#MARX200 – EL COLAPSO DEL CAPITALISMO – CLASE 3

#MARX200 – KARL MARX – 1818 2018

EL COLAPSO DEL CAPITALISMO

– CLASE 3 –

“Crisis, guerra y revolución”

Curso de EL CAPITAL a cargo de Lionel Stiglitz

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Crisis (sobreproducción, desplazamiento y desvalorización del capital).

Factores contrarestantes.

Crédito. Capital Ficticio. Interés y renta.

Imperialismo: aportes de Lenin y Rosa a El capital.


Introducción – Christian Armenteros

(jefe de redacción de EL PIQUETERO)

“Somos la democracia revolucionaria y plebeya

que ama decapitar reyes y quiere suprimir al poder ejecutivo”

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Buenas a todes, en el día de hoy vamos a dar inicio y conclusión a una hermosa aventura que hemos recorrido juntes que son los muchos libros, muchos tomos de la “opus magnum” de Marx que es “El Capital”. Vengo con mucha alegría porque quiero celebrar un hecho fantástico para todos los pueblos del mundo y en especial los latinoamericanos que es que hoy echamos a Rajoy. Estamos muy contentos. “Rajó Rajoy”. Es muy bueno. Ese dato político contundente demuestra 2 cuestiones esenciales: en primer lugar que hay 2019, que el tiempo de Macri está contado, que esta gente pensaba que el neoliberalismo había encontrado un nuevo aire, que se llevaba todo puesto y no es así. Con Venezuela venimos de un enorme triunfo electoral, que Juan marino fe como observador internacional. Hay que constatar un balance, sacar una conclusión: fueron contra Venezuela, amenazan con invadir territorio latinoamericano (tengamos en cuenta la base de OTAN en Colombia), y la realidad es que todos aquellos que fueron contra Venezuela se secaron. “Quien va contra Venezuela, se seca”. Es muy gracioso. PPK, presidente peruano, dijo que se iba a llevar puesto a maduro. Se fue el. Rajoy lo mismo, ¿quién se fue? Rajoy. ¿Qué va a pasar el año que viene? Se va a ir Macri. Es un gran balance. Les adelanto otra cosa: tuvimos una elección en Colombia en la cual pasa al ballotage Petro (16 de Junio). Hay grandes chances de que tenga un buen resultado electoral. Que haya ido al ballotage es en sí mismo una victoria porque demuestra que hay ballotage en la Argentina. Los que pensaban que no había posibilidad de replantear las alternativas aunque sea en términos de pueblo o anti-pueblo, patria o imperialismo…en Colombia se logró. Haber conquistado un ballotage resuelve un debate político en la Argentina: año que viene hay ballotage. Esta concepción es muy importante porque ningún argentino bien nacido votaría a Mauricio Macri en un ballotage. Macri está debajo de los 30 puntos en las encuestas de ellos. La semana pasada, por primera vez en todo el gobierno de Cambiemos, Macri estuvo debajo de Cristina. Es un dato político fundamental. Publica “Noticias” esta semana en la tapa el Plan V con “v” corta. El plan “V” es Vidal. Y ese plan “v” con “v” corta es en sí mismo un triunfo. Macri en principio…chau. Una gran desmoralización. Si nos llevamos puesto a Macri, nos podemos llevar puesta a Vidal. Se puede avanzar.

En la reunión que hubo en el Rotary, en la misa reunión en la cual esta oligarca, esta elitista dijo que era una vergüenza llenar el conurbano de universidades porque todos sabíamos que los pobres no llegan a la universidad. Algo horrible. Algo que atenta contra la presunción mínima de cualquier democracia que es la igualdad de oportunidades. El mito liberal del ascenso social. Lo derrumbó de un solo golpe y sin anestesia. Le quiere robar la esperanza al pueblo. Esta misma persona inmunda que está defendiendo una sociedad de castas (no quiere movilidad social), ¿qué dijo sobre el año que viene? “No voy a ser candidata a presidenta”. “¿Y si Macri se lo pide?”, insistió un periodista. “Tampoco”, respondió. Hago una pregunta, compañeres: todos conocemos un poquito de ajedrez. Estamos más o menos de acuerdo que se pierde cuando muere el rey. Si el rey le pide a la reina que lo defienda y la reina no sale a defender a la pieza principal, ¿qué significa eso? Si el presidente dice eso y le dicen “No jodete, hundite vos” significa que no lo defienden ni los propios. Es un dato político decisivo en el momento del país. Se cayó Macri. No es más presidente, no gobierna más. La jugada es que en 2019, quien asuma, va a tener que lidiar con la pesada herencia de Macri y Vidal no quiere ser esa persona. Quiere, en todo caso, quedarse en la Provincia. Pero que Vidal quiera jugar a eso, cuando Cambiemos dice “juguemos todos juntos en un solo equipo y demos seguridad”…los tira por la borda. Es un desgobierno. Lo mismo con la Rural con las retenciones hace poquito. Nadie le pone el hombro. Nadie lo sostiene. Es un dato muy importante porque se reúnen todas las condiciones para un ballotage y que el ballotage lo gane la oposición política. Después vamos a lidiar con esa oposición, no es que se arregla todo. ¿Cuál es el segundo punto? ¿Qué sucedió en la antigua democracia europea (España)? Hubo una moción de censura, desde el parlamento con un mecanismo constitucional, vía institucional, se terminó el mandato del Ejecutivo que no estaba respetando el voto popular sino los planes de la Troika. Se hizo un juicio político. El juicio político no es golpista (nosotros planteábamos el juicio político a Macri , por eso lo cito). Es una lección para los pueblos del mundo. Si Venezuela, con la asamblea constituyente, demostró un ejemplo, lo que sucedió en España hoy es otro ejemplo. Somos la democracia revolucionaria y plebeya que ama decapitar reyes y quiere suprimir al poder ejecutivo.

Queremos una democracia parlamentaria porque ahí delibera el pueblo y no la autoridad ejecutiva monárquica y unipersonal. ¿Quién gobierna con el ejecutivo? ¿El pueblo o las corporaciones? Cuando como Partido Piquetero discutimos los mecanismos de juicio político, no lo decimos como algo circunstancial y punto. Lo decimos como un mensaje más profundo que es que la democracia popular significa votar Presidente y también sacarlo si no respeta el mandato popular. Hay un dato en este país que es que nadie votó a Macri para que pase esto del FMI. El 70 % lo desaprueba. Es un boom para la base popular de Cambiemos. No se trata ya de sacar a Macri, sino al FMI. Macri no gobierna más este país. Este país está bajo la bota de los tecnócratas del Fondo Monetario y lo que tenemos que volver a hacer es que hondé la celeste y blanca y que este país la vuelva a gobernar un argentino como mínimo, no un inglés tecnócrata como el FMI y Macri. Es una noticia hermosa que caiga el presidente del Estado Español porque eso es una cárcel de los pueblos como nos enseña Cataluña. Cuando cae el poder político en las metrópolis, los pueblos de la colonia nos levantamos. Abajo el rey, abajo Macri, abajo Rajoy, vivan los pueblos de América. Viva Cataluña. Dicho esto, continuemos: tenemos la huelga camionera en Brasil, probablemente tengamos la huelga camionera en la Argentina. En menos de una semana tuvimos un millón en el Obelisco el 25 de Mayo y el 1 de junio medio millón en la plaza de mayo. Hay un proceso de pueblada generalizada que se abrió en Diciembre del año pasado…lo que demuestra que no fue una acción loca, sino un malestar popular de manifiesto. Hay paro de CTAs y veremos si hay paro de la CGT. Vamos con toda. Ayer terminó la discusión de las audiencias por el derecho al aborto. Con el paro de mujeres del 8M se derroto el veto macrista al aborto. Y con el paro general del movimiento obrero podemos vetar los tarifazos y al FMI. Se unificó el movimiento popular en torno a la lucha de las compañeras y se está uniendo en torno al paro nacional. Vamos a estar en el Congreso haciendo aguante por el aborto legal.

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¿Qué estamos haciendo hoy acá? ¿Cuál es la idea de esta clase? Porque hubo un concepto que surgió que es el hecho de que “El Capital” es un evento muy importante en la historia de la humanidad. Políticamente la discusión de “El Capital” supera por amplias miras lo que fue al propio autor. Lo retoma el Wall Street Journal en su balance de los 200 años de Marx: “La URSS fracasó porque “El Capital”, que era el libro que basaba a la URSS, está incompleto. No lo terminó Marx. Como estaba incompleto, salió mal por eso”. Dicen eso. Hay una cosa medio oscurantista con el libro. Hay un momento en que el libro se torna ideológico en la medida en que como es tan largo  y nadie lo termina de leer, termina siendo algo que sirve para fundamentar de que el burócrata que lo leyó tiene razón y vos no. Es interesante porque “El Capital” es un libro de combate. Esto lo dijo El Che cuando critica “El Capital” en el marco de la restauración capitalista en la URSS: “Fíjense como la mercancía y el mercado termina siendo la supervivencia del capitalismo en el socialismo. Si hay mercancía hay unidad celular del capitalismo”. El libro se escribe incompleto. Se muere Marx antes de publicarlo. Lo completa Engels en base a los apuntes. Kautsky luego escribe otro sobre la plusvalía y luego está Lenin que en “El Imperialismo” dice que busca completar, 50 años después de El Capital, la obra de Marx. Lo presenta así Lenin a “El Imperialismo”. Hay que leerlos todos juntos esos libros. Es un libro que nunca se terminó de escribir, igual que “El estado y la revolución”. El Marxismo tiene síntesis, dialéctica, que llega a un punto de triangulación claro…pero que se retroalimenta constantemente y la doctrina marxista tiene una relación dialéctica con el desarrollo histórico. No es una representación ideológica, no es una idea que va a racionalizar el devenir de la sociedad. Busca ser el proceso objetivo y consiente del desarrollo de la sociedad. Epistemológicamente e muy interesante. Por eso políticamente decíamos que nuestra función no es relatar “El Capital”, la letra del mismo, sino traducir “El Capital”, discutirlo en base al desarrollo histórico y como dijo Juan B. Justo quien tradujo “El Capital” al castellano: “traducir es traicionar”, no solo por problemas linguísticos (no hay equivalentes exactos) sino también porque estás hablando a un público distinto. Una traducción fidedigna necesariamente traiciona la letra, pero tratando de mantener el sentido. Esto para nosotros es valioso porque si desarrollamos este enfoque epistemológico a pleno no podemos dejar de discutir en este curso que pasó después de Lenin. “El Capital”, finalmente, para poder estudiarlo en todo su impacto, hay que verlo como factor político, como potencia teórica que participó como uno de los grandes ordenadores del desarrollo de la experiencia histórica de la humanidad. Concretamente: en la mitad de la humanidad (cuando había casi 100 estados en su momento) se expropió al capital. “El Capital” era el libro oficial de casi la mitad de los países en un determinado momento. Era la expresión teórica oficial. Se habían centralizado los medios de producción. En algún momento, la mitad de la humanidad se basó en cierto punto en este libro porque se había expropiado al capital. No lo dice un reducto de zurdos que especulan una sociedad que desconocen. No. Estamos yendo y viniendo. Ya la vivimos. No es que nos cuenta Marx en el siglo 19 como será la futura sociedad utópica, de cómo se desarrollará la sociedad humana. Tampoco es verdad que la Comuna de Paris sea el estadio final de la clase obrera. Tenemos una experiencia histórica a escala planetaria a sistematizar. “El Capital” es una de las principales obras de la humanidad. No es el dogma de una secta, es uno de los grandes manifiestos humanistas en la historia por emancipar a los explotados del régimen de sociedad de clases. Es un manifiesto humanista. Habla de la historia de la humanidad por sacarse de encima la opresión clasista. Es una idea muy importante. Por eso sintetizamos “El Capital” en “expropiar a los expropiadores” y sintetizamos esta pelea en lo que fue una enorme gesta que es el hecho de que el trapo rojo destruyó al fascismo, fue el que hondeó orgulloso junto a los pueblos del mundo cuando aplastamos al hitlerismo. En la patria de Marx, en Alemania, “El Capital” flameó heroico y fue una señal de esperanza para los pueblos en contra de la bestia fascista. La bestia fascista no era, ni más ni menos, que la irracionalidad capitalista, la barbarie capitalista, en forma de monopolios, queriendo esclavizar a la humanidad so pretexto de salvar a la raza aria, alemana y por lo tanto a sus monopolios. No es joda. Inspiró a pueblos del mundo entero y partió al Tercer Reich al medio (literalmente, muro de Berlín). Conceptualmente, “El Capital” es una gran conclusión porque si uno lo mira a escala histórica, si uno levanta la perspectiva (como un drone), “El Capital” es el gran eje articulador entre las 2 grandes gestas emancipadoras que es el ejército de Napoleón yendo contra el zarismo y el rojo contra el hitlerismo. Es muy importante verlo.

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Acá hablamos de la emancipación de América Latina. Esa emancipación fue posible porque el ejército napoleónico, gestado por la gran revolución francesa, invadió España. Gracias a eso. Cae la corona española y los pueblos de América nos pudimos liberar. Truena la hora americana porque cae la corona española. Conceptualmente es muy profundo. Desde ya nosotros no éramos los imperialistas de Napoléon. Eramos los de Graco Babeuf. Incluso los jacobinos nos la dieron antes de ellos. Siempre nos la dan a nosotros. En todo proceso revolucionario nos terminan dando a nosotros, siempre. Somos trotskos. Pasa…porque queremos las cosas posta. Igualdad en serio, no clases sociales. Los que peleábamos por la igualdad en serio, a los burgueses no les gustaba, claro. “El Capital” se escribe en el medio de eso. ¿Por qué es rojo el trapo? Porque es la sangre del movimiento obrero derramada en la Comuna de París por la traición de la burguesía liberal cobarde francesa que huyó de la capital, nos dejó solos y se fueron corriendo ante la invasión alemana del ejército de Bismarck. La cobarde burguesía francesa, que tan heroica era en la revolución francesa, ya se le pasaron. Tranzaron con Bismarck, volvieron y nos mataron 30 mil compañeros (número alucivo al pueblo argentino) y el trapo es rojo por su sangre. Es un llamado al movimiento obrero para que sepa que la burguesía liberal pacta con los monarcas. Entonces nosotros somos esto. Este trapo rojo muestra que el movimiento obrero es el heredero de la revolución francesa, el heredero del ideario emancipador y humanista. Somos nosotros. Por eso al tricolora francesa dice Marx, “se tiño de rojo”. Este es el contenido. El capital resume esto. Es la perspectiva histórica. Después de la segunda guerra mundial, tuvimos la pos guerra donde se multiplicaron los estados porque los pueblos se liberaron y hubo periodo de descolonización. Empiezan a haber emancipaciones coloniales en contra de los imperialismos que se disgregan. Ese periodo de pos guerra concluye con la reacción neoliberal. Reagan, Thatcher. Esto conceptualmente es muy importante verlo porque sería el concepto “del fascismo al neoliberalismo”. ¿Por qué esto? Porque se barre un proceso en el cual el capitalismo había logrado sus famosos 30 añitos (sobre la base de la destrucción de las fuerzas productivas de forma masiva) y Keynes llega a decir que la 2 guerra es la victoria de su programa de empleo total. En una guerra todo el mundo tiene empleo, demanda agregada. Algo así como que la victoria es la guerra. Terrible esta cosa. Jodiendo con un liberal, le decíamos “¿Nunca leíste a Keynes? La macro-economía la robó Keynes para chorearnos la idea global a los marxistas. No es otra cosa. Es una reacción burguesa a la ciencia marxista. No es otra cosa. Conceptualmente, estos liberales, no ven que el propio desarrollo de Keynes concluye en la 2° guerra mundial que fue una enorme carnicería. Son muy bárbaros. A esta gente le gusta matar, son carniceros. Eso es la sociedad capitalista en su descomposición imperialista y lo que queda en pie (estado de bienestar) no es ni más ni menos que el terror al movimiento obrero organizado. No es otra cosa.

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Dicen “el imperialismo entendió que la onda era que los humanos tenemos derechos y etc”. No. No se dio cuenta de nada. Conceptualmente, este “imperialismo democrático” no es una victoria. Como trotskistas, en oposición al Stalinismo, ya habíamos firmado un programa de transición en 1938 diciendo que había que aplastar al imperialismo, y no ser la pata izquierda del imperialismo democrático. No queríamos aplastar a Hitler para que gobierne EEUU. Queríamos que arranque algo distinto, que de la 2° guerra surja la revolución. Eso terminó en guerras civiles, en levantamientos obreros, la invasión inglesa con Churchill a los comunistas griegos. Churchill diciendo “estos son trotskistas que quieren hacer la revolución, porque comunista que quiere hacer la revolución, es trotskista”. Nosotros los trotskistas no ganamos. Perdió el nazismo…pero no ganamos los trotskistas. Se sentó en la foto Churchill, Truman y Stalin. Ellos se sentaron, no nosotros. Entre los 3 dijeron: “vamos a armar el orden imperialista democrático mundial”. No nos cae bien esta mentira donde gobiernan las corporaciones, no los pueblos. Son democracias peleles manejadas por las transnacionales. Nosotros vivimos esto: somos hijos del argentinazo, de este movimiento mundial de los indignados, la primavera árabe. Vamos para el otro lado.

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Este concepto político ordenador es muy importante porque “del fascismo al neoliberalismo” (posguerra) y con la caída del muro de Berlín, asistimos a la fascistización de la democracia imperialista. ¿Se entiende? Eso estamos viviendo…porque en el imperialismo siguieron existiendo los monopolios y los monopolios son antagónicos con la democracia. Democracia popular o dictadura de los monopolios, de las corporaciones. Ellos se pasan por el traste nuestros derechos. Les importa un bledo, les nefrega. Son asesinos, son esclavistas, son la barbarie, por eso los acuerdos de libre comercio son una reacción monopólica contra la democracia y los DDHH. Están en contra de eso, nos tratan como bestias de carga. Como dice Macri que el salario es un costo, y no un derecho del trabajador. Son esclavistas. Son la reacción. De hecho el capitalismo hoy, a nivel mundial, tiene 3 principales negocios: narco, armas y redes de trata sexual y laboral. Y la guita se guarda en paraísos fiscales. Están en la ilegalidad. El sistema está en la ilegalidad. Está podrido a escala planetaria. Tenemos una sociedad, como dijimos en la apertura, que son 8 tipos que manejan la mitad de la riqueza mundial según la ONU. 8 varoncitos, 8 patriarcas manejan la mitad de la riqueza mundial y el resto para la gilada. Es la pelea entre capitalistas menores y entre el conjunto de la humanidad por garantizar una vida minimamente digna. Eso es el capitalismo hoy.

¿De qué libre mercado me hablás? ¿De qué “mano invisible” me hablás Smith? No hay. Hay 8 monopolios principales. Esta es la conclusión política, por eso este relanzamiento neoliberal de Trump demuestra que la etapa que vivimos es una etapa de transformación del neoliberalismo en neofascismo. Acá tienen la tapa de The Economist, revista liberal si las hay (Marx discutía contra ella), y la tapa muestra a las corporaciones con Trump revolcados en la cama. El decía que era “anti- establishment”. El que no entiende que Trump es un fascista no entendió a Hitler. Hitler también era “anti-establishment”. Hitler también industrializó Alemania…porque era capitalismo de Estado. El tema es que asumen con diatriba anti-monopólica y cuando llegan al gobierno utilizan el Estado para beneficiar a 2 o 3 corporaciones amigas. El fascismo es una corriente de totalitarismo estatal a favor de los monopolios. ¿Se puede entender esto? Por eso no es progresiva la corriente fascista y por eso no nos ilusionamos en nada con Trump. Lo marco porque hay otros como Moreno, a quién votamos y en algún momento hasta CFK mismo lo dijo que era “interesante que gane Trump en EEUU”. ¿Cómo vas a decir eso? Es terrible. Hubiese sido peor que gane Hillary Clinton porque nos encantan que hayan caído los tratados de libre comercio y la CIA y Wall Street que era Clinton. Clinton es Menemismo. Hillary es Bill. Los Clinton son un lobby del libre comercio, el partido de Wall Street es el partido demócrata. El republicano es el partido del complejo militar. Es muy importante conceptualizarlo porque los líderes nacionalistas como CFK tienen una obligación de mirar el mundo y decir que Trump es Hitler. Que dictador es Trump y que Venezuela es democracia. Por eso el Partido Piquetero fue a Venezuela para dejar claro que estamos con América Latina contra EEUU…y no porque Maduro sea medio de izquierda y eso. Tiene que ver con responder políticamente ante la hora histórica que estamos atravesando que es una hora de tercera guerra mundial. De igual manera que la 2° guerra arranco en los Balcanes, en procesos en las semi-colonias que anticipan el desenlace bélico entre las potencias…hoy tenemos Siria, Yemen, invasiones imperialistas en el mundo entero y la tendencia bélica en América Latina introducida el fin de semana pasada…traducida en la asociación de Colombia con la OTAN. ¿Qué hace la OTAN en América Latina, en Colombia? Ya sabemos, de igual manera que Macri instaló una base yanqui al lado de Vaca Muerta. Estos tipos ya abandonaron las elecciones hace rato, como la oposición en Venezuela que la mayoría no se presentó. La abandonaron, como en Brasil, que tienen al principal candidato preso y todos saben que Lula gana en primera vuelta. Las abandonaron hace rato las elecciones, vienen con el Plan Cóndor 2, con el belicismo, y por eso es muy importante ganar las elecciones en Colombia el 16 de Junio, para dejar en claro que no queremos que la OTAN este en América Latina, que no queremos guerra imperialista. No queremos que transformen la frontera entre Colombia y Venezuela en Medio Oriente. Son grupos para-militares, como tienen en Colombia, y con bases militares. Colombia es el estado más militarizado de toda América Latina. Es el Israel latinoamericano. Las balas que compraron después de Diciembre de 2017, las compraron de Israel. Las balas para matar a los palestinos son las mismas balas que quieren usar para matarnos a nosotros.El neoliberalismo es fascismo. No es otra cosa el neoliberalismo. Es fascismo. Es la tendencia del imperialismo y los monopolios a sacarse la careta democrática, porque como la URSS no existe más piensan que pueden llevarse puesto todo, reducirnos a la esclavitud al mando de las corporaciones. Ese es el sentido histórico. “Che, yo soy imperialismo, eso de que no soy fascismo era una jodita. Somos los monopolios. Las cosas como son”. Esa es la discusión política.

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Nosotros que cantamos “Bella ciao” contra Macri (gesta histórica de los partisanos italianos que lincharon a Mussolini, nosotros, hijos, sobrinos de los partisanos italianos, tenemos que entender que la hora es una hora cruenta a escala mundial porque la guerra es un imperativo económico e los monopolios. No es una circunstancia de la diplomacia exterior de los gobiernos. Es un imperativo económico de los monopolios. O hay guerra o deja de haber monopolios. ¿Queremos que sigan los monopolios? ¿Nos asesinamos entre los obreros del mundo en defensa del monopolio nacional, que de nacional no tiene nada? Quién no tiene patria en el mundo actual son los monopolios. Siempre nos acusan a los marxistas de apátridas. Quienes no tienen patria son los monopolios que van expoliando al mundo en función de la tasa de ganancia. Esta es la lucha política que tenemos planteado por delante y este pasaje del fascismo al neoliberalismo (y del neoliberalismo al fascismo) nos lleva a la hora europea. Europa es el centro de todas las grandes confrontaciones de la humanidad. Fue en Europa donde la bota fascista tomó todo el terreno, Europa donde Napoleón derrocó a las monarquías, Europa donde la santa alianza con la reacción monárquica recuperó el terreno, Europa donde se armó la Unión Europea que chocó contra el muro de Berlín y lo tiró abajo. Fue Europa donde se desarrolló esto y es hoy la Unión Europa la que está en crisis. Quiero decir esto porque tengo aquí El País de España y podemos ver con toda la claridad una situación continental que nos une a escala de Europa y América Latina. Podemos ver el intento golpista que se desarrolla ahora en Nicaragua donde hay grupos armados para-militares que quieren derrocar al gobierno. Es la hora de Honduras donde se ganó la elección e hicieron fraude una vez más. En España no solamente tenemos la foto de Rajoy siendo expulsado del gobierno, de forma heroica, sino también un situación en la cual en Italia se acaba de conformar un gobierno que le dicen “populista” y nosotros le decimos fascista. No solo el fascismo es una rareza de los países de Europa del este (o podríamos decir de la zona de Hungría). No es un problemita de recuerdo de fascismo. No. Pasa en Italia. Como si hubiese ganado Lepen en Francia. Eso paso ahora en Italia y, debido a eso, el Domingo pasado tuvimos una nueva crisis mundial. Volvieron a caer las bolsas del mundo por el cataclismo italiano que tuvo una caída histórica de su bolsa en décadas. Sacudió al planeta entero, hoy por eso esta semana misma tuvimos una nueva corrida del dólar. Se renovaron otros 5 mil millones de dólares. A nosotros nos acusaban de bárbaros, de irracionales, por la heroica y gloriosa pueblada de Diciembre de 2017 (del 14 y 18). Nos acusaban de los 20 millones que salió arreglar la plaza. Ya superamos los 15 mil millones de dólares por la bicicleta financiera. Hicieron una fogata con las reservas del BCRA, con la plata del pueblo. La prendieron fuego en defensa de la timba financiera. Eso hicieron. No existe más el gobierno argentino y la crisis del imperialismo, bajo la bota fascista, nos lleva a este colapso del capitalismo, que no es más capitalismo porque es una dictadura de los monopolios. Son los fascistas, son la reacción, son los monarcas y los vamos a decapitar en defensa de los pueblos, de los trabajadores…empezando por esos 8 tipos que hunden al país en la barbarie teniendo la mitad de la riqueza mundial y los medios de producción. Quería darle esta perspectiva histórica a la introducción de la clase. Quiero señalar también que nuestra idea, por eso, es poder escribir el librito que falta de 1915 a 2018. Tenemos mucha autoestima y nos tomamos este desafío. Es simplemente una reflexión para poder sentar las bases de ese libro que es necesario porque leer “El Capital” es reescribirlo. Hay que reescribirlo a partir de la realidad. Si el último fue “El imperialismo” en 1915, nosotros escribamos “Los monopolios”.


INTERVENCIÓN DE LIONEL STIGLITZ

(ECONOMISTA DEL PARTIDO PIQUETERO)

LA CRISIS: CONTRADICCIÓN ENTRE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS (AUMENTO DE LA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO) Y LAS RELACIONES SOCIALES (EL CAPITALISTA PONE EN MARCHA LA PRODUCCIÓN PARA OBTENER GANANCIAS)

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La idea es arrancar por la conclusión para poder hacer todo el recorrido, por eso hicimos esta introducción con Christian para meternos en la clase de hoy. En primer lugar, nosotros habíamos terminado la clase 2 discutiendo la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, que es la ley que fundamenta la crisis del capitalismo porque el capital en su afán de sacarle más plusvalía al trabajador, reemplaza trabajadores por máquinas y, por lo tanto, reduce la base de actuación del propio capital como relación social. En su propio afán por desarrollarse, cada vez su terreno es más angosto para extraer plusvalía. Para sacar más ganancia, se queda sin terreno para poder sacarla. Quiero pasar a como se expresa esta tendencia en la realidad. Me refiero a cómo la vemos nosotros manifestada  a través de las crisis. Lo que vemos, y es el dato característico de este régimen, es que el capitalismo es el primer modo de producción en donde las crisis se producen porque se produce demasiado. No se produce poco, sino demasiado. Lanza al mercado el capitalista mayor volumen de valores de uso, mayor volumen de mercancías, para intentar venderlas. Pasa que en determinado momento, la sociedad no puede validar todo ese trabajo social y toda esa plusvalía extraída. De esta forma, no se le pueden comprar los productos al precio que el capitalista le pone. Ahí estallan las crisis. Tenemos en EEUU las decenas de miles de casas invendibles. Lanzaron muchas casas que ya no se pueden vender. Las automotrices no pueden vender los autos. Es el momento en donde vemos que la contradicción que va desarrollando esta tendencia decreciente de la tasa de ganancia, que es un masa aumentada de mercancías lanzadas al mercado, a una tasa de ganancia cada vez menor, choca como una fuerza contradictoria y lo vemos manifestado en el derrumbe de los precios de la mercancía en una crisis capitalista. Este es el esquema con el cual habíamos terminado la segunda clase. ¿Qué es lo importante de esto, de la crisis? Que expresa la contradicción entre las fuerzas productivas y sus relaciones sociales. El capital quiere desarrollar las fuerzas productivas para sacarle más plusvalía al trabajo (aumentar el capital constante para obtener más plusvalía con los trabajadores que tiene), pero en esa misma dinámica de estar aumentando el capital constante lo que hace es chocar la ley del valor, chocar esa ley a partir de la cual los capitalistas se apropian del valor que producen. Como vimos en  la clase pasada, el capitalista que tiene un capital más grande puede apropiarse de la plusvalía de otros capitalistas, aunque estos otros pongan más trabajadores en movimiento. Y como esto lo hacen poniendo cad vez mayores masas de capital constante (máquinas) y expulsando trabajadores, por lo tanto exigen una ganancia que no tiene fundamento (porque la plusvalía la producen los trabajadores. Esta contradicción es lo que nosotros describimos como la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales. Esa relación social donde cada uno produce de manera privada y va al mercado a obtener su valor…se ve violada por la propia dinámica de acumulación del capital. Además, las crisis no solamente expresan esto, sino que cuando se manifiestan en la caída de los precios de las mercancías, lo que pasa es que la crisis rebota en toda la cadena productiva y en toda la sociedad a partir de que, como vimos en clases anteriores, ya el crédito y la circulación monetaria absorben todos los poros de la sociedad. Entonces, uno dice: “bueno, ¿qué tiene que ver que a EEUU se la cante subir la tasa de interés con que yo no pueda sacar mis ahorros del banco? ¿Qué tiene que ver eso? ¿Por qué me afecta a mí?. Si aquel capitalista produjo de más y no pudo vender sus cosas… ¿por qué me roban a mí? No tengo nada que ver”. Bueno, eso es porque a través de la circulación monetaria, del dinero a crédito, es decir que toda la sociedad entera depende de que esos 8 tipos puedan realizar sus mercancías. Si no la pueden realizar nos vamos todos al tacho porque colapsa todo el sistema de crédito y circulación monetaria. No se funde 1 solo. Cae ese, cae el banco que le prestó para que produzca, se desvaloriza la moneda y te rematan la casa. Una cadena. Esto es importante para entender cómo, por lo tanto, se violan todas las relaciones sociales que incluso son los que habían dado nacimiento al capitalismo. El capitalismo es una máquina de expropiar. Es mentira que el capitalismo es la garantía de la propiedad privada. Te roban todo el tiempo, el sueldo, la casa, el auto, te roban todo. Es mentira que el capitalismo es propiedad privada. El capitalismo es un constante proceso de expropiación.

EL MONOPOLIO VIOLA LAS LEYES DE DISTRIBUCIÓN CAPITALISTA. CON EL MONOPOLIO NO HAY CAPITALISMO

Con eso llegamos a este tercer punto que es de lo más importante que vamos a decir hoy, que es que el capitalismo, como forma de tratar de evadirse, como forma de tratar de evitar la crisis y la desvalorización que sufre el capital en una crisis, genera mecanismos de defensa que lo que hacen es agigantar este problema aún más. Básicamente, los mecanismos de defensa frente a la crisis de sobreproducción es por un lado la exportación de capitales y por otro lado el monopolio. ¿Qué es una crisis desde el punto de vista del capitalista? Bueno, una crisis es que alguno va a morir. Alguna empresa va quebrar y ser comprada por otra. Alguna rama industrial va a ser reemplazada por otra. Marx decía que son amigos los capitalistas, salvo en las crisis que se vuelven enemigos acérrimos. Todos se empiezan a pelear a muerte a ver quién sobrevive. Hay un desplazamiento de capitalistas, donde el más pujante, el más fuerte, quiere fundir al otro y comprarlo a bajo precio. Entonces, ¿qué mecanismos de defensa hay? Veremos 2: La exportación del capital que no sirve mandarlo afuera. Ejemplo: acá en Argentina lo vemos, nos llegan las máquinas de afuera. Por ejemplo aca en Argentina lo vemos: nos venden las máquinas que ya no usan en Europa. Nos venden los subtes usados de Madrid. Es como si dijeran: “che esto ya no sirve, mandalo a Argentina!” Eso es sobreproducción de capital que como allá no sirve nos la mandan acá.

El otro camino, que es también un mecanismo para tratar de evadir esta tendencia decreciente de la tasa de ganancia y su desvalorización, es el monopolio. Es muy importante entender cómo se produce el monopolio y qué efectos produce en el capitalismo. El monopolio surge a partir de la competencia y de la centralización, y que el pez más gordo se come el más chiquito. Así surge el monopolio. Lo importante es que el monopolio, cuando surge en una rama de la producción o un espacio económico determinado, viola todas las leyes capitalistas que habían fundamentado el desarrollo económico hasta ese momento. En el momento en el que un monopolio se establece, esto de que los capitalistas se reparten la plusvalía según el tamaño de cada capital (la “perecuación de las tasas de ganancia”), deja de existir. Ya el monopolio no va a reclamar, a través de la competencia, de los precios de producción, una ganancia acorde a su tamaño. El monopolio como ya controla (monopoliza) una rama determinada, va a poner la ganancia que él quiera, va a fundir los otros capitales aunque sean más pujantes incluso, y por lo tanto se va a asentar como un rey en esa rama, en esa economía y no va a permitir el desarrollo de nadie más. El monopolio termina con la unidad de los capitalistas, unidad que se desarrolla a través de la competencia. Es contradictorio, dialéctico, es así. Termina con la competencia y es simplemente el imperio de la fuerza. Por lo tanto, y queremos decirlo así, con el monopolio termina el capitalismo. Ya no es más capitalismo. El monopolio implica que el capitalismo ya no distribuye socialmente la plusvalía en términos capitalistas. Nace la apropiación monopólica del plus-trabajo, que es otra cosa. No existe más el capitalismo que nos describía Marx en “El Capital”. Distribución y producción son dos caras de una misma moneda, es una de las frases de la “biblia” marxista. Si ya no se distribuye la plusvalía de manera capitalista, entonces ya no es más el sistema en donde estábamos viviendo. Esto es muy importante que lo asentemos como conclusión porque lo veníamos discutiendo, lo leímos en el “El capital imperialista” de Víctor Testa (1973), pero tampoco lo dice exactamente así como lo decimos nosotros. Lo plantea diciendo: “el monopolio termina con las relaciones capitalistas de distribución de la plusvalía”.

Creo que es importante entender que eso ocurre a partir del surgimiento, el establecimiento y sobre todo de que los monopolios definen la vida económica. No es el monopolio de una cosa u otra cosa, o de ramas donde el capital fijo es por naturaleza muy grande (como los ferrocarriles), sino monopolios en la inmensa mayoría de las ramas con un peso determinante sobre toda la economía, entonces bueno, evidentemente estamos en un momento distinto.

EL RÉGIMEN POLÍTICO DEL MONOPOLIO ES EL FASCISMO

El monopolio también termina, y creo que esto es importante conectarlo con la introducción, con la democracia. El monopolio es el predominio de la fuerza, en términos políticos y de la fuerza “como potencia económica en sí misma”, sobre todo el resto de las relaciones económicas “naturales” establecidas a partir de algo nada natural que fue el nacimiento del capitalismo. Post acumulación originaria, existían leyes que regulaban la actividad del capitalismo. El monopolio termina con eso y termina con el sistema político acorde a eso que es la democracia. El monopolio está completamente unido al fascismo.

EL PARASITISMO DEL CAPITAL FINANCIERO

Antes de seguir con este tema, una mediación que creo que si hacemos una clase del imperialismo no podemos dejar de decirlo, que es que también es la etapa donde el capital ya no va a tener pre-dominio en las ramas productivas, sino que lo que va a determinar toda la vida económica es el capital financiero, o sea la unidad entre el capital bancario y el industrial. El capital se despersonaliza del capitalista y es una sociedad anónima regulada por los accionistas de los bancos. Directamente también los bancos fundan empresas. Estoy hablando de lo que  ocurría hace 100 años. Y además, el capital ficticio es el predominio, ya no de dinero real (oro, valores reales de una empresa), sino del dinero ficticio que pueden crear los bancos a partir de decir que ellos tienen una reserva de dinero determinada. Un banco que tiene 10 onzas de oro que le depositaron los ahorristas y puede decir “te presto a vos, te presto a vos y a vos”, total no van a venir todos a reclamarme los depósitos al mismo tiempo. Eso, en economía burguesa, se llama “la creación secundaria del dinero”, es básicamente repartir papelitos para todo el mundo. Antes lo hacían los bancos, ahora lo hacen los bancos centrales. Eso es capital ficticio. Valores que no  existen, y solo existen en tanto se calcula que el empresario va a lograr vender esas mercancías y devolverle ese dinero (o sea se apuesta a la realización futura de plusvalía).

El imperialismo, esta nueva etapa del capitalismo, es el predominio de este tipo de capital. No solo cambia su morfología en el sentido de que pasa de la libre competencia al monopolio, sino que cambia su propia identidad y el lugar donde está. Ya no va a ser determinante la ocupación productiva del capital, sino que la gran masa del capital va a ser el capital financiero (unidad bancario-industria) y capital ficticio. Hoy se calcula que el capital ficticio de todo el mundo es varias veces más que todo el PBI mundial. Los bancos se sientan sobre montañas de papeles que no existen, porque ese valor no existe. No tiene respaldo. No quieren anotar pérdida en el balance, entonces piden nuevos préstamos y le dicen a la Reserva Federal: “imprimí billetes, dámelos a mí, con eso especulo en Argentina, en Turquía, en Singapur y con eso dibujo que estoy ganando guita y ahí sí después pasó a pérdida lo que en realidad perdí hace 10 años”. Hoy vivimos el predominio del capital ficticio sobre todo el resto. Esto es muy importante porque Marx analiza estos procesos, los menciona en “El Capital”, habla de la creación secundaria del dinero, habla de estas crisis donde en Inglaterra se esfumaron millones de libras, porque no se podían realizar, entonces era capital ficticio, pero ni Lenin llegó a ver el nivel de desarrollo que tenemos hoy de capital ficticio y que anda dando vueltas por el mundo. Cuando Trump sube la tasa de interés se va todo al dólar y el peso pasa de 20 a 25 en una semana. Bien, entonces: monopolio – capital financiero  – capital ficticio– crisis. Esto caracteriza al imperialismo.

IMPERIALISMO: FASE SUPERIOR (Y ÚLTIMA) DEL CAPITALISMO. DE LA GUERRA A LA REVOLUCIÓN.

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Esto es lo que lleva a Lenin, que decimos que hizo el 5° libro de “El Capital”, a definir al imperialismo como nueva etapa del capitalismo, y no solo una nueva sino la última. ¿Por qué la última? Porque niega los presupuestos básicos del desarrollo capitalista. La ley del valor no rige más. La propiedad privada de los medios de producción no rige más. Solo rige la propiedad de los monopolios de los medios de producción, que ni siquiera son de alguien si no que son sociedades anónimas. Ya no hay libre competencia. Los Estados vuelven a volcarse sobre la sociedad. Si en un primer momento la burguesía fue contra el Estado para poder comerciar, ahora ya no. El imperialismo va a cambiar el rol del Estado y lo va a volcar sobre la sociedad en función de defender los intereses de los monopolios de cada Estado, de cada país. Por lo tanto, esto que decíamos, del predominio de la fuerza que introduce el monopolio en la vida económica, lo traslada al estado y esto se trasluce en la militarización de la sociedad. Además, se transforman en Estados agresivos contra el resto, Estados que representan otros monopolios y se quieren imponer sobre ellos para conquistar mercados, desvalorizar esos capitales y primar ellos mismos. Por eso, el imperialismo es la etapa de las guerras mundiales, donde ya la guerra no es un problema local, esporádico, si no que se transforma en la regla de las relaciones estatales a nivel mundial. Esto es muy  importante para caracterizar, y fue un debate brutal en el movimiento obrero, las guerras mundiales. La segunda internacional (la gran internacional del partido social-demócrata alemán) se va al tacho por mandar a todos los obreros alemanes a morir contra los obreros franceses o a morir contra los obreros ingleses en la primera guerra mundial diciendo que estaban luchando contra el zarismo ruso, como si la guerra fuera sólamente un problema de regímenes políticos y no fuera un problema de que cada Estado estaba defendiendo a su monopolios contra los monopolios del otro. Lenin, cuando escribe este libro, que lo escribe en plena guerra mundial, le da un fundamento económico, científico y político a una política revolucionaria contra la guerra. Con eso nos metemos en el último punto que es justamente el problema de cómo se desarrolla, y cuáles son las diferentes interpretaciones, de este debate en el movimiento obrero.

ROSA LUXEMBURGO Y LENIN: LA REVOLUCIÓN CONTRA LOS MONOPOLIOS

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A partir del reconocimiento del imperialismo, los monopolios y la realidad de la conflagración mundial de la guerra mundial, se desarrolla un debate terrible el todo el movimiento obrero y tiene mucho que ver con “El Capital”. En el debate miran la guerra que está por suceder, o ya está sucediendo, y ven “El Capital”. En este gran debate tenemos a Otto Bauer (representante de la derecha en La Internacional), Rosa Luxemburgo (representante del ala izquierda de la internacional y dentro del SPD Alemán) y Lenin. La primera que escribe en 1912 un libro retomando “El Capital”, criticándolo y tratando de actualizarlo fue Rosa en el libro “La acumulación del capital”. La tesis central de ella se desarrolla contra a política del ala derecha. La derecha de Bauer y Bernstein en la Internacional decían que el capitalismo no tenía un límite, que no iba a perecer, que podía seguir acumulando y que la clase obrera iba a seguir creciendo, formándose, incorporándose a la socialdemocracia y que eventualmente si el capitalismo caía iba a ser por indignación moral de las masas. Se iban a educar las masas, ser más conscientes, e iba a ser por indignación moral, así lo dicen.

Rosa, contra esta gente, en este libro, dice que el capitalismo tiene un límite y por eso es una de las pre-cursoras de la teoría del derrumbe y dice que “el límite del capital no hay que buscarlo dentro del proceso de acumulación del capital, sino afuera, porque el capital no se puede desarrollar sino es en interacción con una zona económica no capitalista”. Esta idea es muy importante y muy cierta porque el proceso de acumulación capitalista no es un proceso cerrado. Necesita una vinculación con un espacio externo porque el capital social total que se acumula, extrae un plusvalor de sus obreros, pero también necesita realizarlo. No lo puede realizar en su totalidad adentro del mismo espacio económico de donde lo extrae. Al mismo tiempo, necesita transformar eso en un nuevo capital fijo (materias primas entre otras cosas que tampoco puede encontrar en ese espacio económico) y tiene que ir hacia afuera. Por eso, Rosa dice que la política imperialista que se vive a principio del 1900 es la expresión de esa necesidad del capital de ir hacia formaciones economicas no capitalistas, colonizarlas, vender esas mercancías, luego desplazar la economía mercantil y directamente poner la fábrica. Por eso los ingleses trayendo los barquitos con mercancías para vendernos, colonizándonos y después metiendo sus empresas acá. Eso dice Rosa y es muy importante su contribución a la explicación del imperialismo. Tiene un valor teórico muy importante que es entender que si el capitalismo funciona como un sistema contradictorio, sería muy tonto pensar que son una contradicción cerrada, unitaria, uniforme que se mantiene estable. Es lógico, que sea un sistema agresivo hacia afuera que necesita colonizar y subyugar otras sociedades todo el tiempo para poder vivir y cuando no tiene esa posibilidad vende a crédito, le pide al estado que emita, necesita buscar en el exterior de la relación obrero-patrón un lugar desde el cual realizar ese trabajo social que le saca al trabajador. Contra Rosa, van a salir todos estos amigos del centro y de la derecha diciendo que no entiende nada, que se cree mejor que Marx, “materialismo histérico” le dicen, la atacan por ser mujer, etc. Claro, porque estaban Marx, Engels, Kautsky, Bauer, Bernstein, Lenin… Mujeres no. Rosa es una de las primeras grandes teóricas del movimiento obrero post Marx. La acumulación del capital tiene 442 páginas, y después la meten presa y escribe la respuesta a sus críticos, que tiene 226 páginas. Los varoncitos de derecha y centro contra Rosa le responden que el sistema es estable, que los esquemas de Marx demostrarían que toda la plusvalía se puede realizar en el mismo espacio nacional, que el capital no necesita ir hacia afuera etc. Lo que quieren demostrar es que el imperialismo y la agresión de las metrópolis a las colonias no es una necesidad, sino que es una problema moral, porque son medio violentos los que nos gobiernan, pero existe una posibilidad de capitalismo no violento, no agresivo, no imperialista.

PIKETTY = BAUER

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Esto es muy importante porque tratar al problema económico como un problema moral y tratar al fundamento de las crisis como simplemente un problema de distribución o desajuste entre distintas ramas de la producción, como hace Bauer o Kautsky…es lo que hoy hace Thomas Piketty que escribió “El capital en el siglo XXI”. Hace 4 años aproximadamente fue la gran obra económica, lo entrevistaba Pablo Iglesias, era presentado como la gran eminencia de nuestros tiempos. No solo dijo que no leyó “El Capital”, sino que además dice que el capitalismo entra en crisis cuando la tasa de ganancia es mayor que el crecimiento económico. Sería un problema de que en realidad hay un desajuste distributivo. Es lo mismo que planteaban estos tipos de la social-democracia. Piketty no descubrió nada nuevo si no que fue a sacar del tacho de la historia algo viejo y ya enterrado. Su conclusión política es que todo es un problema moral, no estructural en su funcionamiento.

LENIN: EL CANCER DEL CAPITALISMO SON LOS MONOPOLIOS METROPOLITANOS

Lenin se pelea con Rosa, critica algunas cosas de lo que Rosa dice, pero lo más importante que aporta Lenin es que no solamente el capitalismo en su etapa imperialista, monopólica, es agresivo y que los estados adoptan un carácter agresivo, sino que el capitalismo en su etapa imperialista es definido por su etapa monopólica del capital. No es un problema de que la solución está hacia afuera, no es que si hay otros lugares que conquistar el capital siempre podría desarrollarse (hoy están los que dicen que si China se abre al capital extranjero tendremos un nuevo ciclo de desarrollo capitalista de décadas), sino que el límite al capital es el propio capital y está en la propia metrópolis con el monopolio. El monopolio ahoga a la sociedad, la lleva al colapso a partir pretende hundir a toda la sociedad en defensa de su propia ganancia que no puede realizar por métodos capitalistas y por eso necesita la violencia pura y dura. Ese es el punto más importante de Lenin porque es el que nos lleva a entender que el monopolio es el fascismo y el monopolio nos lleva a la disyuntiva entre fascismo y revolución. El monopolio pretenden que toda la sociedad se ordene en función de la ganancia capitalista de un monopolio. Por ejemplo: toda argentina va estar ordenada en función de que el precio de gas sea el más caro de todo el mundo…porque eso le garantiza la ganancia a Shell. Toda Argentina se tiene que ordenar en que la tasa de interés sea del 40%, un delirio que no existe en ningún lugar del mundo, para defender la ganancia de JP Morgan. Aunque producimos pan, que el pan sea carísimo, porque eso le garantiza la renta a la sociedad rural. Toda la vida económica del país se tiene que ordenar de manera ridícula y anti-económica en función de la ganancia de algunos monopolios. Por lo tanto, tenemos esta disyuntiva en que si toda la sociedad se subyuga frente a la necesidad de defender esa tasa de ganancia artificial, anti-económica, o si la sociedad mata al monopolio, destruímos esa fuerza que oprime a toda la sociedad y, por lo tanto, nosotros nos apropiamos de la riqueza que producimos expropiando a los expropiadores y terminamos con los monopolios a nivel mundial. Esta profunda, fundante, contradicción entre monopolio y democracia, monopolio y pueblo, monopolio y vida económica en última instancia, fascismo o revolución es la gran conclusión que tenemos que sacar de este curso.

Efectivamente, la hora que vivimos hoy, es esta. Los monopolios llegaron al poder en Italia, en EEUU, en Argentina, y del otro lado tenemos a los pueblos echando a Rajoy, o sea al dueño de los monopolios de Argentina. Tenemos al movimiento estudiantil, de mujeres, al movimiento negro poniéndose de pie en EEUU contra Trump. Tenemos las huelgas en Brasil, tenemos Venezuela, entonces esta disyuntiva, esta hora, nos muestra que esto que en estas discusiones entre Rosa, Bauer, Lenin, se veía que empezaba a llevar a la sociedad al abismo, hoy lo tenemos frente nuestras narices. Si no vemos la necesidad de construir una izquierda anti-imperialista y una izquierda anti-monopólica, que quiera destruir el monopolio, o sea una izquierda revolucionaria, entonces no entendemos la hora que estamos viviendo. Por eso, y quiero terminar con esto, llamo a que nos hagamos cargo de nuestro bagaje teórico y político y construyamos una izquierda que quiera expropiar a los monopolios y terminar con el imperialismo en todo el mundo. Muchas gracias, compañeres.


Devolución de Lionel Stiglitz

“Viene la guerra, no el mundo de la ONU”

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La idea sería hacer 2 devoluciones, una mía y otra de Christian. Confirmo que hacer una devolución es más difícil que hacer una charla…pero vamos a por ello. Primero: tema monopolios. Es muy importante esto que dijo el compañero sobre como hoy vivimos la dictadura de los monopolios de la energía, del alimento, en Argentina. Hoy, de hecho, estuve en una radio de ATE Capital y me decían “bueno, pero…¿qué se propone frente a lo que dice el gobierno de si se vota la ley anti-tarifazos entonces va a haber déficit fiscal? ¿Hay que volver a subsidiar tarifas?”. Le dije: “Mirá, el problema no es subsidiar, el problema es que se reconoce una ganancia delirante a 3 empresas que controlan el 90% del gas en Argentina y el gas es el 60% de la energía a toda la economía. Este país se mueve a gas. Si sumás el gas que produce la electricidad, más el gas de tu casa, más combustible, más garrafa…es todo gas. Le subsidiamos la ganancia a un par de pulpos”. Lo mismo con el pan, las cerealeras decretan eso. Es un delirio. Está bueno mostrarlo porque le pone rostro al debate este del monopolio y es importante para traducir esta noción política. ¿Qué significa ser izquierda anti-monopólica? Ir a Rosario, a la Bunge, a Cargill, todos esos grupos, que tienen todo el cereal de pa pampa argentina en 20 silos enormes, y decirles: “esto no es más tuyo, esto es de interés público ahora, es de toda la sociedad, lo socializamos. Esto ya no es privado, por la cantidad de trabajo acumulado que tiene, ahora es público. O te lo expropiamos (democratizamos) o vamos a estar todos bajo tu dictadura”. De eso se trata. Ahora, ¿qué pasa? Los tipos no te lo van a querer vender. No es que si vos les das no sé cuánta plata los tipos aceptan. No van a aceptar. Obviamente que no. Por eso es un problema no económico (de tasación), sino político, de poder, de clase. Es muy importante entender cuáles son los monopolios que hoy gobiernan nuestra vida y tener una política anti-monopólica y entender que estos tipos hay que sacarlos del tablero, expropiarlos.

En segundo lugar: el problema del capitalismo hoy en día y como el capital ya es algo que está más allá del capital en sí. Un par de cuestiones: hay que tener mucho cuidado de no pensar que el capital es algo etéreo que está más allá de todos nosotros y que sería algo parecido a un “humo cultural”. No. El capital es una relación social. Estamos nosotros, los capitalistas que nos oprimen y el capital es esa relación social. No puede existir el capital si no hubiera alguien que nos roba el laburo a nosotros. Esto es importante para no despersonalizar al capital. El capital se despersonaliza por la sociedad por acciones y demás, pero detrás de esto hay una clase social determinada, hombres y mujeres que desarrollan una acción política para que esa relación social siga siendo así. Es muy importante porque, sino, parece que luchamos contra molinos de viento, como contra algo que no existe, una suerte de esencia que nos recorre a todos. Es absurdo. Eso lleva a pensar como que no hay enemigo, y el enemigo está en todos lados. El enemigo existe: son gobiernos, partidos, ejércitos, de carne y hueso, que también sufren, sangran, cagan, se mueren, los podemos derrotar en elecciones, en huelgas, manifestaciones. Es importante para no perder de vista que somos una clase social que lucha contra otra clase social.

Sobre el tema del poder y la conciencia: hay una cosa muy importante que la quiero repetir en esta devolución, que es que el trabajador es, por un lado, la única mercancía que es consciente de sí misma y por eso nunca se puede fijar de manera matemática el valor de la fuerza de trabajo. ¿Cuánto cuesta reproducir un trabajador? Bueno, la comida que come, el abrigo que usa, pero también si necesita ir la a universidad o no, si tiene que irse de vacaciones o no ,con lo cual el propio valor de la fuerza de trabajo es producto de la lucha de clases. Eso es muy importante para entender que incluso el trabajador menos consciente sabe, por la propia relación en la que está inscripto, que él quiere defender su propia fuerza de trabajo y quiere mayor salario. Desde la lucha sindical, aunque sea poco consciente, hay un instinto de defender sus propias condiciones de vida, incluso el camionero que votó a Macri quiere que le aumenten el básico. De la forma más primitiva, siempre hay una conciencia y eso es muy importante porque el trabajador es el único consciente de que hay una estafa en la producción porque no le conviene eso. Esto es muy importante y que lo vemos cuando vemos los paros, cuando vemos las huelgas, cuando vemos las movilizaciones, cuando vemos los piquetes. La conciencia se mide en eso, en la acción de la clase obrera, en la huelga francesa. Cuando los trabajadores franceses paralizan la segunda economía europea, se ve la conciencia de la clase obrera y pueden hacer pesar el poder que tienen. No es que estamos en la matrix capitalista y listo, no podemos hacer nada. No es así. Si decimos que queremos construir una izquierda anti-monopólica, hay que entender que si hay algo que tenía el capitalismo antes cuando era una fuerza de progreso individual, de desarrollo de las fuerzas productivas, democratizadora, no la tiene más esa fuerza. No tiene esa capacidad hegemónica sobre la sociedad y por eso requiere a la coerción y no al consenso. En ese sentido nos tenemos que apoyar en esa falta de consenso de los monopolios para desarrollar esta conciencia y esta acción política anti-monopólica.

Por último, y para dejarle la palabra a Christian, creo que ese es el punto donde se fundamenta nuestra acción anti-monopólica, anti-imperialista y la posibilidad de un recorrido, aunque sea muy corto, con el peronismo o el nacionalismo. No tiene que ver con una reivindicación al estilo “vía alternativa”, sino que efectivamente cuando el peronismo se enfrenta al capital inglés, se enfrenta a la deuda, cuando Cristina habla contra el tarifazo y se enfrenta a los pulpos que defienden el tarifazo, entonces están desarrollando una acción anti-monopólica y anti-imperialista. Eso nos simpatiza a nosotros, y cómo queremos desarrollar eso hasta el final, o sea hasta que se confisque a los monopolios, alentamos la lucha común. No se trata de reivindicar a Néstor. No es un retorno al “nestorismo” sino que lo que importa es la lucha común hoy contra los monopolios y contra el imperialismo. La diferencia más importante es que la concepción de los peronistas es que el capitalismo no se va caer, que la pared está firme y por lo tanto hay que armar un ranchito nacional aguantando acá, tratando de que el imperialismo no nos robe toda la plusvalía y los empresarios argentinos nos quedemos algo de plusvalía. Eso no es viable, decimos nosotros. Decimos que las metrópolis están podridas y la pared se nos cae sobre la cabeza y nos van a venir a buscar con la guerra mundial, nos meten la OTAN en América Latina. No es viable un capitalismo “en serio”, “pacifico”, al margen de esa conflagración sino que esa pared se pudre, se cae sobre nosotros y tenemos que empujarla para que se caiga sobre ellos. Esa es la gran divergencia estratégica con el nacionalismo-burgués, con el peronismo. No es que queremos “algo más” como algo moral o ideológico, sino que es una diferencia de caracterización y por lo tanto de acción política y de partido. Ahí se abren los caminos. Nosotros pensamos que la presión de los monopolios, del imperialismo y de la guerra mundial no da margen para que tengamos un nuevo Néstor, una nueva etapa de 10 años de kirchnerismo ,de “estado de bienestar” porque la alianza china-EEUU se cayó, la posibilidad del Mercosur se cayó, entonces no vamos a ese mundo, vamos a la guerra. Vamos al fascismo, no vamos al mundo que quería CFK de la ONU y demás. Ahí va a haber un problema y lo más probable es que los caminos se separen y que todos aquellos que quieran enfrentar a los monopolios y al fascismo tengamos que tomar una acción anti-monopólica y anti-imperialista para poder defender nuestras condiciones de vida.


Intervención de Christian Armenteros

“La izquierda a nivel mundial:

marxismo vs social-imperialismo”

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Quiero decir varias cosas en relación a lo que se ha comentado y preguntado acá: algo importante es objeto y sujeto en “El Capital”. Hay un texto de Pablo Rieznik muy bueno que nos formó sobre cuál es el sujeto del Capital. ¿Quién es el destinatario de “El Capital”? ¿”El Capital” fue un recetario racionalmente asequible para cualquier movimiento político emancipador que se oponga al capital? ¿Los peronistas pueden leer “El Capital”? ¿Se entiende? ¿A quién dirige el libro Marx? Incluso saliendo de la intencionalidad del autor: ¿quién es el sujeto que puede retomar ese legado político, llevarlo no solo a una acción filosóficamente fundada, moralmente justa, sino política viable, al éxito político? Luego hay que pensar lo siguiente: si el imperialismo mismo no leyó “El Capital”. ¿Hubo lecturas imperialistas de “El Capital”? ¿Cuál es el impacto que tiene en los monopolios? ¿Qué significa en versión imperialista el Marxismo? Otra cosa: ¿qué rol juega en ese escenario el peronismo? Otro elemento a discutir: ¿qué rol juega la izquierda obrera, concretamente el FIT en este curso o, para decirlo de forma más vaga, el anti-capitalismo? (para englobarlo a todos). Y otra cosa más: ¿cuál es entonces la forma concreta de viabilizar una acción política desde nuestra perspectiva, trotskista, de liberación nacional? ¿Cómo lo imaginamos en términos concretos en esta semi-colonia donde actuamos concretamente, y en la coyuntura electoral de 2019 ¿Votamos a Menem o no votamos a Menem? ¿Un peronista “X” con tal de echar a Macri o no? ¿Qué hacemos? Es la traducción de un análisis histórico, económico, de la racionalidad del desenvolvimiento humano al accionar político electoral. El momento más importante de la política que es el “mientras tanto”. Vivimos en el corto plazo. “Al largo plazo estamos todos muertos” decía Keynes. “Mientras tanto”, ¿qué hacemos? ¿Y si “mientras tanto” votás estado de bienestar, peronismo, cosas piola, tranzamos un poquito, “plusvalía pero derechos sociales”, “roban pero hacen”, etc? Nos convendría que venga el fascismo, así la gente dice “¡Ah, viene el fascismo, entonces contra el trapo negro…trapo rojo!”, entonces todos los centristas se harán comunistas. Cuando surja el fascismo, todos irán corriendo a levantar el trapo rojo, hasta Rucci. Son 5 puntos los planteados: objeto-sujeto, imperialismo, nacionalismo burgués-socialismo del siglo 21, anti-capitalismo (FIT, Izquierda al Frente), “mientras tanto”.

Objeto y sujeto: hay que ordenar esta idea de que “El Capital” es un llamado a fundamentar científicamente la acción política del movimiento obrero socialista metropolitano. Va en línea con el segundo punto que es el imperialismo y si hubo una lectura imperialista de “El Capital”. Claro que la hubo. Otto Bauer, la social-democracia, la Segunda Internacional, Juan B Justo que fue un notorio liberal, del partido socialista argentino, el primer partido obrero, que surge como socialismo amarillo pequeño-burgués…de hecho termina en una oposición infame apoyando al imperialismo estadounidense contra Perón. Lamentablemente siguen existiendo. Al margen de eso, directamente son los escuálidos que hacen todas sus porquerías. Son los mismos del PASOK en Grecia, Papandreu que en Grecia metió la austeridad de la Troika…o sea que la social-democracia se asocia al imperialismo y “aplica “El Capital”” (porque ellos son el partido de Marx, la social-democracia, ¿no?). Marx frena el libro enojado porque en la asociación internacional de trabajadores (Primera Internacional) se estaban matando los franceses y los italianos…una suerte de dos burocracias sindicales que decían “uh este Marx nos mete en cada quilombo, que dolor de huevos” y el movimiento obrero de esos países, luego de la Comuna de París, se disgregan porque dicen “nos fuimos al carajo en Paris”. Rompen con el Marxismo, explota la Internacional, “el gran sisma entre anarquistas y comunistas” y le movimiento obrero adopta otro punto de vista que era el liberal. Se funda el Labour Party en Inglaterra, otros partidos como el partido obrero socialista francés, o el SOE de España. Esto conceptualmente es muy importante verlo porque ahí uno podría decir “ahí están los problemas del capital”. Ahí hay una idea fundamental que es que “El Capital”, como tal, era un instrumento que quería darle una base científica al movimiento obrero que se ponía de pie a escala europea (de hecho el “Manifiesto del Partido comunista” cumple el mismo rol) y “El Capital” precisamente lo que quería expresar era eso.

Luego de la derrota del levantamiento obrero y popular con dirección burguesa contra la monarquía (primavera de 1848), Marx se escribe con Engels y le dice “che esto salió mal porque el capitalismo todavía no se había podrido. Ninguna sociedad desaparece hasta que termina de dar todo lo que puede dar”. Por eso dice “estudiemos al capital, no para que el movimiento obrero sepa como derrotar al capital, sino que sepa cuando vamos a poder derrotar al capital”. Entones, está muy cerca Marx de la idea de que no se trata de la voluntad y punto. No se trata de eso “El Capital”, sino más bien de lo contrario…es un libro para explicar una derrota, una enorme derrota del movimiento obrero europeo. En un escenario donde el movimiento obrero fue derrotado, Marx dice: “voy a escribir un libro para que entendamos por qué nos derrotaron y cómo vamos a preparar la próxima toma por asalto en el momento preciso en el cual hay que dárselas”. La función analítica de “El Capital” no es solamente una narrativa sobre el desenvolvimiento capitalista…es el primero que teoriza la situación revolucionaria. Hablábamos de Gramsci, el habla de “crisis orgánica”, Marx habla de “crisis revolucionaria”. Lenin le dice “situación revolucionaria”. Son categorías políticas, superan lo económico…pero se basan en una misma idea: “saber cuándo hay que ir a dárselas”. Se trata de cuándo hacemos ese acto insurreccional. Hay que decir lo siguiente: la corriente marxista no es una corriente insureccionalista y punto. Hay una deformación, no voy a decir en la izquierda argentina en particular, pero hay una deformación a escala planetaria directamente (incluso un poco en el propio Trotsky), que es una idea equivocada en la cual los partidos revolucionarios profesionales, los partidos de la 3° Internacional, de la Comintern, tienen que ser máquinas insurreccionales. “La crisis de la humanidad es la crisis de dirección” (reza el “Programa de transición, oración N°1). Contrastémosla con la primera oración del manifiesto: “la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”. Ah, mirá…contrastemos los textos. “El programa de transición” pre-supone que en el curso del accionar insurreccional, el movimiento obrero se va a dotar de los medios para construir su dirección política y a partir de eso ejercer su propio poder político, la famosa dictadura del proletariado. “El programa de transición” pre-supone esta idea de que lo importante es la insurrección y no tanto el desarrollo global del movimiento. De hecho, no habla de la dictadura del proletario, habla del gobierno obrero y campesino, o sea el gobierno obrero del estado burgués. Para que lo entienda el común de la gente: cómo hacemos que la izquierda, o incluso los partidos que se reclaman del movimiento obrero y campesino, se coloquen a la cabeza del estado burgués…y no como el movimiento obrero y campesino o la izquierda destroza al estado y arma un nuevo régimen. Está hablando del problema, como dirían los peronistas, “del gobierno”, “del poder”, de estar arriba del ejecutivo, montarnos a la maquinaria estatal. Esa es la función del “Programa de transición”, de hecho su sub-título dice “consignas transitorias para la preparación política para la movilización permanente hacia la toma del poder”. Algo así es el sub-título del “Programa de transición”. Eso significa tomar el poder, no destruir el poder. Ahí hay una idea muy interesante que hay que comprender, que este concepto propio de la 3° Internacional de que el movimiento obrero tiene que organizarse formando pequeñas vanguardias disciplinadas, instruídas, que sepan seguir precisas instrucciones para poder tomar el poder, es un planteo que no es del todo marxista. ¿Por qué digo esto? Porque se pre-supone en ese planteo que la construcción de un partido político de la clase obrera, la toma de la conciencia de clase, es un fenómeno que se puede desarrollar ágilmente de manera casi espontanea, si tenés una minoría esclarecida que tiene la consigna exacto en el momento exacto. De acá viene el “consignismo” de la izquierda. Hay una idea, como si fuese un mantra, como si la repetición de la frase sagrada generase un eco universal y la universalidad, la historia, te devuelve un gobierno obrero. Vos sos 100 intelectuales. Los 100 salimos y decimos “fuera el FMI”. Retumba la consigna. Lo escuchan a Juan Marino y las masas dicen “¡sí, es ese el planteo!” y todos vienen corriendo y se hacen del Partido Piquetero. Bueno…nosotros pensamos eso. Ahora, al margen de esto, esta idea es muy profunda porque… ¿cuál era la idea del “Programa de transición”? Porque esto que hago es una lectura unilateral del texto. Si uno lee “El programa de transición” va a entender que esas consignas van dirigidas a los partidos obreros y campesinos de masas realmente existentes, ¿se entiende? Es un concepto importante, de la misma manera que “El Capital” no va dirigido al carnero que tiene recibo de sueldo. “El Capital” es un libro para capacitar políticamente a los partidos de la clase obrera y los sindicatos que existían en ésa época, para que con su peso de masas tengan la capacidad de dirigirse al resto. Marx dice “las ideas revolucionarias tienen peso cuando se encarnan en el movimiento de masas”. No es un intelectual que le habla a un movimiento obrero abstracto. Le habla a los sindicatos, y a los partidos obreros, y les dice: “cuando el capitalismo esté yéndose para abajo, se la damos”, no para que algún día un obrero suelto haga algo. Es un libro para capacitar a la dirección política del movimiento obrero. Es muy importante. “El programa de transición” es un programa escrito para que lo tomen los cuadros obreros del partido comunista y del partido social-demócrata. Va dirigido a partidos concretos. Hay un sujeto ya construido a partir de la propia experiencia del movimiento obrero en su lucha económica, y agregamos con Gramsci, “en su lucha cultural y política”. “La lucha convergente en 3 frentes” como decía Gramsci. Esa lucha se condensa en sus partidos, por eso “El programa de transición” tiene una frase muy linda que dice: “la situación es tan revolucionaria como los partidos políticos de izquierda lo permiten”. Esto es lo primero con lo de objeto y sujeto que me parece importante aclararlo porque, cuando uno entiende eso, entiende a que apuntamos con este curso. ¿A quién le estamos hablando? Este Partido Piquetero…¿se dirige a todo el mundo? No, no. Nosotros respetamos el debate Osatinsky – Santucho en el cual se discutía la estrategia de la izquierda (Mandelismo-PRT). “Ustedes no respetan la cultura peronista del pueblo, para llegar al pueblo hay que llamarse peronista y hablarles de Marxismo. Decite peronista y tirales marxismo”. Ese era el objeto-sujeto del peronismo revolucionario o de la izquierda nacional. Es la distancia entre Montoneros y Abelardo Ramos. Se trataba de eso el debate. El Partido Piquetero, que se reclama trotskista internacionalista, cuarto-internacionalista, en primer lugar…¿a quién le tenemos que hablar? ¿A quién va dirigido este curso? ¿Le vamos a hablar a la historia? No. Este curso lo hacemos para hablarle a la izquierda europea y a la izquierda latinoamericana que forrea con CFK que se reúne con Tsipras. Esa izquierda griega gobierna hace media década. El “peronismo europeo”,  en materia de hegemonía cultural, es Tsipras. La cultura política hegemónica es la izquierda social-demócrata allá. Entonces, como izquierda, lo hacemos para ellos. La tarea de que la izquierda sea internacionalista es fundamental. Tsipras privatizó los puertos, prohibió el derecho a huelga. Nosotros como izquierda, cuando el mundo mira a la izquierda, no nos mira a nosotros como Partido Piquetero, cuando en el mundo se dice “izquierda” se piensa en Tsipras. La izquierda hoy en el mundo en Alexis Tsipras, Podemos. La gente lo relaciona con eso. Corbyn, capaz. En nuestro continente, lo relacionan con Bernie Sanders. No vi al chavismo criticando a Bernie Sanders. Nuestro objeto es la izquierda a nivel mundial que no rompe con el imperialismo y no construye un partido político independiente diferenciado del complejo financiero y militar. Nuestra política a escala planetaria es que Bernie Sanders, que Corbyn y todos los demás rompan con el imperialismo, se organicen en partido independiente. Nosotros estamos acá hablando y mientras tanto el partido laborista inglés está a punto de tomar el gobierno. Eso es lo que pasa. Conceptualmente hay que verlo porque nuestra política es esta y al mismo tiempo nos encontramos con un problema: en España a Rajoy lo echamos por medio de que esta izquierda amplia anti-capitalista, y de forma diversa, le dieron el voto a Pedro Sánchez. Ojo muchachos: lo que celebramos desde Argentina con tanta facilidad, es forrearle al SOE. Por eso políticamente saludamos la rajada de Rajoy como saludaríamos si Macri se baja de la elección porque no le da para pedirle de nuevo el voto. La idea es: rompan con los partidos imperialistas, separación entre la izquierda obrera anti-imperialista con los defensores de la democracia imperialista. Separación de Sanders con Clinton, para resumir…y en los lugares donde la izquierda tenga responsabilidad gubernamental, organizar el frente único para rivalizar con los socialistas y esa izquierda europea. Uno puede decir “que rompa uno con el otro”, y alguien podría pensar: “ah, entonces estás en contra de que Podemos apoye a Sánchez contra Rajoy”. No, estamos a favor…porque la clase obrera de los países imperialistas tiene que agotar la experiencia con la social-democracia, como paso en Grecia…donde la socialdemocracia griega se hundió en la ignominia y ahí surgió Syriza, ¿se entiende? Podemos va a gobernar en España el día que la clase obrera rompa sus expectativas con el SOE. Ahora, cuando llegue Podemos a España…¿va a suceder algo bueno? No, tampoco…y ahí vendrá nuestro turno. Es un trabajo histórico gigante. Vamos a ir a elecciones en Grecia, se adelantaron. El ministro de economía de Tsipras está diciendo que el FMI plantea cosas irrisorias. Lo dice su ministro de economía. Hay que entender el FMI es más draconiano todavía, más sanguinario, mas bélico. La elección de Grecia se adelanta en este contexto. No se adelantan las elecciones porque el Partido Piquetero va a tomar el poder…sino porque los fascistas a están a punto de tomar el poder. Syriza tiene en frente, producto de su política ajustadora y capituladora a Bruselas y la Troika, un amplísimo movimiento fascista que llenaron de forma multitudinaria las calles. El 2012 las llenaba el pueblo (huelgas generales contra Papandreu). En 2018 las calles las llena Biondini. Biondini, si leen sus publicaciones, dice “tenemos que hacer como en Grecia, llenar las calles”. Es peligrosísimo por lo que representa a escala mundial. En esta discusión, nosotros no somos de la opinión de que convenga que venga un gobierno nazi en Grecia. No tenemos esa opinión. Nosotros entendemos que lo que hay que hacer es un frente único anti-fascista. Frente único anti-fascista. ¿Qué sería de diferente con el frente popular? Que tenemos que expropiar a los monopolios. Nuestra gran crítica al frente popular es que pensaron que se podía derrotar a los fascistas de la mano de los monopolios. Eso llevó al aplastamiento del movimiento obrero de mano de los fascistas. El frente popular gano la elección. “Gran táctica electoral”, dijeron…pero en los fierros ganó Franco. La habilidad para una táctica es importante, pero cuando hablamos de revolución y contra-revolución, no se define con los votos. Eso excede a las urnas. Las urnas son sólo un instrumento de maniobra en una guerra de posiciones, pero que finalmente se desarrolla en un enfrentamiento abierto y descarnado. Como no queremos que nos pase como en Italia, que teníamos un gobierno del PD y la conclusión del Pedro Sánchez de Italia es que ahora tengamos un gobierno fascista. Ahora en Italia hay un gobierno facho, literal. Peor que Berlusconi, están los de La Liga del Norte, fascistas literales…no “represores, misóginos”. Nono. Abiertamente fascistas. Hay una entrevista muy buena al titular de La Liga del Norte y le preguntan “che…¿cómo carajo te vota la gente?”. La respuesta del tipo fue: “¿Sabés cómo ganamos los fascistas? Porque el PC italiano exploto después de la caída del muro de Berlín y todo el laburo de contención del movimiento popular que hacía antes el PC italiano, hoy en día lo hace La Liga del Norte”. Los fachos nos metimos en los barrios y ayudamos a los italianos, le damos salud, comida, trabajo, dice el tipo…frente al caos de la banca de Bruselas. De hecho, frente a la última elección en Italia, desde Alemania un impresentable (que no recuerdo el nombre) dijo una brutalidad que es que “la crisis que hubo en Italia el Domingo pasado, que sacudió al mundo enero, le va a enseñar al pueblo italiano a no volver a votar populistas”. Lo dice porque, para él, hay que votar gente que defienda la banca, pro-establishment, no anti- establishment. Hay que recordar que la gente votó a Hitler porque estaban hinchados de la democracia imperialista.

Cuando hablamos del imperialismo democrático, ¿cuál es el principal ejemplo de la lectura imperialista de “El Capital”? La república de Weymar, el constitucionalismo social. Estado de bienestar. Esa es la lectura imperialista de “El Capital”. El regulacionismo incluso es una lectura imperialista de “El Capital”. La lectura de Obama frente a Merkel. Metámonos con los paraísos fiscales, metemos impuestos, regulemos la banca, expropiemos a los banqueros que generaron la crisis, y con eso el mundo va a andar bien. El progresismo interviene en la distribución. El marxismo interviene en la producción. Por eso no somos progres. Los progres intervienen en la distribución, el Marxismo en la producción. La social-democracia es la máxima expresión del progresismo a nivel mundial y su vocero, su traducción burguesa, es el partido demócrata de EEUU. Una compañera acá decía “¿el problema son los 8 tipos?” No, no es solamente ese el problema, eso es para resumirlo en 8 apellidos. Seguramente, si expropiáramos a esos 8 multimillonarios que se roban la mitad de la riqueza de la humanidad, estaríamos dando un enorme paso adelante, uno principal. Tendríamos más recursos. Ahora, eso…¿es Marxismo? No, no es marxismo. Si expropiamos a los 8, que son banca, servicios e internet…no es el imperialismo eso completamente. El imperialismo actual son los principales 3 negocios que dijimos antes: narco, trata y armas. Esos son los jefes de la parada. Están fuera del sistema legal. No tributan impuestos. No declaran su riqueza. Los jefes de los jefes de los jefes no tienen rostro y están en la sombra. No es cierto que la banca es la jefa del mundo. No. Son los ilegales. Obviamente un mundo sin banqueros sería un mundo más lindo…pero ni siquiera ellos son el fondo de la cuestión. El hueso son esos 3 negocios que son los más lucrativos y, destruyendo esos negocios que son constitutivos de los estados proxenetas, belicistas, narcos, podríamos ir a los monopolios…porque la producción racionalizada por los monopolios, lo que terminan generando, es una riqueza que es apropiada por estos tipos. Esta gente maneja la circulante en general. Tenemos que atacar sobre ese escenario porque los progres, los social-demócratas, la izquierda europea, los que nos dicen “Marxistas, tranquilos, tenemos que ir por la distribución, no contra la producción” no cumplen sus propias premisas. “El problema es la distribución de la riqueza” dice Stolbizer. Bueno…expropiemos a esos 8, solo así vamos a distribuir. Si sos una buena progre, tenés que expropiar a esos 8…pero nadie lo plantea. Eso tenemos que plantear los marxistas para impugnar a los progres. Lenin llamaba a esta gente los “social-imperialistas”, porque buscan concordar sus planteos progresistas con el imperialismo. No exigimos el cumplimiento de las leyes anti-monopólicas no para volver al libre mercado del capitalismo. La ley anti-monopólica de tipo socialista estatizaría Mycrosoft, no redistribuirlo. Que el estado estado-unidense se encargue de Mycrosoft, de Oracle, de Amazon. Eso sería una gran política…pero no bajo el control de la burocracia de la CIA y el Pentágono, sino para que esté bajo el control y el escrutinio de las organizaciones populares de EEUU. Que el movimiento obrero y popular estado-unidense controle las grandes palancas estratégicas de los medios de producción. Estaticemos la banca de Wall Street. Eso es un programa para empezar a cuestionar la hegemonía progresista, social-demócrata, reformista, del movimiento obrero y que la izquierda revolucionaria progrese…y te juro que cando la izquierda que se llama así misma como la depositaria del mandato de la represetanción popular en las metrópolis, tenga un programa revolucionario…los nacionalismo de las semi-colonias como CFK va a venir a nosotros y nos van a abrazar en una unión fraterna contra el imperialismo mundial…pero ahora la izquierda tiene que resolver el debate con la izquierda. La izquierda argentina tiene un exceso de preocupación por el nacionalismo-burgués semi-colonial, casi una obsesión (porque, lógico, rivalizamos mano a mano en el mismo país), pero la izquierda tiene una tarea mundial. No estamos para estar boludeando en la Argentina. La tarea de la izquierda es disputar el poder en las metrópolis donde están las palancas a escala planetaria.

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El tema del “mientras tanto”: primero, me parece que hay una idea que hay que tocar sobre por qué nos ligamos a la democracia burguesa: no se trata de ir a elecciones a propagandizar, sino de ir a una lucha por lograr el mejor gobierno que se pueda. Nosotros votamos a Evo Morales, y ahora el 20 de Mayo votamos a Maduro. ¿Qué voto el FIT? No se sabe, lo desconocemos. Otra pregunta: ¿qué voto CFK en Venezuela? Desconozco. No escuché a CFK llamando a votar a maduro. Ella votó en blanco. Nosotros el 20 de Mayo votamos al PSUV porque era el mejor gobierno que podíamos conseguir en un momento de ataque imperialista, y por eso en Febrero de 1946 hubiéramos votado a Perón contra la Unión Democrática que pregonaba la invasión imperialista en Argentina. Ahora…¿por qué no votamos a Scioli? Porque no votamos a Menem. Alguien que viene de sufrir un gobierno radical como el de Alfonsín y está en una huelga contra Alfonsín, y sabe que el legado de Alfonsín es su contracara reaccionaria que era Angeloz, se lo quiere sacar de encima. Nadie dudaba que era un privatizador salvaje. Enfrente teníamos a Menem que era un candidato que simpatizaba con Ubaldini y que planteaba una salida institucional a la crisis económica. Concretamente: ¿había que votar a Menem? 2015: ¿votar a Scioli porque custodiaba Zanini? Nosotros consideramos que no había que votaros…¿por qué? ¿Por qué nos daba lo mismo quien ganara y es todo lo mismo? No. Nos hubiese gustado que gane Scioli porque, de igual manera que por la victoria de Menem el movimiento obrero rompió con el peronismo por izquierda y se armó el movimiento piquetero, si hubiese ganado Scioli el movimiento overo se hubiese sacado las ilusiones en el peronismo. El único lugar en que el movimiento obrero puede romper con el peronismo, es con el peronismo en el gobierno. Tenemos esta tesis. De forma más general, ¿de dónde sale el Partido Obrero? De la oposición obrera y popular al propio Juan Domingo Perón, que en 1973 vino prometiendo “la patria socialista” y en cualquiera de sus versiones lo que hizo fue la Triple A. En 1973 no votamos a Cámpora. No lo votamos. Votamos en blanco o al PST. Nuestro candidato queríamos que sea Agustín Tosco. Perón venía a armar la Triple A, no a liderar una oposición anti-imperialista. La acusación, entonces, es: “vos sos un desgraciado, hiciste que gane Macri, sos una porquería que querías que Angeloz llegue al gobierno, pensás que cuanto peor mejor. Vos sabias que Scioli y Macri no eran lo mismo, de hecho aceptas que en lo inmediato y en las conclusiones políticas convenía Scioli. Aun así, preferís no haber votado a Scioli porque era la forma de organizar a la clase obrera que estaba rompiendo con el peronismo, o sea para construir tu partido”. Sí, es eso. “Ah, sos un egoísta porque en nombre de la vanguardia te cagas en las masas”. Es un momento sensible políticamente porque la izquierda revolucionaria, para poder unir en términos revolucionarios la mayoría popular, se tiene que colocar en la vereda de en frente del imperialismo. No la vamos a poder construir si no estamos claramente delimitados del imperialismo. No consideramos que vamos construir una izquierda revolucionaria si apoyamos la cancelación de deuda de Kirchner contra el FMI. Ahora…el 25 de Noviembre de 2015, como hubo un 49 % que no votó a Macri, dijimos “saquemos un balance, el pueblo argentino no fue del kirchnerismo a la izquierda, sino del kirchnerismo a la derecha, y apoyémonos en el 49 % de compañeros anti-macristas para luchar contra Macri, y convoquemos a CFK e incluso a Scioli a hacer una gesta patriótica anti-macrista…y que se desarrolle la lucha política”. Así hay que desarrollar la lucha política en este país y en este contexto. Consideramos que los partidos de vanguardia no se preparan para gobernar hoy, nos preparamos para futuras crisis que es el colapso del capital. Ahora, en el “mientras tanto”, condicionamos nuestra autoridad política solamente cuando tenemos la duda razonable de que pueda surgir algo bueno de ese gobierno. La duda razonable o una convicción profunda. Cuando tenemos la convicción de que ese gobierno viene a masacrar al movimiento obrero, no le damos nuestro voto. Si hacemos eso, la gente que se va a oponer a las medidas de capitulación al imperialismo, se va a ir para la derecha. Si la gente se va con el fascismo en Grecia, es porque no visualiza que hay una izquierda contra Tsipras. Si la gente, en este país, votó a Macri, es porque los convenció el kirchnerismo en el gobierno. Si la social-democracia tiene que explicar que pasó que la gente voto a Hitler, ¿cómo hace?, ¿tan mierda tiene que ser tu gobierno para que terminen votando a Macri o a Hitler? ¿Se entiende? Nosotros como izquierda no somos una izquierda, que por nuestra perspectiva revolucionaria, no aceptemos ingresar en gobiernos que no sean de nuestro signo, sino que reclamamos de esos gobiernos que mínimo nos generen una duda razonable de que van a ser algo bueno. Por eso votamos a Evo Morales y ahora a Maduro. Nos imaginamos que un futuro gobierno peronista que probablemente haya en 2019, va a ser una mierda seguramente.

El gobierno peronista de 2019 probablemente sea una porquería, pero tenemos que ingresar como izquierda a esa discusión porque hoy tenemos una circunstancia distinta a 2015…esa circunstancia distinta es Unidad Ciudadana. Hay una oposición estratégica que se puede desarrollar y se puede construir, y desde ahí podemos dar la pelea incluso al futuro gobierno peronista. Probablemente no vamos a tener cargos y nos echarían de una patada en el orto al decir media palabra. Bien, que así sea. Nuestro lugar es la calle, no tranzando con Chevrón, en el CIADI, no devaluando la moneda como Kiciloff. Nos gusta mucho más un Guillermo Moreno que se peleó con todo el mundo para defender los puestos de laburo. Lo que nos gusta es que haya un peronismo que sepa que tiene que estar del lado de la Argentina contra la OMC, contra el imperialismo yanqui y europeo. Exigimos eso y sabemos que eso nos viene bien por más que no sean de izquierda. Esa es una disputa política muy importante.  En 2019 vamos a tener un gobierno peronista seguramente, y en esa disputa el trotskismo va a estar preparado para seguir construyendo una alternativa revolucionaria y anti-imperialista.

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