicos y en este caso necesarias para enfrentar el coronavirus. Y se va a atravesar una experiencia, y ese socialismo va a demostrar si tiene las condiciones para constituirse como una salida de conjunto frente al colapso del capital, o si no tiene esas condiciones y por lo tanto a partir de esa experiencia, y sobre la base de atravesarla con esas tendencias socialistas burguesas a la cabeza de ese fenómeno, si luego de eso como conclusión las tendencias socialistas revolucionarias nos convertimos en mayoritarias y encabezamos el proceso político. Eso es algo que se va a atravesar en el próximo periodo.

UN PROGRAMA DE TRANSICIÓN PARA CONSTRUIR EL SOCIALISMO OBRERO

Al mismo tiempo, que Sanders no haya logrado convertirse en el candidato opositor a Trump, es decir que en las elecciones de EEUU no vamos a tener Trump contra Sanders, sino Trump contra Biden, eso también plantea una reflexión sobre los límites del socialismo burgués y la necesidad del socialismo obrero. Porque un socialista que está a la cabeza de un gobierno burgués, de un estado burgués, lo que puede ofrecer es un socialismo burgués. Pero si entendemos necesario y correcto desarrollar un socialismo obrero, y que está planteado objetivamente por el colapso del capital, por la crisis y la necesidad de la clase obrera, de defensa de sus propias condiciones de vida, entonces la clase obrera tiene que organizarse políticamente y comandar ese proceso.

Y de ahí surge la discusión del programa obrero frente a la pandemia, que es el título de esta discusión, y que naturalmente como todo programa tiene que surgir de una caracterización de una comprensión del cuadro objetivo que es lo que acabamos de describir en materia de cuál es la situación de la clase obrera a nivel internacional, cual es la situación del capital, el imperialismo a nivel internacional, cual es la situación de la lucha entre partidos a nivel mundial. A lo cual quiero agregar el aislamiento político internacional de Trump y Bolsonaro que han sido expuestos frente al mundo entero como gobiernos incapaces, de forma evidente, para hacer frente a la pandemia. Han atacado a la OMS, han dado la espalda a los criterios científicos y sanitarios ,y han empezado a sufrir crisis políticas al interior de sus propios países a tal punto que en Brasil renunció el Ministro de Salud y en un momento incluso se discutió que la cúpula militar iba a reemplazar a Bolsonaro en el manejo de la crisis. Tenemos por lo tanto esa situación en relación a la lucha entre partidos y sobre esa base tenemos la necesidad de establecer un programa obrero para que el socialismo obrero se desarrolle y más aún lo discutamos como partido este 1° de mayo.

Entonces nos parece importante sobre esa base establecer un criterio que es que la izquierda revolucionaria tiene que discutir un programa de transición para intervenir en la crisis actual. Y lo que vemos es que el Frente de Izquierda, que está desenvolviendo su propio acto virtual este 1° de Mayo, desarrolla una intervención de propaganda frente a la pandemia. Es decir que no plantea un curso de acción militante para que la izquierda revolucionaria trotskista se fusione con el movimiento obrero que está sufriendo las consecuencias de la pandemia. No plantean ese curso de acción, no plantean un programa de transición para desarrollar esa intervención, sino que se reduce a una actividad propagandística, y en el caso de Argentina, atacan al gobierno argentino, para desarrollarse de forma sectaria y faccional contra el gobierno, cuando en realidad lo que tenemos que hacer como izquierda es aprovechar las oportunidades que nos abre la orientación de un gobierno que sí se guía con criterios científicos, como es el caso del gobierno del frente de todos, todas y todes, el gobierno de Alberto y Cristina, aprovechar todas las iniciativas que generan un mejor terreno para el desarrollo de la izquierda, que genera un mejor terreno para la defensa de las condiciones de vida materiales de nuestra clase, y en ese terreno desenvolver una militancia y una actividad y nuestra propia orientación.

POR LA APERTURA DE LIBROS DE TODA EMPRESA QUE DESPIDA, SUSPENDA Y REDUZCA SALARIOS

Entonces por eso hay que discutir un programa de transición para enfrentar la pandemia y el actual colapso del capital. Y ahí lo que vemos son principalmente 2 grandes problemas. Así como decimos que EEUU tiene una situación donde la desocupación llega al 20% y puede incluso llegar al 30% según el Washington Post en las próximas semanas, tenemos una situación de la Argentina donde vamos a atravesar en los próximos meses una caída muy fuerte del PBI, de la actividad económica, de la actividad industrial y donde por lo tanto hay que discutir cómo se defienden los puestos de laburo y las condiciones de vida de les compañeres del movimiento ocupado y desocupado en Argentina. En ese sentido hay dos grandes cuestiones a charlar: como militamos en las fábricas, en los lugares de laburo, en los gremios que por un lado tienen actividades porque están exceptuados durante la cuarentena y desarrollan actividad esencial, y por otro lado las compañeras y los compañeros que están en licenciamiento porque sus actividades no son esenciales. Después por otro lado los compañeros y las compañeras que están en la desocupación o en el trabajo informal, que están en una situación muy complicada y están en su casa en su barrio, también requieren de una orientación y un planteo para desenvolver una militancia y una lucha política en el marco de la pandemia y contra el coronavirus.

Entonces ahí hay dos cosas muy importantes: por un lado, la situación de suspensiones que se están imponiendo al movimiento obrero ocupado, suspensiones que implican un recorte salarial que a partir del acuerdo CGT UIA es un recorte salarial que tiene un piso del 75% de salario neto. Eso es lo que se ha acordado y a partir de eso se firmaron y se están firmando acuerdos en el sindicato de comercio, construcción, UOM, SMATA. Entonces ahí cómo entendemos que corresponde intervenir como sindicato, como delegado sindical frente a una situación de suspensión. Porque cuando llega el patrón y le dice al delegado sindical, a les compañeres de la fábrica, “miren tenemos que suspender”, lo que te está diciendo es que está en una situación donde no puede garantizar el pago completo de los salarios. Por lo tanto, lo primero que hay que responder es: apertura de libros. Si vos me decís que tenés que meter reducción salarial me lo tenés que, como mínimo, justificar con la apertura de los libros para discutir si es efectivamente real lo que estás planteando o si estas aprovechando la pandemia para recortar mi salario. Y si es real lo que planteas, cómo se hace para garantizar mi salario y que la salida no tenga que ser la reducción salarial, porque nadie de nosotros quiere la reducción salarial. Después naturalmente hay situaciones donde si hay una asamblea de fábrica o sindicato de fábrica o sindicato de rama que entiende que la única forma que queda es firmar la suspensión para evitar el despido, puede ser. Ahora eso no significa que haya que embellecer la suspensión y reducción salarial como algo positivo, hay que reconocer que es algo negativo y discutir un planteo para superarlo porque eso no puede ser la salida a la situación.

De ahí la apertura de libros como salida transicional para discutir el problema de las suspensiones en las fábricas y en el movimiento obrero ocupado es muy importante, y después se desprenden toda una serie de situaciones. Planteas apertura de libros y verificas que, en el caso de tu empresa, tu patronal, en realidad está metiendo presión para levantar la cuarentena, como hizo Techint en este país, tenés que salir a hacer una campaña de denuncia política, pública donde quede claro que ese grupo empresario, ese monopolio, ese sector, lo que está haciendo es atacar a sus propios trabajadores con el objetivo de conjunto de extorsionar al gobierno para levantar la cuarentena. Las extorsiones para levantar la cuarentena deben ser denunciadas por el movimiento obrero porque el movimiento obrero defiende la cuarentena, el aislamiento social obligatorio y preventivo, porque entiende que es una medida necesaria para defender la salud pública. Esto es así no solo porque es la posición de todos los sindicatos del país, sino porque además todas las encuestas indican que más del 85% de la población respalda las medidas sanitarias del gobierno nacional. Después puede ser que haya empresarios que sean incapaces de abordar una situación crítica y que se requiera por lo tanto una convocatoria del Ministerio de Trabajo para discutir una salida en esas empresas para que se garantice el funcionamiento, el acceso a los programas de asistencia que el gobierno está estableciendo para garantizar los puestos de laburo y el pago de salarios sobre esa base que la situación se solucione. Puede haber empresas que estén efectivamente en una situación de colapso y crisis porque hay un colapso del capital y las empresas quiebran en un colapso del capital, y ahí lo que se requiere es una discusión que también debe darse en el ámbito de las mesas que convoca el Ministerio de Trabajo y eventualmente en una mesa interministerial con los sindicatos y los empresarios para discutir cómo se defiende la actividad porque si cierra la empresa no hay puestos de laburo, entonces ¿cómo evitamos que cierre? Y ahí una opción puede ser que el gobierno le compre la producción a esa empresa. O por ejemplo hoy (1° de Mayo) el presidente Alberto Fernández subió el ejemplo de una empresa autopartista que se reconvirtió para producir de insumos sanitarios para hacer frente a la pandemia y esa fue una forma de garantizar el pago de salario completo y los puestos de laburo. Entonces son soluciones que todas se plantean en estos casos hipotéticos siempre sobre la base de reclamar la apertura de libros. La apertura de libros es una gran consigna transicional para el movimiento obrero para enfrentar la situación de suspensiones y de reducción salarial que se está imponiendo en los gremios mayoritarios en nuestro país.

En ese sentido es importante destacar que hay una orientación del gobierno que es plantear la necesidad de defender los puestos de laburo, el contrato laboral y la unidad productiva; es decir que no cierren las empresas. Por eso se estableció el programa de asistencia al trabajo y a la producción donde se garantiza el pago del 50 % de los salarios en el 80% del sector privado, que es el sector que está afectado por el coronavirus y que tiene sus ingresos reducidos, que ha disminuido su producción, su trabajo. Está garantizada la línea de asistencia a todas esas empresas. Es decir que hay una orientación central del gobierno de decir que las empresas no cierren y que el salario se garantice y que el puesto de laburo se garantice. Si hay empresas que no cumplen con eso, deben ser denunciadas y llevadas al Ministerio de Trabajo para que min intervenga, resuelva la situación y garantice la producción y garantice los puestos de laburo porque para eso está el propio programa que anunció el Ministerio de Trabajo y el de Economía. En este punto, queremos expresar toda nuestra solidaridad con las luchas de Penta, Acindar y Bed Time, reclamando que se garantice el pago de salarios y se dé marcha atrás con los despidos.

En ese sentido el movimiento obrero, entendemos, tiene un punto en común con la orientación que plantea el gobierno. Que es que es necesario defender la unidad productiva para no perder los puestos de laburo, porque si empieza a haber una situación de quiebra generalizada inevitablemente va a haber una situación de masificación de la desocupación y eso no es conveniente para el movimiento obrero. Lo vinculamos con lo que decíamos bajo el gobierno de Macri. La reivindicación de la consigna en defensa de la producción y el trabajo, es una consigna que tiene un contenido policlasista, tiene un sentido positivo para el propio movimiento obrero cuando se coloca en el terreno de una lucha común que permita defender los puestos de laburo. Entonces si uno evalúa que la OIT está diciendo que el 38% de la fuerza de trabajo del mundo va a ver en riesgo su puesto de trabajo y si estamos viendo que en EEUU ya están en un 20% de desocupación (cosa que no pasa en Argentina) y que van a estar en un 30% en las próximas semanas, nos parece que el movimiento obrero tiene como objetivo defender su puesto de trabajo sobre la base de esas premisas y con la consigna de la apertura de libros contables exigiéndoselo a las empresas como camino transicional para desenvolver una lucha en el terreno de la pandemia y de la actual crisis. Que luego naturalmente evolucionará y efectivamente planteará el desarrollo de la organización obrera, del control obrero de la fábrica y una dinámica de desenvolvimiento de la organización obrera contra la pandemia y en defensa de sus condiciones de vida. Y del control obrero de la producción, porque se empieza a discutir luego de discutir la apertura de libros, qué está pasando con la producción, dónde se vende, cómo, a quién, y se involucra una discusión con el gobierno y se traslada a una discusión política. Es decir que ocurre un efecto donde se desenvuelve políticamente el movimiento obrero como factor actuante en la presente crisis con el objeto de defender los intereses de sus compañeros y compañeras y ya empezando a discutir la situación de la producción en general.

COMITÉS DE CRISIS Y MULTISECTORIALES PARA GARANTIZAR EL DERECHO A COMER EN BARRIOS, MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

Después por otro lado tenemos la militancia en los barrios porque las compañeras y compañeros que están en situación de licenciamiento están en la casa, y muchas y muchos están sin laburo, y las compañeras y compañeros informales, del trabajo no registrado, están sin poder laburar. Entonces, así como desenvolvemos en los barrios las ollas populares con la entregas de viandas y desarrollando una actividad solidaria fundamental para garantizar el plato de comida y el derecho a comer, en todo el país estamos militando para garantizar el derecho a comer, tanto el Partido Piquetero y Unidad Piquetera como un conjunto de organizaciones, una gran red social en el país que defiende el derecho a comer que no son solo las organizaciones sociales y sindicales. Se desenvuelven en los distintos municipios, barrios y provincias una discusión de cómo se afronta el coronavirus y cómo se defiende el derecho a comer y las condiciones de vida del pueblo en el marco de la pandemia.

El gobierno impulsó la formación de comités de crisis, de emergencia social. Hay comités en la provincia de Buenos Aires, en otras provincias y en los municipios. Incluso hay municipios que tienen comités por región, por ejemplo, el Partido Piquetero participa del comité de crisis de la región Trujui de Moreno. Por lo tanto, se planteó la creación de un organismo que discute la asistencia social y los problemas sociales en el marco de la pandemia y del coronavirus. Incluso, en este terreno nos parece importante señalar que la izquierda, las organizaciones sociales, los sindicatos, tenemos que intervenir y formar parte de esos comités de crisis porque es ahí donde se desarrolla la discusión de cómo abordar la pandemia. Luego la discusión es cómo es la dinámica de esos comités de crisis y cómo tenemos que intervenir en esa dinámica y con qué perspectiva. A nuestro entender la perspectiva tiene que ser ir en el sentido del desarrollo de las multisectoriales en los barrios y municipios, que agrupen a las distintas organizaciones populares, piqueteras y sindicales y a los distintos sectores afectados por el coronavirus como organismos de poder popular para hacer frente a la pandemia.

Hoy en día están estos comités de crisis encabezados por los municipios, las gobernaciones, por el Ministerio de Desarrollo Social en el caso del comité a nivel Provincia de Buenos Aires, y en ese sentido hay un punto que nos parece importante: la coordinación que existe entre esos comités de crisis, los municipios, las gobernaciones provinciales y el propio Ejército. Porque el Ejército está garantizando asistencia alimentaria y humanitaria en los puntos más críticos del país, donde la situación social es más complicada porque la gente está peor, la está pasando muy mal, y ahí el Ejército está haciendo dos cosas: por un lado montar los hospitales de campaña y por otro lado garantizar el plato de comida caliente en esos puntos más críticos.

Y ahí viene habiendo una discusión al interior de la izquierda que nos parece importante abordar en este 1° de mayo, para discutir cómo tiene que intervenir un militante de izquierda, un partido de izquierda frente a esa situación. Hay compañeras y compañeros de la izquierda que incluso han llegado a plantear que hay que rechazar la presencia del Ejército en los barrios. Y desde nuestro punto de vista lo vemos como algo incorrecto porque las compañeras y compañeros en los barrios reciben positivamente al Ejército cuando llega con el plato de comida y les garantiza el derecho a comer. Por lo tanto, no corresponde desarrollar esa orientación primero porque es imposible militarla en ningún barrio, no es una orientación que permita desarrollar una organización de izquierda revolucionaria en un barrio popular donde se necesita un plato de comida y el Ejército garantiza ese plato de comida. Y en segundo lugar hay otro problema que considerar, que es que en una situación de catástrofe como la que genera una pandemia se requiere de una estrategia organizada con un grado de desenvolvimiento técnico, operativo y con una determinada cantidad de personas que lo integren que pueda garantizar esa asistencia social y que hoy en día esa condición no la tiene en particular la izquierda, pero tampoco las organizaciones sociales y los sindicatos. Por eso el ejército tiene que intervenir, porque incluso desde el punto de vista constitucional, del ordenamiento legal, de la ley de defensa de la democracia, el Ejército tiene un mandato institucional que es que en este tipo de situaciones tiene que hacerse cargo de la asistencia humanitaria y además es el organismo con mayor capacidad técnica para hacerlo. Por eso, no sólo no hay que rechazar su presencia, sino que hay que reclamarla. No reclamarla sería la actitud cómplice porque le permitiría al Ejército no cumplir con su obligación constitucional.

Teniendo en cuenta todos esos factores un militante de izquierda tiene que primero ir al comité de crisis y decir: sí, que venga el Ejército para garantizar el acceso al plato de comida. Incluso en los lugares donde todavía no llegó y la situación está muy mal plantear que llegue ahí también porque es necesario el plato de comida. Luego naturalmente cuando está presente el Ejército en el barrio y hay una coordinación directa con organizaciones sociales y el comité de crisis ahí empieza la discusión sobre cómo se garantiza la asistencia alimentaria, con qué criterios, con qué cantidades, en función de qué orientación. Y en esa discusión la izquierda, las organizaciones piqueteras, los sindicatos, tenemos la posibilidad de desenvolvernos como un factor político e incluso como un factor mayoritario e ir logrando que esos comités evolucionen hacia multisectoriales que discutan políticamente los distintos problemas de cada lugar, cómo resolverlos y con qué orientación.

Esa es la orientación que permite desarrollar una tendencia a la organización del poder popular, a la organización del poder de las y los trabajadores en esos barrios, en esos municipios, en esas gobernaciones. Y esas es la perspectiva que entendemos que tenemos que promover como Partido Piquetero, como izquierda revolucionaria. Hay una situación donde afrontamos esta pandemia y este colapso del capital a nivel internacional en determinadas condiciones políticas donde sobre todo lo que tenemos que reconocer como izquierda revolucionaria es que somos minoría y que siendo minoría podemos ser un factor político y desarrollar una intervención, y para desarrollar esa intervención tenemos que entender cuál es el terreno efectivo en el cual se desenvuelve la lucha política, la lucha de clases, y actuar en este terreno.

Entonces si queremos desarrollar la organización política de la clase obrera, en la fábrica y en el barrio, lo tenemos que hacer con estas consignas: hay suspensiones, apertura de libros. En el barrio se necesita asistencia social, vamos al comité de crisis y militamos para que eso se convierta en una multisectorial eventualmente. Y nos ponemos al frente de la asistencia social, nos ponemos al frente de la olla popular, y al frente de la defensa de las condiciones de vida de las compañeras y compañeros de los barrios. Y así nos convertimos en una partido que se gana el respeto de un pueblo que está sufriendo el hambre, producto de una pandemia, que necesita el plato de comida para bancar la cuarentena y defender su derecho a la salud y que sobre esa base va a reconocer en nuestras organizaciones, en nuestra militancia, una referencia, una autoridad para decir: en la pandemia pusieron el cuerpo, estuvieron al frente, bancaron la parada, defendieron nuestro derecho a comer, pudimos comer gracias a ese Partido, a esos compañeros y compañeras militantes que con solidaridad se arremangaron y estuvieron donde tenían que estar, y que desde ese lugar plantearon las posiciones que según ellos eran las adecuadas para hacer frente a la pandemia, como por ejemplo ir al comité crisis y decir nos parece conveniente que este comité de crisis se transforme en una multisectorial para desarrollar una deliberación sobre todos los problemas de este municipio y sobre cómo resolverlos. Incluso antes, en ese propio comité de crisis para discutir que nos parece que hay que hacer tal cosa así, de otra forma, o cualquier otro planteo. La base para poder hacer eso es desarrollar una actividad en el marco de ese comité de crisis. Y eso es lo que está haciendo el Partido Piquetero, lo que está haciendo la agrupación Unidad Piquetera, y el trabajo al cual les propongo que se sumen todas y todos en el marco de la pandemia. Sobre esta base, decimos que estamos planteando un programa de transición para desarrollar una intervención obrera frente a la pandemia y el coronavirus.

CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y POR LA ORGANIZACIÓN SOCIALISTA DE LA MUJER TRABAJADORA

Y el 1° de mayo, en nuestro 1° de mayo socialista, en esta discusión del programa frente al coronavirus nos parece importante abordar también la situación de las compañeras, las mujeres que solamente en abril sufrieron como mínimo 20 femicidios (los que están registrados) y desde que arrancó la cuarentena 30 femicidios. La violencia de género se ha incrementado desde que empezó la cuarentena. Aumentó en un 38% la cantidad de llamadas a la línea 144. Es necesario reiterar la importancia de desarrollar las medidas que viene tomando el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, particularmente con la línea 144 y las nuevas líneas desde WhatsApp que se abrieron, incluso esta nueva línea donde solo tenés que escribir “hola” y ya saben que estás en situación de violencia y a partir de eso te asisten. Todo eso está publicado en nuestras redes sociales y en las redes sociales del Ministerio.

Y naturalmente de conjunto esta pandemia, el coronavirus, y el colapso del capital, afecta muy fuertemente a las mujeres trabajadoras, las compañeras que trabajan en fábricas, las trabajadoras domésticas, las de la salud, las docentes. En la salud en particular les compañeres requieren de una serie de insumos, de una atención necesaria para hacer frente a la pandemia, porque además son quienes más se exponen al contagio y naturalmente es uno del sector donde surgen muchos reclamos muchos planteos. Nuestro partido es solidario con todos esos planteos, y de conjunto esta situación plantea la organización socialista de la mujer trabajadora que debe ser reivindicada hoy 1° de mayo.

TERMINAR CON EL HACINAMIENTO EN LAS CÁRCELES ES UNA NECESIDAD SANITARIA

Otra discusión que nos parece importante abordar es la que tiene que ver con la situación de las cárceles. Es algo que se ha discutido mucho estos días en Argentina. De hecho, ayer tuvimos un cacerolazo, y queremos poner algunas cosas de manifiesto acá en esta transmisión. Primero tenemos que partir de reconocer que en una pandemia la situación de las cárceles es muy complicada. La OMS, la Organización Internacional de la Cruz Roja que trabaja en cárceles, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, plantearon que en todos los países hay que tomar medidas para reducir la población carcelaria para terminar con el hacinamiento de las cárceles. Argentina tiene una Constitución (de hecho, hoy cumple 167 años). La Constitución dice dos cosas: primero que las cárceles no tienen que ser lugares de tortura, que tienen que ser sanas y limpias y que cualquier actitud que conduzca a mortificar a quienes están en la cárcel será responsabilidad de los magistrados, los jueces que intervienen en esas causas. Pero además la Constitución argentina prohíbe la pena de muerte, está excluida la pena de muerte como posibilidad en el ordenamiento jurídico argentino. Entonces cuando hay hacinamiento en una cárcel y se empieza a propagar el virus y no se permiten salidas, lo que se esta haciendo es condenar a pena de muerte a esas personas. Por lo tanto, si hay contagios en una cárcel lo que va a pasar es que van a ir a hospitales públicos a recibir la atención que necesitan porque no están privadas del derecho a la salud, si no que están privadas del derecho a la libertad ambulatoria, pero si necesitan atención de salud la tienen que tener. Por lo tanto, si no se descomprime la situación de las cárceles lo que va a haber es un colapso del sistema sanitario. Y eso es lo más importante que fundamenta la orientación de la OMS cuando dice que hay que reducir la población que hoy está en las cárceles porque de lo contrario va a haber un colapso del sistema sanitario más allá de la cárcel porque se van a llenar los hospitales, porque va a haber muchos contagios en la cárcel. Según la OMS la tasa de contagio en una cárcel es 10 veces más que afuera de la cárcel. El buró de cárceles de EEUU sacó un estudio ayer que dice que el 70% de las personas privadas de sus libertades, que están en cárceles federales en EEUU y que les hicieron testeos dio positivo.

Lo que se plantea a partir de eso es la necesidad de resolver la superpoblación carcelaria. Además, en Argentina prácticamente la mitad de las personas que están privadas de la libertad ambulatoria no tienen condena firme, es decir que hay personas presas sin condena. Para determinar si una persona es culpable de un determinado delito tiene que haber condena firme porque hay un proceso judicial, se llama debido proceso, hasta que no se terminó el debido proceso y si no hay una condena firme todavía no se puede afirmar que una persona es culpable, es inocente hasta que se pruebe lo contrario y se prueba lo contario recién cuando hay condena firme. Entonces tenemos la mitad de la gente presa, sin que la justicia haya determinado su culpabilidad. Ya eso plantea la necesidad de discutir una política para resolver la situación carcelaria.

Por eso rechazamos el incentivo de una posición fascistizante contra los presos en relación al problema de las cárceles que es lo que ha motorizado el cacerolazo de ayer. A cualquier persona que haya participado del cacerolazo le tenemos que explicar algo tan sencillo como el hecho de que, si no se descomprimen las cárceles hoy, mañana lo que va a haber es una salida masiva de presos hacia los hospitales por el contagio que va a haber en las cárceles. Y entonces van a estar los presos ocupando todas las camas de los hospitales y el que hizo el cacerolazo no va a tener su cama y su respirador cuando se contagie de coronavirus.

Entonces hay que defender la salud de toda la población incluida la de los presos para que no colapse el sistema sanitario. Además, establecemos una posición de principios como Partido Piquetero: nosotres defendemos los derechos de los presos porque son personas, y como tales tienen derechos y deben ser defendidos. El derecho de les que están privados es el de la libertad ambulatoria, no de los otros derechos, y el de la salud debe ser garantizado.

Además, esta discusión se estaba dando en el poder judicial, porque esto surgió todo a partir de una acordada de la Cámara de Casación a pedido de la Procuración Penitenciaria del Congreso Nacional, en ningún momento intervino el Poder Ejecutivo. Esa acordada de la Cámara de Casación dijo que había que instrumentar los medios para que tengan prisión domiciliaria, que se evalúen los casos donde quedan pocos meses de condena, que son los mismos meses que quedan de cuarentena. A partir de esa acordada se hizo una campaña política en contra del gobierno nacional por parte de determinados medios de comunicación, y algunos dirigentes de la oposición. Es decir que se utilizó un problema sanitario planteado por la OMS, y otros organismos internacionales de derechos humanos, para nuevamente incentivar y acicalar la grieta. Entonces ayer de nuevo tuvimos un cacerolazo de la grieta, como habíamos tenido en su momento cuando fue el cacerolazo por la reducción de los sueldos de los políticos, cuando lo que hay que defender es la unidad nacional para enfrentar la pandemia y la prioridad tiene que ser defender la salud. Entonces para defender la salud hay que tomar todas las medidas necesarias y eso incluye también abordar la situación carcelaria.

1° DE MAYO: ¡SOCIALISMO O BARBARIE! ¡POR UN GOBIERNO DE LES TRABAJADORES!

Habiendo dicho esto, nos parece importante por lo tanto entender que, como trotskistas, como defensores de la dictadura del proletariado, del gobierno de las los y les trabajadores a escala internacional, como defensores de la construcción de un socialismo obrero en manos de la clase obrera, el 1° de mayo es una oportunidad para abrir una deliberación al interior del movimiento obrero sobre cómo abordar el colapso del capital y sobre todas las cosas cómo abordar hoy en día la pandemia y el coronavirus. Recordemos que el 1° de mayo surgió como una jornada de lucha internacional de la clase obrera por la jornada laboral de 8 hs. Su naturaleza es por lo tanto internacional y corresponde en función de eso discutir como una parte de una clase de alcance internacional que es la clase obrera. Y discutir en ese sentido cuál es el terreno hoy de esta clase obrera que está sufriendo despidos masivamente en el mundo entero, y que está sufriendo un golpe muy duro a sus condiciones de vida, que está sufriendo una pandemia y que tiene enfrente un capital en crisis, un imperialismo agresivo y fascista como el de Donald Trump, que tiene enfrente un capitalismo incapaz de garantizar las condiciones de vida en marco de la pandemia y que tiene por lo tanto la necesidad de organizarse políticamente para brindar su propia salida social a esta crisis e intervenir políticamente en la lucha entre partidos. Y para eso necesita desenvolver un programa de transición que permita fusionar a la izquierda revolucionaria con el movimiento obrero que está sufriendo la pandemia. Con el planteo de apertura de libros contra despidos, suspensiones y recortes salariales; con el desarrollo de los comités de crisis y las multisectoriales en barrios y municipios, defendiendo los intereses de todas las masas explotadas; defendiendo a las mujeres que sufren femicidios y violencia de género; defendiendo el derecho a la salud de toda la población y sobre esa base también defendiendo el derecho a la salud de presas y presos velando por el sistema sanitario en general; defendiendo también a las compañeras y los compañeros que en las villas están sufriendo mucho esta pandemia y particularmente en la Villa 31. Nunca nos vamos a olvidar de esta situación de la Villa 31 y vamos a estar ahí para defender a les compañeres.

En este 1° de mayo socialista les mando un abrazo a la distancia a todes les que están mirando y sobre esa base decimos: ¡Vamos a poner en pie este programa obrero frente a la pandemia! ¡Vamos a poner en pie esta organización socialista de la clase obrera frente a la pandemia! Y ese es nuestro compromiso militante como Partido Piquetero.

Un abrazo y nos vemos mañana en la jornada nacional de ollas populares con entrega de viandas por el 1° de mayo que vamos a estar desarrollando en todo el país. Y a vos que estás del otro lado, te podés sumar a esta militancia socialista, te podés sumar a esta militancia obrera, piquetera. Ya sea quedándote en casa y aportando desde las redes sociales, militando en redes sociales, haciendo una ayuda para que podamos continuar con el trabajo que desenvolvemos en las ollas, o acercándote en tu barrio.

Porque en la pandemia lo más importante es que estemos ahí con la clase obrera, con el pueblo que está sufriendo la pandemia, y que estando ahí construyamos al Partido Piquetero como el partido político revolucionario de las, los y les trabajadores.

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