GANAR EN PRIMERA VUELTA PARA QUE GOBIERNE LA MAYORÍA, NO EL FMI Y WALL STREET

CRISTINA ES CANDIDATA. CON ALBERTO, TENEMOS FÓRMULA ANTI-MACRI.

GANAR EN PRIMERA VUELTA PARA QUE GOBIERNE LA MAYORÍA, NO EL FMI Y WALL STREET

En junio, militemos por unas PASO de toda la oposición

Las repercusiones del anuncio de Cristina de ir como candidata a vice-presidenta de una fórmula presidencial encabezada por Alberto Fernández han dejado en claro, en el escenario político nacional, que estamos ante la posibilidad cierta de que Macri pierda las elecciones y que el peronismo vuelva al gobierno. Tanto es así que el 31 de mayo, el Financial Times, periódico de la city de Londres, publicó un artículo titulado “Argentina debe rechazar el regreso del peronismo al gobierno”. Ese mismo día, Bolsonaro declaró: “Hago fuerza para que los argentinos elijan un candidato de centroderecha”. En nombre de la revolución obrera contra los monopolios imperialistas y el fascismo, en estas elecciones llamamos a colocarnos en la trinchera contraria. Si el Financial Times y Bolsonaro nos dicen que “debemos” votar a Macri y Cambiemos, el Partido Piquetero llama a hacer exactamente lo contrario y votar por la fórmula anti-Macri de Alberto y Cristina.

LAS ENCUESTAS SON CONTUNDENTES: PODEMOS GANAR EN PRIMERA VUELTA

Todas las encuestas posteriores al anuncio son contundentes. Según la encuestadora Gustavo Córdoba y Asociados, dependiendo de quiénes sean los candidatos de Alternativa Federal, el escenario en primera vuelta sería: AF-CFK 41,8%, Macri 26,5%; AF-CFK 42,6%, Macri 28,7%; AF-CFK 44,3%, Macri 27,5%. La consultora Tres Punto Zero, en su momento mencionada por Silvia Mercado como de referencia para Marcos Peña, plantea: AF-CFK 42,2%, Macri 30,6%. Según “Nueva Comunicación”, de César Mansilla, citada por Clarín, La Nación y El Destape: AF-CFK 41,3%, Macri 31%. Con esos números, arriba del 40% y con una diferencia mayor al 10%, se gana en primera vuelta. Según Eduardo Valdés, en el gobierno manejan encuestas que dicen que la fórmula AF-CFK mide 40% con proyección de llegar a 45%. Según Artemio López, la fórmula tiene un piso del 40%. Encuestadora “Monitor de Opinión Pública”: antes del 18 de mayo, Cristina 35% y Macri 26%; después, AF-CFK 40% y Macri 22%. Encuestadora “D’Alessio IROL”: 14% de los encuestados afirmaron que cambiarán su voto a favor del kirchnerismo a partir del anuncio de la fórmula. La misma encuestadora dice que AF tiene 42% de imagen positiva y CFK 38%. Encuestadora “Circuitos”: AF-CFK 35,7%; Macri 24,8%.

La mayoría, por lo tanto, ya plantea un escenario de triunfo en primera vuelta. Un sector del gobierno ya reconoce esta situación: “Ya había confusión en Cambiemos sobre la estrategia electoral, pero la decisión que comunicó Cristina Kirchner el sábado 18, los terminó de descolocar. Mientras en algunos despachos baja la arenga de que ‘contra Alberto Fernández es más fácil ganar’, en otros, en cambio, el análisis es el contrario: ‘Perdemos en primera vuelta’” (Revista Noticias, 24/5).

Prueba del derrumbe de la imagen de Macri y del enorme descontento popular contra el gobierno fue la enorme movilización obrera y popular en el marco del 5° paro general, donde los discursos de los dirigentes sindicales fueron unánimes a la hora de plantear la necesidad de la unidad en el plano electoral para sacar al macrismo del gobierno. Prueba de eso fue también el 6° paro general, convocado por la CGT el 29 de mayo, en el 50° aniversario del Cordobazo, donde tuvieron lugar ollas populares protagonizadas por el Frente Sindical por el Modelo Nacional, el Frente por el Trabajo y la Dignidad Milagro Sala (del que participamos como Unidad Piquetera), y numerosas organizaciones. Los paros generales y las marchas multitudinarias son la prueba más clara de que hay una mayoría social que ya rompió con Macri, y que es necesario garantizar que ese proceso se plasme en la elección presidencial.

Como Partido Piquetero convocamos al pueblo argentino a concurrir masivamente a las urnas para garantizar una votación que permita ganarles a Macri, el FMI y Wall Street en primera vuelta y construir una mayoría con la legitimidad para defender los intereses nacionales contra la agresión sistemática que sufre nuestro país por parte del capital financiero estadounidense.

NADA QUE FESTEJAR: ALBERTO ES CANDIDATO A PRESIDENTE PORQUE HUBO UN GOLPE DE MERCADO CONTRA CRISTINA

La decisión de Cristina Fernández de Kirchner de colocar a Alberto Fernández al frente de la fórmula presidencial debe ser entendida en el contexto de agresión imperialista por parte de Wall Street contra nuestro país y, específicamente, ante la posibilidad de un retorno de Cristina a la presidencia.

En abril sufrimos un nuevo ataque contra el peso argentino, motivado sobre todas las cosas por la alarma que generó entre los especuladores el completo derrumbe electoral de Macri y el hecho de que Cristina rompió su techo electoral. Solamente en la semana del 22 al 26 de abril (5 días), la devaluación fue del 9,71%, superando la suma de las inflaciones de marzo y abril.

La encuesta de Isonomía que circuló en Wall Street y desató esa agresión fue publicada el 18 de abril por Perfil indicando que, en un ballotage, Cristina le ganaría a Macri 45% a 36%. Esa misma consultora había medido en el mes de marzo que la diferencia era de 1 punto a favor de Cristina: 43% a 42%. A mediados de febrero, una encuesta de Synopsis indicaba un virtual empate entre Cristina (40,4%) y Macri (40,3%). En ese mismo momento, el CEOP le daba 34,3% a CFK en primera vuelta. Según iProfesional, ya en enero de 2019 circuló en Wall Street un informe de la consultora Elypsis que planteaba que, por primera vez desde que asumió Macri, Cristina superaba en imagen positiva no sólo a Macri sino también a Vidal. Este ascenso sostenido de Cristina fue respondido con la extorsión de Wall Street para bajar a Macri y poner a Vidal como candidata de Cambiemos.

En respuesta a esta agresión, durante mayo, tanto Alberto Fernández como Axel Kicillof se dedicaron a desarrollar conversaciones con los fondos de inversión, para dejarles en claro su voluntad de negociar y llegar a un acuerdo. Finalmente, Cristina terminó decidiendo dar un paso al costado y colocarse detrás de Alberto Fernández. Hemos tenido, por lo tanto, un golpe de mercado contra la candidatura de CFK a la presidencia.

Roberto Navarro, en su cuenta de Twitter, caracterizó la situación de la siguiente forma: “Nada que festejar. La decisión de Cristina revela descarnadamente los límites de la democracia argentina. La persona con más votos cede su lugar porque piensa que no podrá gobernar” (19/5). El señalamiento de Navarro es sumamente correcto, porque pone de manifiesto el condicionamiento que ejerce sobre el sistema político de nuestro país la presión del imperialismo.

Del otro lado del mostrador, Bonelli, uno de los voceros del Grupo Clarín, publicó el 23/5 que “un informe de Nielsen fue decisivo para que Cristina diera un paso al costado: con crudeza profesional le dijo que su eventual vuelta como Presidenta iba a ser desaprobada por Wall Street con un fuerte ataque contra la Argentina”. Bonelli pone en boca de Nielsen, uno de los principales asesores económicos de Alberto Fernández, lo que él mismo quiere decir: vamos a una elección presidencial bajo extorsión directa del imperialismo estadounidense. Aclaremos que, de ser cierto el contenido que Bonelli le atribuye al informe de Nielsen para Cristina, lo que le transmitió fue con total objetividad, teniendo en cuenta que es un economista muy respetado y con llegada tanto en Wall Street como en el kirchnerismo. Recordemos que Guillermo Nielsen declaró el año pasado que “estamos dando pasos a una crisis como en el 2001” (Infobae.com, 23.03.2018). Y lo dice con conocimiento de causa porque él fue el secretario de Finanzas durante el primer gobierno kirchnerista y, por eso, fue el funcionario que llevó adelante las negociaciones de dos “Stand-By” con el FMI y por la deuda privada (81.800 millones de dólares) que, según sus propias palabras, redundaron “en la reestructuración más grande de la historia hasta la que se dio en Grecia” (DiarioPublicable.com,ar, 21.10.2013) . Por este motivo es un especialista consultado a escala internacional por gobiernos y bancos. No por nada el propio Guillermo Moreno siempre destaca a Nielsen como “un hombre que defiende el interés nacional” y como “el mejor que tenemos para negociar la deuda externa porque es el único de nosotros que tiene cara de banquero”.

Es en respuesta a este contexto de amenaza imperialista que se ubicaron las declaraciones de nuestro dirigente Juan Marino en el programa de Gustavo Sylvestre en C5N el 1 de mayo: “los operadores de Wall Street están metiendo miedo. Están haciendo una campaña de terror sobre la población para que el pueblo diga ‘bueno, hay que aceptar a Cambiemos porque sino los mercados nos van a boicotear como están boicoteando a Venezuela’. Por el contrario, este país se arregla a piquetes: la solución viene de la mano de enfrentar a los mercados y defender los intereses populares”.

BOLSONARO, EL VOCERO DE WALL STREET. MACRI, EL CANDIDATO DE TRUMP Y EL FMI

El operativo imperialista contra la candidatura de Cristina fue evidente: Bolsonaro actuó como vocero de Wall Street cuando declaró que “Si a (Mauricio) Macri  no le está yendo bien hay que tener paciencia. Hay que luchar para que mejore o votar en alguien que esté en la línea de él (…) El posible voto a favor de Cristina Kirchner, que pido a Dios que no ocurra, convertirá nuestra querida Argentina en otra Venezuela y no queremos eso” (Infobae, 2/5). Bolsonaro visitará Argentina el 6 de junio, para reunirse y respaldar a Macri. Ese día marcharemos a la Plaza de Mayo a repudiar la visita de Bolsonaro junto al Colectivo Passarinho y a numerosas organizaciones.

Guaidó se sumó a esta orientación, en una entrevista con TN, atacando la posibilidad de la vuelta de Cristina al gobierno, luego del anuncio de la fórmula AF-CFK. No hay que olvidar que el nuevo ataque financiero de Wall Street contra la candidatura de CFK tuvo lugar en paralelo con los preparativos y finalmente el intento de golpe militar del 30 de abril en Venezuela. El golpe a la candidatura de Cristina debe leerse en este contexto regional, donde el cuarteto Trump-Pompeo-Bolton-Abrams están jugados a derrocar a Maduro y amenazan sistemáticamente con una invasión regional. Que Macri pierda la presidencia de Argentina los coloca en peores condiciones políticas en la región para desarrollar una ofensiva de esa naturaleza.

A su vez, cuando Bolsonaro dice “votar a alguien que esté en la línea de él” expresa lo que todos los medios de comunicación de Argentina señalaron durante el mes de abril: que Wall Street estaba presionando para que Macri desistiera de su candidatura y colocaran a Vidal al frente. La nota de Bonelli citada anteriormente insiste en que determinados círculos empresarios estarían promoviendo la fórmula Vidal-Lousteau. En esa línea, Cornejo, presidente de la UCR, ha declarado, en los días previos a la convención radical del lunes 27/5, que hay que evaluar si Macri es el candidato de Cambiemos o no. El operativo tiene como objetivo tratar de recomponer a Cambiemos para construir una fórmula que represente directamente los intereses de Wall Street y tenga condiciones de disputar la elección presidencial. Sin embargo, Macri ha recibido un espaldarazo de Trump y el FMI, con la autorización para liquidar las reservas en los intentos de contener la presión devaluatoria, que ha neutralizado hasta el momento la presión de Wall Street.

Queda claro, por lo tanto, donde se ubican políticamente Trump, el FMI y Wall Street. Una votación masiva a la fórmula AF-CFK será, objetivamente, una derrota de las opciones políticas directas dentro de Argentina de los distintos sectores del imperialismo yanqui, así como también del fascismo, del golpismo y del guerrerismo imperialista a nivel latinoamericano.

YA HAY PASO OPOSITORAS A NIVEL NACIONAL. AHORA: QUE SE SUME MASSA

Esa votación masiva se puede ampliar aún más con la convocatoria a unas PASO de toda la oposición a nivel nacional. La confirmación de las PASO nacionales tuvo lugar el día jueves 23/5, cuando tanto Alberto Fernández como Daniel Scioli confirmaron que competirán en las PASO convocadas por el Frente Patriótico estructurado por el PJ. Gioja, el presidente del PJ, ratificó que las PASO tendrán lugar, luego de su reunión con los partidos de Unidad Ciudadana y con los partidos que se sumaron al Frente, afirmando públicamente que además de la fórmula AF-CFK, tanto Scioli como Guillermo Moreno habían manifestado su voluntad de competir. El 31/5, Alberto Fernández dijo: “Ya lo dije mil veces: estoy dispuesto a competir con Massa en las PASO” (Infobae). La discusión, por lo tanto, es qué ocurrirá con Alternativa Federal. Según declaraciones en A24 de Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas y Secretario de Juventud del PJ nacional, si Massa es el candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires dentro del Frente Patriótico con AF-CFK como fórmula a nivel nacional, sus mediciones dan que la PBA se ganaría con el 50% de los votos. Massa mismo declaró, luego de la reunión de Alternativa Federal del martes 21/5, que hay que convocar a unas PASO que incluyan a toda la oposición. Varios medios de comunicación, como Clarín y La Nación, afirman que el massismo evalúa sumarse a unas PASO para competir con Alberto Fernández. En Animales Sueltos, el 30/5, Javier Calvo, jefe editorial del diario Perfil, afirmó que el sábado 1/6 habría una reunión entre Massa y Cristina. Según La Nación, dirigentes del kirchnerismo habrían confirmado que en el fin de semana del 1 y 2 de junio se cierra el acuerdo con Massa. Según Romina Manguel en Animales Sueltos, Massa haría un anuncio el martes 4 de junio.

Página 12 del 31/5 informa lo siguiente: “En el entorno de Alberto Fernández aseguran que ya exploraron todo el abanico de posibilidades de acuerdo. Por ejemplo, que compitiera como precandidato presidencial en las PASO, pero que Massa se negó. Pretendía que Cristina Kirchner se bajara también de su postulación a la vicepresidencia, algo inviable. Entonces le propusieron que fuera el candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Massa también lo rechazó, en más de una ocasión dijo que se había preparado para ser presidente y que no le interesaba la gobernación, un cargo venenoso para cualquier dirigente con aspiraciones de llegar a la Casa Rosada. Rápidamente, Cristina Kirchner buscó cortar las especulaciones al subir a las redes la foto de Axel Kicillof y Verónica Magario, horas después oficializada como la fórmula para la Provincia. Otra oferta fue la de encabezar la boleta de candidatos a diputados en la Provincia, pero Massa tampoco se mostró interesado. En uno de los diálogos que mantuvieron luego del lanzamiento de Alberto Fernández, el líder del Frente Renovador incluso deslizó la posibilidad de colaborar con su gestión en caso de que triunfara. Pero, ante una consulta, aclaró que eso no quería decir que pretendía incorporarse al gabinete. Por eso consideran que las posibilidades de cargos ya están agotadas, no hay más ofrecimientos para hacer. Massa debe tomar una decisión. En ese sentido, resaltaban lo que deslizó Massa en su discurso: la chance de bajar su candidatura para favorecer la unidad. Hay quienes le acercaron ese consejo. Que deje pasar esta oportunidad para reinventarse en los próximos años y tratar de recuperar la confianza de la dirigencia política y del electorado en el próximo turno presidencial. Las encuestas marcan que su precandidatura no subió prácticamente nada desde que se lanzó al ruedo. Pero si todavía queda ese gran salto por dar, en cambio en la provincia de Buenos Aires parece estar todo encaminado para avanzar en la unidad. Los intendentes y dirigentes del Frente Renovador le aseguraron a la conducción del PJ que si Massa no se pliega al armado, ellos sí lo harán. Ese camino ya está avanzado”. Entrevistado por Nelson Castro el 30/5, Alberto Fernández declaró: “Sergio Massa es alguien de enorme valor, que en cualquier lugar puede aportar. En un gobierno no es todo ser gobernador u ocupar un cargo electivo, también uno puede aportar en diferentes lugares”. Esto abriría la posibilidad de incorporar a Massa al gabinete. La línea de sumar a sus dirigentes a las listas legislativas del frente mayoritario, y apoyar las candidaturas de los intendentes del FR que tienen que renovar sus cargos, es una de las variantes de acuerdo que se plantean en los medios.

El 30 de mayo tuvo lugar el Congreso del Frente Renovador. Ya la revista Noticias del 24/5 anticipaba que “la postura de los congresales es mayoritaria a favor de formar un gran frente peronista (…) entre los más de 600 congresales de todo el país, los massistas a favor de acordar con CFK cuentan a ‘los diez intendentes bonaerenses propios, el bloque de legisladores provinciales, algunos nacionales (Cecilia Moreau, Raúl Pérez, Marcela Paso, Carlos Selva) y la mayoría de los concejales’”. Efectivamente, el Congreso mandató a Massa a articular un acuerdo con el resto de la oposición, es decir, con AF-CFK. De las decenas de oradoras y oradores en el Congreso del FR, la única que habló contra el kirchnerismo fue Graciela Camaño, es decir que su posición quedó completamente aislada.

Frente a esta situación, Ámbito Financiero y Perfil señalaron que la suba del riesgo país del viernes 31/5 tienen, como una de sus motivaciones, la fuerte posibilidad de un acuerdo de Massa con AF-CFK. Son nuevas extorsiones del capital financiero contra la unidad de la oposición que garantizaría la derrota de Macri en primera vuelta. Como Partido Piquetero llamamos a desarrollar la campaña por unas PASO de toda la oposición, dirigida sobre todo a Sergio Massa, con el objetivo de garantizar el triunfo en primera vuelta contra Macri. Esta campaña se milita difundiendo la declaración, interviniendo en las redes sociales y en los medios de comunicación, y buscando pronunciamientos en el sentido de las PASO. La unidad se construye de abajo para arriba y logrando las PASO en todos los niveles para incorporar a todos los sectores que lo están reclamando, como es el caso de Santiago Cúneo en la Provincia de Buenos Aires.

ALTERNATIVA FEDERAL SE TERMINÓ

Rosendo Fraga, en declaraciones en La Nación + el propio 30/5, leyó la resolución del Congreso del FR como “el fin político de Alternativa Federal”. En esa línea, hay que destacar que el lanzamiento de AF-CFK puso en crisis terminal a Alternativa Federal. Gobernadores que antes pertenecían a ese espacio (Bertone, Bordet, Uñac, Casas) rápidamente saludaron la nueva fórmula. La reunión de Alternativa Federal, que supuestamente iba a incluir a los gobernadores, finalmente se levantó, porque Lavagna insistió en su decisión de ir como candidato sin someterse a las PASO, contra Schiaretti que le reclamaba que definiera esta semana su participación en las PASO de Alternativa Federal.

Ante el desplante de Lavagna, Schiaretti convocó públicamente a Scioli y Tinelli: 24hs después, Scioli confirmó que competirá en la alianza de la que forma parte Alberto Fernández. Lavagna salió a atacar a Schiaretti por haber avalado el acuerdo de 10 puntos (luego reducidos a 6) de Macri, denunciando que no incluyen un planteo de defensa de la producción, y convocó a un acto para el miércoles 5/6 con el PS y el GEN ratificando su candidatura por Consenso 19. Schiaretti se tomó unas vacaciones de una semana a partir del 31 de mayo, luego de declarar que “a mí los cordobeses me eligieron para que me ocupe de la provincia, no para que haga campaña electoral en el país o ser comentarista de la realidad política nacional” (Infobae, 30/5).

Urtubey insistió con su consigna “Ni Macri ni Cristina”, pero según la editorial del Gato Sylvestre, Urtubey ya habría pactado llamar a votar a Macri en caso de ballotage, lo que reforzaría la decisión de Sergio Massa de separarse de Urtubey y aliarse a AF-CFK. Urtubey y Pichetto están encaprichados con armar un espacio contra la fórmula AF-CFK. Pretenden intentar forzar un ballotage con los pocos votos que tienen, que solamente podría beneficiar al macrismo. Hay medios que señalan que si Alternativa Federal se rompe efectivamente, Urtubey puede ser el candidato a vice-presidente de Macri. Los partidos políticos que tomen la decisión de boicotear la unidad anti-Macri tienen que pagar el costo político por habilitar la posibilidad de una reelección de Macri, y en esos términos los tenemos que denunciar.

EL FIT SE DESPLOMA POR SU RECHAZO AL FRENTE ANTI-MACRI

El Frente de Izquierda, por su parte, está sufriendo un desplome electoral, que se verificó en la elección cordobesa, donde lo que creció fue el voto en blanco (al que apostó el Partido Piquetero, denunciando que Schiaretti no era la unidad anti-Macri). El FIT perdió 2 de sus 3 bancas en la legislatura provincial.

A nivel nacional, las encuestas ya indican que Del Caño pierde con Espert. “Gustavo Córdoba”: Espert 3,9%, Del Caño 2,8%; “Nueva Comunicación”: Espert 4%, Del Caño 1%; “Federico González”: Espert 6,7%, cerca de Lavagna (6,9%), Del Caño 5,8%; “Opinaia” a fines de abril de 2019: Espert y Del Caño, 4% cada uno; “Dicen” a principios de mayo de 2019: Espert y Del Caño, 3% cada uno. Si Alternativa Federal finalmente va dividida en dos, es muy probable que el FIT pase del 4° al 6° lugar.

Frente a esto cuadro, el FIT le ha planteado al MST llegar a un acuerdo electoral. Quienes rechazan el frente anti-Macri por ser un frente con organizaciones kirchneristas, no tienen problema en hacer un frente con un partido de la izquierda sojera que marchó con la Sociedad Rural en 2008. Prontuarios aparte, lo importante no es lo que se hizo en 2008 sino lo que se hizo frente al gobierno de Macri. Las “PASO de la izquierda”, unas mini-PASO, aparecen como un invento artificial para evadir la responsabilidad política que tiene la izquierda con les luchadores, que es presentar a la izquierda en las PASO de toda la oposición. Llamamos a modificar esta actitud para que haya unas PASO de TODA la oposición, dado que esas PASO, naturalmente, tienen que incluir a los 3%-5% de los votos que según todas las encuestas tiene la izquierda.

El rechazo sistemático del FIT al frente anti-Macri lo ha desprestigiado ante los ojos de la mayoría del movimiento popular anti-macrista. Su orientación electoralera y movimientista, combinada con su rechazo a fijar consignas para intervenir en la crisis política y ante la bancarrota económica, implica auto-excluirse del proceso político, buscando parasitar los márgenes de la situación política para preservar algunas bancas parlamentarias. De forma oportunista, el FIT denuncia la supuesta “capitulación” de Cristina al designar a AF, buscando captar un voto basado en un supuesto descontento de un sector del kirchnerismo con esa decisión. Sin embargo, la militancia popular, aún reconociendo sus diferencias con AF, igualmente se inclina a votar AF-CFK porque quieren terminar con el gobierno de Macri. Si el FIT milita en contra de la victoria anti-Macri en primera vuelta será otro factor de desprestigio de toda la izquierda ante el pueblo. No podemos suponer que, como Partido Piquetero, no vamos a sufrir el impacto de ese desprestigio, sobre todas las cosas por la desproporción entre el desarrollo del FIT y el desarrollo de nuestra organización. De ahí la importancia de militar, hoy, contra esta política del FIT y batallar por torcer el rumbo de la izquierda en Argentina.

En este contexto, corresponde valorar enormemente el desarrollo político del Partido Piquetero, con un crecimiento sostenido de la exposición mediática de Juan Marino (que tuvo un pico destacado en defensa del paro general del 30 de abril y contra el intento de golpe militar en Venezuela, ameritando la publicación de un semáforo rojo en Clarín contra JM), con un crecimiento sostenido de la agrupación Unidad Piquetera dirigida por Lionel Stiglitz la cual logró una movilización de 1000 compañeres al acto del 2 de abril, con una participación destacada como partido con nuestras banderas trotskistas en el acto de lanzamiento de la campaña a la reelección del intendente Walter Festa en Moreno, con una actividad frentista con Pablo Moyano hacia el paro del 30 de abril que tuvo una enorme repercusión en las redes sociales, con la ampliación de nuestras alianzas y la constitución del Frente Patriótico de Liberación Nacional con el que presentaremos candidates en la Provincia de Buenos Aires, con nuestra participación en la campaña electoral nacional en Neuquén junto al MIC (Movimiento por la Igualdad y la Ciudadanía), con nuestra movilización sostenida como Unidad Piquetera en la Provincia de Córdoba, para citar los ejemplos más destacados. Vamos a apuntalar la estructuración partidaria con la juntada de avales y candidaturas en la Provincia de Buenos Aires así como dando centralidad a la propaganda, especialmente a partir de la pronta publicación del libro “El colapso del capital” de Lionel Stiglitz.

La publicación de los libros del Partido Piquetero tiene un valor especial, dado que vamos a sufrir la presión tanto del desprestigio de la izquierda como del hecho de eventualmente ser una minoría en el nuevo gobierno. La forma de confrontar con esa presión es apuntalar y reforzar nuestra lucha política revolucionaria con nuestra propaganda marxista para delimitar posiciones estratégicamente (explicar nuestro plan alternativo), formar cuadros (compañeres que puedan explicar las posiciones) y desarrollar el reclutamiento partidario (única garantía de tener un instrumento propio de poder para hacer prevalecer nuestras posiciones en la lucha entre partidos políticos). Los libros marxistas tienen por objetivo ser el fundamento teórico y científico para la construcción de un partido revolucionario de clase porque, como dijimos en nuestro momento fundacional, a 10 años del Argentinazo: “El poder no se discute, el poder se disputa” (Editorial de El Piquetero N° 1, 20/12/2011).

DEL FRENTE ANTI-MACRI CON LA IZQUIERDA, EL KIRCHNERISMO Y LOS SINDICATOS AL FRENTE, A LA CANDIDATURA DE ALBERTO FERNÁNDEZ

Es necesario reconocer, a su vez, la diferencia existente entre el planteo que sostuvimos como Partido Piquetero ante la asunción de Macri, cuando planteamos que la cabeza del frente anti-macrista tenía que estar en manos de la izquierda, el kirchnerismo y los sindicatos, a la situación actual, donde la conducción del frente electoral que le puede ganar a Macri ha pasado a manos de Alberto Fernández.

Alberto Fernández, si bien siempre fue crítico de Macri, no ha sido partícipe protagónico de la lucha popular en Argentina. Sin ir más lejos, fue el principal articulador de la candidatura de Randazzo en 2017. La figura que canaliza mayoritariamente a ese movimiento popular en lucha es la de CFK, no la de AF. ¿Por qué, por lo tanto, la fórmula que puede ganar es AF-CFK y no un frente de los sectores que encarnamos la lucha y la oposición frontal al macrismo? La entronización de AF estuvo precedida de todo un proceso político que nos llevó a esta situación. Unidad Ciudadana no se constituyó, a nivel nacional, como un frente político superador ante el PJ, perspectiva que se había abierto como posibilidad en abril de 2016 cuando CFK planteó la consigna del “frente ciudadano”. Los en ese momento “traidores del PJ”, a quienes como TPR llamábamos a confrontar y a quienes les contraponíamos la necesidad de un congreso urgente del “frente ciudadano”, han sido quienes le han ganado, en la mayoría de los casos, las elecciones provinciales a Cambiemos por un amplio margen, así como también a las candidaturas kirchneristas y ni hablar de la izquierda, que no sólo no registró un aumento de su votación sino todo lo contrario.

Unidad Ciudadana no ha ganado ninguna de las gobernaciones, y solamente existe esa posibilidad en el caso de Salta con Sergio Leavy y, eventualmente, en Mendoza, en un frente PJ-UC. “Hay 2019” ya partía del reconocimiento de la necesidad de unir a Unidad Ciudadana con los “traidores del PJ” para poder garantizar un triunfo sobre Macri. Es lo que salimos a plantear como Partido Piquetero ante el resultado de las legislativas de 2017: los gobernadores del PJ, que habían sumado 15% a nivel nacional, tenían que acordar con Cristina, que tenía un 20%, para poder confrontar con Cambiemos, que reunía el 41% de los votos. Los sucesivos resultados electorales verificaron que, para construir una mayoría que pueda gobernar (y no sólo ganar elecciones) era necesario la convocatoria de todos los sectores. Eso significa acumular contradicciones que anticipan choques internos en el futuro gobierno.

Todo esto debe ser señalado para integrar un cuadro general donde el movimiento popular ha sido colocado a la defensiva por la agresividad del imperialismo. Luego de haber pasado a la ofensiva con el inicio del 2° Argentinazo contra Macri el 14 y 18 de diciembre de 2017 (y luego con el 21F, el paro de mujeres del 8M, el 25 de mayo y el 9 de julio de 2018, y la movilización de las mujeres por la aprobación del derecho al aborto en el Congreso), el ataque financiero de Wall Street de mediados de 2018 generó un nuevo quiebre en la situación, que se reforzó con la nueva corrida de abril de 2019. En este contexto se ubica la decisión de Cristina de ir hacia el centro para lograr una mayoría electoral colocando a Alberto Fernández al frente. Los sindicatos, que protagonizaron el 6° paro general contra Macri el pasado 29 de mayo, en un 50° del aniversario del Cordobazo, no se han convertido en un factor político con peso decisivo en la lucha por el poder y en las decisiones y fisonomía del Frente Patriótico. Los ataques financieros de Wall Street han sacudido y condicionado al sistema político en su totalidad. Mientras tanto, los paros generales y las marchas sindicales, así como lograron frenar la reforma laboral, no se han convertido en un eje de reagrupamiento que fuerce a un reordenamiento de los partidos políticos. Es decir que el principal factor condicionante de la actuación de los partidos políticos en Argentina ha pasado a ser la presión del capital financiero, y no la del movimiento obrero.

Expresión directa de esta correlación de fuerzas no solamente es la decisión de CFK sino también el crecimiento de Espert (un vocero de los especuladores financieros) y el desplome del FIT. Las candidaturas obreras de la Multisectorial 21F, que hemos planteado y defendido como Partido Piquetero, no tienen centralidad en el armado opositor. Lo mismo ocurre con el Frente por la Trabajo y la Dignidad Milagro Sala, co-organizador con la CTA de los Trabajadores de las multitudinarias movilizaciones del 25 de mayo y 9 de julio de 2018 con la consigna “la patria está en peligro” y contra el acuerdo Macri-FMI, y con el movimiento de mujeres que puso en pie movilizaciones de cientos de miles por el derecho al aborto y contra el acuerdo con el Fondo en todo el país. Les luchadores que ganamos las calles de forma multitudinaria no logramos estructurarnos políticamente para imponer nuestro programa y nuestras candidaturas al frente electoral que puede ganarle a Macri. Indudablemente, una derrota electoral de Macri significa un triunfo del pueblo. Pero dicho triunfo no implica que, mecánicamente, la victoria caiga en nuestras manos. Por el contrario, la victoria nos ha sido arrebatada por nuestros aliados. Si no logramos una estructuración propia e independiente con peso decisivo en la lucha entre partidos, el resto de los partidos hacen valer su peso. Ahora, corresponde garantizar la derrota de Macri en las urnas y atravesar la experiencia con el futuro gobierno.

La orientación del movimiento obrero y popular que lucha, en este cuadro, tiene que estar colocada en contribuir a la derrota de Macri, el FMI y Wall Street en primera vuelta, con el instrumento electoral que efectivamente está a disposición para lograr ese objetivo. A su vez, y como el nuevo gobierno estará sometido a una brutal presión por parte del imperialismo, es necesario generar un reagrupamiento de quienes defendemos el no pago de la deuda macrista y la ruptura con el FMI, buscando, primero, conquistar un lugar y reconocimiento en el Frente Patriótico que va a ganar las elecciones, luego en el propio gobierno, y desde adentro desarrollar una lucha contra los ataques de Wall Street y en defensa de los intereses populares. El primer paso en ese sentido fue la participación en la reunión convocada por Gioja a los movimientos sociales y las agrupaciones sin personería electoral nacional en la sede del PJ nacional, de la que participamos como Partido Piquetero y Unidad Piquetera junto al Frente Milagro Sala, a MILES y a numerosas organizaciones. Es necesario luchar para constituir el espacio de las organizaciones sociales y piqueteras del Frente Patriótico.

EL NUEVO GOBIERNO ANTE EL COLAPSO DEL CAPITAL A NIVEL INTERNACIONAL

La necesidad de este reagrupamiento está determinado por la comprensión de que no estamos discutiendo sencillamente un recambio presidencial sino que el próximo gobierno se ubicará en el contexto del colapso del capital a nivel internacional. Esto es lo que planteamos en la presentación del libro “El colapso del capital”. Luego de publicada esa presentación, Trump, Pompeo y Bolton han reforzado su hostilidad contra Irán. RT ha publicado un artículo titulado “Trump debe sacar a Bolton de su cargo antes de que estalle la Tercera Guerra Mundial”. La guerra comercial de Trump contra China se ha reabierto plenamente; y ahora ha lanzado una ofensiva contra México que generó una nueva suba del riesgo país en Argentina. El domingo 26 de mayo tuvieron lugar las elecciones europeas. Los fascistas lograron triunfos electorales en Italia (Salvini), Francia (Le Pen), Reino Unido (Farage) y Hungría (Orbán). Mientras tanto, y luego de someterse a los dictámenes de ajuste de la Troika (FMI, Banco Mundial y Banco Central Europeo), Syriza perdió en Grecia con el partido derechista Nueva Democracia y adelantó la convocatoria a elecciones para junio, donde probablemente Tsipras perderá control del parlamento y, por lo tanto, del propio gobierno. En su retroceso, Tsipras está evaluando respaldar al candidato socialdemócrata para la presidencia del Parlamento Europeo, luego de haber sido él el candidato del Partido de la Izquierda Europea en 2014. Farage ganó con un partido denominado “Brexit” luego de la renuncia de Theresa May. Avanzaron los fascistas y retrocedieron los partidos europeístas. La tendencia a la guerra y al fascismo son la consecuencia de la bancarrota del imperialismo.

Morgan Stanley ha publicado un informe que, si bien no señala que marchamos a un colapso (como sostenemos desde el Partido Piquetero), sí establece que ingresamos a un cuadro de recesión mundial. En ese cuadro, el precio de la soja ha tocado un piso histórico perforando los 300 USD. De ahí que entendamos la existencia de condiciones internacionales en las que se moverá el nuevo gobierno completamente distintas a las de 2002-2003 (por la ruptura del acople chino-estadounidense, la guerra comercial y el derrumbe de las commodities). Los datos publicados la última semana indican que se han derrumbado las importaciones de bienes de capital (un 40,7% menos), dejando el claro el proceso de derrumbe industrial. Ese derrumbe se ha expresado en la caída en un 6,8% del estimador mensual de actividad económica en marzo respecto a febrero. La caída fue sobre todo en industria (13,2%), comercio (14,6%) e intermediación financiera (13,9%; refiere a la caída del crédito). El ataque al peso ha sido brutal. Durante 2018, la devaluación fue de un 103% en total. En mayo de ese año, el dólar subió 22,2% (más que todo 2017); en junio, 16,1%; en agosto, ¡35,5%!; y en septiembre 10,4%. A su vez, en abril de 2019, la fuga de capitales se aceleró: U$S 2341 millones. La mayoría de los dólares no quedan depositados en el sistema financiero. Hasta abril, la formación de activos externos acumulados en 2019 superaba ya los U$S 7 mil millones, lo que muestra que pese a la relativa “estabilidad cambiaria” de las últimas 3 semanas, la dolarización de activos y la fuga de capitales continúa su marcha, así como también la sangría de reservas. Desde marzo vienen cayendo los plazos fijos en pesos. La morosidad bancaria está en un 4%, récord desde 2007. Los bancos tienen 60% de su cartera sin prestar, expresando el derrumbe del crédito. Cuando dijimos “que la deuda la paguen Macri y Lagarde” lo dijimos no como un planteo moral o como una expresión de deseos, sino como el resultado de esta comprensión histórica particular del cuadro mundial.

La bancarrota económica tiene consecuencias brutales sobre las condiciones de vida de nuestro pueblo. se expresa en que hoy la canasta básica de pobreza se encuentra en $29.493 (casi $30.000) para una familia de 2 hijos sin alquiler, y $31.020 para una familia de 3 hijos sin alquiler. Una familia necesita $1000 por día para llegar a fin de mes. La canasta de indigencia está en $11.844 y $12.458 respectivamente. El salario mínimo está en $12.500, es decir, solamente 2 pesos arriba de la canasta de indigencia. Sumando dos planes sociales de $6250 apenas se cubre ese monto. La jubilación mínima está por debajo de la canasta de indigencia: $10.400. La canasta de pobreza para la 3° edad está en $30.524. La Asignación Universal por Hijo, $2644. En marzo, la pobreza llegó al 32% y la indigencia al 6,7%. Dado que la canasta básica alimentaria ya aumentó un 66,1% interanual, un 16,2% en lo que va del año, y sigue aumentando, todo indica que los números de la pobreza serán aún mayores durante los próximos meses. Esta situación plantea una disputa sobre si el costo de la crisis va a seguir recayendo sobre les trabajadores y el país o si va a empezar a recaer sobre el capital financiero y el FMI.

El carácter convulsivo del próximo gobierno ha sido señalado por dirigentes y analistas de ambos lados del escenario político. Graciana Peñafort caracterizó la decisión de CFK como una medida para disuadir eventuales intentos de desestabilización contra AF, que si progresaran la colocarían a Cristina en la presidencia; Leandro Santoro declaró que la necesidad de un triunfo contundente está marcada por la necesidad de garantizarle gobernabilidad al nuevo gobierno. Del otro lado, James Neilsen, editorialista de la revista Noticias, escribió el 24/5 que “en una sociedad con motivos de sobra para querer disfrutar de algunos años de tranquilidad, el que una hipotética victoria de los dos Fernández plantearía el riesgo cierto de que haya un período prolongado de intrigas dignas de una corte medieval acompañadas por una serie de hecatombes económicas, no podría sino asustar a los más interesados en lo que efectivamente sucede en el país que en las vicisitudes de los integrantes de la corporación política”. “Hecatombes económicas”, “desestabilización” e “intrigas” son categorías que están colocadas en los análisis sobre los términos en los que se desarrollará el nuevo gobierno.

Es este análisis el que nos lleva a comprender la necesidad de ofrecer un rumbo alternativo en el nuevo gobierno. Carlos Burgueño, en un artículo de Ámbito Financiero del 20/5, publica lo siguiente: “‘No somos socialistas, somos peronistas. Somos pragmáticos. Nadie quiere un default. Tampoco un portazo con el FMI. Y cualquier decisión que se tome será de aceptación voluntaria’. El que hablaba era Alberto Fernández. Escuchaban atentos varios operadores de máximo nivel locales y extranjeros, de uno de los bancos internacionales que más cerca estuvieron del Gobierno de Mauricio Macri”. Claramente, no se refiere al “socialismo” de Lifschitz, que está detrás de la candidatura de Lavagna. Se trata de un ataque a los socialistas que planteamos la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda macrista. Se trata de un debate de carácter estratégico, sobre si la salida al cuadro en el que se encuentra nuestro país vendrá de la mano del peronismo “pragmático” o del socialismo anti-imperialista.

El guiño filosófico de Alberto Fernández a los bancos internacionales en el terreno común del ‘pragmatismo’ (filosofía oficial del imperialismo yanki) no hace más que subrayar la oportunidad y la necesidad del debate programático sobre el materialismo dialéctico como fundamento teórico indispensable de todo movimiento verdaderamente revolucionario. Pragmatismo vs materialismo dialéctico. Imperialismo vs clase obrera. Capitalismo vs socialismo. Pagar la deuda vs ruptura con el imperialismo. Serán los campos de batalla de una auténtica lucha de clases y partidos que se darán fuera y dentro del gobierno golpeando transversalmente todo. Esta lucha política está determinada por dos caracterizaciones distintas de la situación nacional y regional pero sobretodo mundial. Una, la de AF, que plantea que el caos nacional está determinado estrictamente por el fracaso del modelo macrista, y que un gobierno capacitado en la gestión estatal y abierto al diálogo con todos los sectores (“tender puentes”) puede reordenar al país. La otra, la del Partido Piquetero, que plantea que el caos nacional está determinado por el colapso del capital a nivel mundial, colapso que genera el derrumbe y la inviabilidad histórica del macrismo. Mientras Alberto Fernández nos propone un gobierno no-ideológico (“pragmático”), el planeta entero asiste al inicio de una “Cold War era” (era de Guerra Fría) entre China y Estados Unidos. Con total realismo, Bloomberg News publica que “Ray Dalio lo llama una ‘larga guerra ideológica’. Mark Mobius ve pocas esperanzas de una resolución rápida. Y Stephen Jen dice que estamos presenciando el inicio de una pelea a 15 asaltos. ‘Este concurso será un proceso prolongado que probablemente durará toda nuestra carrera’, dijo Jen, ex economista del Fondo Monetario Internacional y Morgan Stanley, que ahora dirige Eurizon SLJ Capital” (30/5). Por eso, como Partido Piquetero decimos: los pueblos del mundo tienen que estar con China y contra Donald Trump. La decadencia del imperio yanki es irreversible. El tiempo de Estados Unidos como ‘hegemón’ ya terminó: “Singapur destronó a Estados Unidos como la economía más competitiva del mundo” (Bloomberg.com, 28/5). La Internacional Obrera Revolucionaria y la refundación de la Cuarta Internacional sólo se logrará sobre la base de esta compresión de la disputa histórica a escala mundial. No se trata de una “guerra comercial” más sino del peligro cierto de una Tercera Guerra Mundial. La salida al caos macrista requiere de la ruptura del actual orden imperialista mundial.

En este sentido, corresponde reivindicar nuestro planteo de no pago de la deuda macrista, la comisión investigadora de toda la deuda, y el juicio político por traición a la patria a quienes encabezaron ese proceso de endeudamiento ilegal. La deuda con el FMI es inconstitucional al no haberse tratado en el Congreso, tal como reclamaba el bloque del Frente para la Victoria encabezado por Agustín Rossi en la sesión de la Cámara de Diputados del 19 de junio de 2018. En esa sesión, se destacó la intervención de la diputada Fernanda Vallejos, que encabezó la lista de Unidad Ciudadana en la Provincia de Buenos Aires en 2017, quien planteó que “deberemos auditar la deuda monstruosa que está tomando Macri” y presentó un amparo el 19 de junio de 2018 pidiendo que el Poder Judicial declare la nulidad e inconstitucionalidad del acuerdo Macri-FMI. También se destacó María Emilia Soria, quien declaró que “no vamos a reconocer este robo al pueblo argentino”. Vallejos promovió una nueva denuncia el 29 de marzo de 2019 junto con Barcesat contra el Poder Ejecutivo Nacional por “administración fraudulenta, violación de deberes de funcionario público y abuso de autoridad”, señalando que el acuerdo con el FMI, que permite la utilización de los fondos para subastar dólares, es “fraudulento” porque financia la fuga de capitales. Lionel Stiglitz, economista del Partido Piquetero, es firmante de dicha denuncia. Para ratificar y continuar esta campaña contra la deuda macrista de cara al futuro gobierno peronista, tuvo lugar una reunión entre nuestro dirigente Juan Marino y el Dr. Eduardo Barcesat, el día martes 28 de mayo. La utilización de recursos del FMI para financiar la fuga violenta el propio artículo 6 de la normativa constitutiva del Fondo, lo que ha motivado denuncias penales en sede judicial señalando la co-responsabilidad entre Lagarde y el directorio del Banco Central. El conjunto del endeudamiento fue un proceso fraudulento pactado entre los funcionarios del gobierno y sus socios de la banca privada imperialista que especularon con la deuda, fugaron capitales de forma sistemática, y lucraron con las devaluaciones comprando dólares justo en los momentos previos a las corridas bancarias. Todo esa dinámica fraudulenta y delincuencial tiene que ser investigada a través de un juicio político por el Congreso así como también por el Poder Judicial. Estas banderas, junto con la lucha por la libertad de todxs lxs presxs políticxs, por la legalización del derecho al aborto legal seguro y gratuito, por el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, por aumentos salariales superiores a la inflación, tienen que ser los puntos de reagrupamiento para dar una lucha política entre partidos y modificar la correlación de fuerzas bajo el nuevo gobierno. Esa tarea comienza ahora.

Como trotskistas nuestra apuesta no es radicalizar al nacionalismo burgués (para hacer la revolución socialista está el Partido Piquetero, no el kirchnerismo). Nuestra apuesta es confrontar estrategias en el marco común de la resistencia contra el imperialismo para que los trabajadores puedan sacarse todas las dudas y asimilar a través de su propia experiencia las conclusiones. La liberación nacional, en última instancia, sólo podrá ser realizada por un gobierno de los trabajadores. Al servicio de ese objetivo estratégico es que construimos nuestro propio partido revolucionario y reivindicamos el derecho a gobernar del Partido Piquetero. Esa disputa por el poder y por la conciencia política de millones de trabajadores, es la que apostamos a desarrollar en el próximo gobierno de unidad popular surgido de una votación multitudinaria contra Macri, el FMI y Wall Street en las PASO opositoras y el 27 de octubre de 2019.

PARTIDO PIQUETERO

2 de junio de 2019

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s