FUERA OMC. FUERA G20. FUERA MACRI

FUERA OMC. FUERA G20. FUERA MACRI

NO AL ACUERDO DE LIBRE COMERCIO

MERCOSUR – UNIÓN EUROPEA

Martes 12 – 18hs – Marcha en el Congreso

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El jueves 30/11/2017 Macri asumió la presidencia del G-20 mientras fusilaba mapuches y disparaba contra los estatales. El jueves 7/12, lanzó una cacería judicial contra toda la oposición buscando encarcelar a Cristina, es decir, suprimir a la actual senadora y principal dirigente opositora del país. El mismo día, encarceló a Luis D’Elía junto al ex canciller Timmerman y muchos otros opositores por un memorandum que nunca existió (porque no fue aprobado por Irán) y que no es materia judiciable (porque fue aprobado por ambas cámaras del Congreso, como exige la Constitución). Para peor, luego disparó contra los trabajadores de la madera MAM en Neuquén dando por resultado un diputado – Godoy del FIT – con el pie quebrado. También en Neuquén, la Policía violó la autonomía universitaria y realizó allanamientos ilegales contra estudiantes. En Catamarca, la policía también reprimió a estudiantes con balas de sal. Ayer mismo, Gendarmería desalojó el camping Mapuche en los Alerces. Crece en todo el país, por lo tanto, la violencia de Estado y las detenciones ilegales. Como dijo Petter Titland, miembro del grupo de ONGs y sindicatos deportados arbitrariamente por el gobierno argentino, “la democracia en Argentina está amenazada”. Con la nueva doctrina “Izurzun-Bullrich”, todo ciudadano es culpable hasta que se demuestre lo contrario y, por lo tanto, puede ser fusilado o detenido arbitrariamente por el Estado. Es decir, Macri asumió la presidencia del G-20 declarandole la guerra al pueblo e instaurando, de facto, un régimen terrorista de Estado en Argentina. Pretende, a su vez, habilitar que las Fuerzas Armadas intervengan en asuntos internos para militarizar por completo el país. Macri no es un presidente, es un tirano que gobierna contra la Constitución. Por lo tanto, es una obligación ética de todos los partidos políticos, diputados y senadores que juramos por la Constitución Nacional, exigirle la renuncia al presidente-tirano. Como PARTIDO PIQUETERO marchamos a la XI Cumbre de la OMC para decirle al mundo: ¡FUERA MACRI!

EXTORSIÓN Y FRACASO: A 2 AÑOS DE GOBIERNO, MACRI DICE “SIN AJUSTE, ARGENTINA ESTALLA”

En la inauguración de la “Plaza de la República” en Olivos, Macri pretendió saludar la fundación de una nueva república mientras lo que esta instaurando es una dictadura. Mientras el fallo de la CIDH por Milagro Sala mostraba el aislamiento y el repudio internacional que genera el autoritarismo macrista, pretendió mostrar el apoyo de “3 de los 4 principales líderes del mundo” (Merkel por Alemania, Abe por Japón y Xi por China). La imagen de Argentina entrando a la Troika del G-20, por lo tanto, pretende ser usada como la consolidación de un supuesto “super-Macri”. La realidad, sin embargo, es exactamente la contraria. Macri pretende intimidar al pueblo argentino para que acepte un brutal ajuste porque, de otra forma, su gobierno está a punto de estallar.

Para entender la fragilidad del gobierno macrista, hay que dejar de lado las mentiras de los diarios y guiarse por lo que dijo en la entrevista a Longobardi en CNN. Macri confesó la extrema fragilidad de su gobierno en un balance dirigido especialmente hacia los inversores extranjeros y los economistas que le reclaman la aplicación de un ajuste en shock. ¿Qué dijo Macri? “Si cumplimos este sendero de bajar sistemáticamente gasto público y déficit fiscal, la economía no va a estallar. Pero hay que cumplirlo. Yo soy el primero en decirlo. No es sostenible donde estamos, es una posición de altísima fragilidad (…) Tenemos que seguir bajando el gasto público, el secreto es ése, no hay otro” Macri, para describir su propio gobierno, dice ALTÍSIMA FRAGILIDAD. ¿Se está victimizando? No, realmente la situación de Argentina es crítica. Macri asume la presidencia del G-20 mientras Argentina tiene su mayor déficit comercial en toda la historia económica del país (- 5.867 millones de dólares) y siendo el segundo país del mundo que más deuda externa emitió. Esto es lo que lleva a que economistas opositores como Guillermo Moreno y periodistas como Navarro digan que “está en marcha un corralito”. ¿Lo dicen por opositores? No, también lo sostienen los oficialistas y neoliberales como Espert, Broda, Carlos Rodríguez y Melconian. Textualmente: “este país se va a la mierda”. Macri prepara un estallido como en 2001.

¿Cuál es el plan de Macri? Convencer al pueblo argentino de abandonar sus derechos y reclamar un ajuste brutal contra sus propias condiciones de vida, es decir, un suicidio colectivo. Textualmente: “Tenemos que abandonar las banderas de la reivindicación para tomar las banderas de la construcción” (…) “No es sostenible este déficit de la Argentina, tiene que bajar. Tiene que haber una actitud del ciudadano de demandar austeridad, que el gobernante cuide el mango (…) “Yo siento que esta última elección clarificó mucho las cosas, para aquellos que creían que esto iba a ser un veranito, que nos íbamos a ir apresuradamente del poder” (…)  “Con la convertibilidad nos habíamos curado durante una década de la inflación” (…) “Absolutamente, la Argentina no ha cumplido su meta de inflación en este año” (…) “Las metas anuales que nos hemos fijado plantean un equilibrio fiscal perfecto para dentro de 5 años” Macri pretende ser reelecto en 2019 para aplicar un ajuste brutal hasta 2023 reivindicando, explícitamente, la globalización neoliberal y la política monetaria MENEMISTA y del FONDO MONETARIO INTERNACIONAL. Como en el 2001, tenemos que terminar con los gobiernos del FMI.

SE TERMINÓ LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL: EL MUNDO DE MACRI NO EXISTE MÁS

La OMC (Organización Mundial de Comercio) es una institución que atrasa 20 años. Tiene más que ver con el siglo pasado que con una solución para la actual crisis mundial. Su conformación, como señaló la delegación china, es un “resabio de la Guerra Fría”. El 1º de enero de 1995 (4 años después de la disolución de la URSS), la OMC sustituyó al GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) que llevaba en funcionamiento desde 1947 (2 años después del fin de la segunda guerra mundial). Su sentido práctico era centralizar el comercio mundial capitalista para combatir al bloque económico socialista. Con la caída de la URSS, y la consiguiente transformación del conservadurismo neoliberal en expansión globalizadora, lo que asistimos los últimos 30 años no es otra cosa que la demolición del Estado de Derecho a escala mundial (contracara de la URSS) y la abierta exposición de la naturaleza fascista de las corporaciones imperialistas. La disyuntiva a escala mundial es democracia popular o dictadura de las corporaciones transnacionales. Hoy, hasta la propia OMC, se muestra como una traba. Esa es la razón de fondo por la cual la prensa económica internacional caracteriza “un vacío de poder en la OMC” y un “boicot por parte de Estados Unidos”. Según el embajador de Canadá, “la OMC se encuentra en crisis y en una experiencia cercana a la muerte”.Los monopolios necesitan sacarse sus viejas ropas democráticas porque la crisis mundial les exige aplicar toda su violencia fascista.

La OMC reúne 3500 delegados de 164 países. El G-20, a su vez, son los principales 20 países del mundo: 85% PBI mundial, 66% población mundial y 75% del comercio mundial. Esos números, sin embargo, no logran disimular que el 60% del comercio mundial es un comercio intra-monopolios (o sea su propia cadena de valor a escala global) y que los principales protagonistas de ese comercio son China y Estados Unidos. La crisis de la OMC, por lo tanto, no es otra cosa que el reflejo institucional de la crisis del matrimonio entre el imperialismo yanki y la burocracia globalizadora del Partido Comunista Chino. Ya hay un pedido de divorcio formal: Estados Unidos, con Trump a la cabeza, le ha declarado la guerra comercial a China. Su objetivo es fortificar la economía nacional yanki para lanzarse a la guerra contra Rusia.

Si bien la OMC y el G-20 jugaron un rol de contención efectivo ante la crisis mundial en 2008 por las regulaciones y emisiones monetarias que implantaron, no han logrado revertir la tendencia recesiva mundial. De hecho hasta el propio Macri tuvo que admitir que “el crecimiento en 2017 es real pero frágil”. Del repudio popular en Seattle-EEUU en 1999 a la Ronda de Doha-Qatar donde una monarquía ultrareaccionaria fue la sede de la globalización (la supuesta democracia universal), ahora estamos ante el fin de la OMC. Seguramente no será en esta cumbre pero su crisis es irreversible porque el proteccionismo neo-fascista se expande en las principales metrópolis del mundo.   

Hace 4 años (2013) la OMC viene sufriendo una fuerte crisis de credibilidad. En Bali-Indonesia (2013) y Nairobi-Kenia (2015) se armonizaron procedimientos aduaneros y se avanzó con la reforma de las reglas del comercio agrícola, al definir eliminar subvenciones a las exportaciones, pero no se logró ningún avance de peso.  Lo más importante fue el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC (AFC). Es el 1° acuerdo multilateral aprobado desde 1995. Su objetivo es agilizar el movimiento, levante y despacho de mercancías, en resumen, destruir la producción nacional y el mercado interno. El AFC es la extorsión para participar en “cadenas globales de producción”. No “facilita el comercio”, facilita que multinacionales terciaricen su producción. El AFC elimina costos y protocolos de aduana para que se lleven todos los beneficios sin tener que invertir en nuestros países.

La crisis terminal de la OMC, sin embargo, arrancó en 2015. En la última cumbre (bi-anual), China reclamó que se reconozca su “estado de economía de mercado” luego de haber cumplido el plazo requerido de miembro por 15 años. Esto fue rechazado tanto por la Unión Europea como por Estados Unidos. Según Robert Lighthizer, “zar del comercio” de Trump, reconocerle ese derecho a China sería “un cataclismo para la OMC”. Para este abogado comercial y veterano conservador de la era Regan, las guerras comerciales con China y con Japón son el eje de la economía mundial. Tiene apoyo de sectores demócratas para atacar a China, de hecho uno de los últimos actos de Obama fue demandar a China por la producción subsidiada de acero y aluminio. De ahí que, durante su campaña electoral, Trump haya prometido varias veces retirar a Estados Unidos de la OMC.

En una entrevista para Fox Business Trump dijo que “la OMC fue hecha para beneficiar a todos menos a nosotros” ¿Es cierto que Estados Unidos fue perjudicado en la OMC? Es falso. El 90% de las demandas que hizo en los últimos 20 años, las ganó. China, por el contrario, en general fue el perjudicado. Sin embargo, según Lighthizer, “la OMC ya no se trata de negocios sino de denuncias” porque “los países piensan que pueden ganar concesiones por medio de demandas que no pueden ganar en la mesa de negociación”. Por eso su posición no tiene ningún fundamento jurídico más que la defensa a ultranza de los intereses de sus propios monopolios. El hecho de que quiera bloquear la renovación de los jueces de arbitraje (de los 7 miembros, quedarán 4 y en los próximos años ya no será viable su funcionamiento) demuestra que Estados Unidos se ha declarado en rebeldía contra las reglas del comercio mundial y busca boicotear al sistema multi-lateral. ¿Su objetivo es un mundo libre? No, Estados Unidos quiere imponer por la fuerza acuerdos bilaterales que sean directamente a su favor.

¿Puede existir la OMC sin Estados Unidos? No, sería una caricatura del comercio mundial. Estados Unidos apunta contra las principales potencias “en desarrollo”. Según Lighthizer, “hay algo mal si 5 de los 6 países más ricos del mundo dicen que son países en desarrollo”. Centralmente, apunta contra China e India dado que este status les da plazos más largos para adoptar las normas de la OMC y más oportunidades de comercio. Sin embargo, sin un acuerdo la OMC ya no puede existir. Algunos hablan de la “transformación de la OMC en la ONU”, es decir, que no sirve para imponer automáticamente los intereses de los monopolios sino que debe someterse a la votación de los países pequeños. Al imperialismo yanki, como se ve, le molesta las votaciones y se prepara para una solución de fuerza pateando el tablero. Al igual que durante el capitalismo de Estado en la década de 1930, Estados Unidos hoy necesita revertir la tendencia a la transnacionalización del capital de cara a la Tercera Guerra Mundial.

LA ARGENTINA ANTE UN MUNDO QUE SE CAE A PEDAZOS: EL PLAN DE MACRI Y EL PLAN DE LOS PIQUETEROS

La Cumbre de la OMC liderada por Macri va a concluir en un FRACASO. La propia excanciller y “chair” del evento, Susana Malcorra, dijo tras finalizar las reuniones de jefes de delegación que “el vaso no está medio vacío, sino que está bastante vacío”. Por parte de Estados Unidos, ni siquiera está claro si van a permitir que la OMC firme una declaración de intenciones en común. La Unión Europea, mientras tanto, se conforma con seguir negando la realidad e intentar ocultar esta crisis terminal que sacude al mundo. Es improbable que se saque siquiera una resolución evidente como condenar la pesca ilegal. La OMC está obsoleta y liquidada.

El plan de Macri, en este contexto, es sacrificar los intereses de Argentina en defensa de una OMC en crisis. Literalmente mientras el representante de Estados Unidos dijo “vamos a enfatizar nuestra soberanía nacional sobre el multi-lateralismo”, Macri dijo “Podemos poner por delante la supremacía del interés nacional y esperar la próxima crisis o podemos pensar todos juntos qué OMC necesitamos” ¿Es necesaria una prueba más contundente de que Macri humilla y entrega a la Argentina? Para peor, el canciller Jorge Faurie reivindicó el memorandum con el Reino Unido firmado en septiembre 2016. Un memorandum infame que no votó nadie y que coloca como aliado a uno de los pocos países con los que Argentina tuvo una guerra y tiene una disputa territorial por las Malvinas. En Argentina, el único traidor a la patria se llama MAURICIO MACRI.

De cara al G-20, de acá a noviembre de 2018, se realizarán 50 reuniones en 9 ciudades del país. Según Macri, después del acuerdo de librecomercio MERCOSUR-UNIÓN EUROPEA, se vienen acuerdos con EFTA (European Free Trade Association), con Japón y la Alianza del Pacífico. El Gobierno también tiene intención de anunciar el inicio de negociaciones de un tratado de libre comercio con Canadá (para enero-febrero) así como con Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur. También tiene en carpeta un acuerdo minero con Chile por la Minera Pelambres. Esta minera, si bien opera en territorio chileno, ya está siendo cuestionada por instalar un depósito de residuos altamente contaminantes sobre suelo sanjuanino. Este es el contenido entreguista de la “declaración de Buenos Aires” firmada por los presidentes golpistas de la triple alianza oligárquica: MACRI-TEMER-CARTÉS.

Sobre el acuerdo con la Unión Europea, se firmaría antes de fin de año. Macri quiere hacer el anuncio en la cumbre de la OMC mientras que Temer quiere hacerlo el jueves 21 de diciembre en la cumbre del MERCOSUR dada su presidencia pro-tempore. El acuerdo, como reconocen los empresarios argentinos, es pésimo para la industria nacional pero, al igual que con los fondos buitres, “a Macri sólo le interesa la foto de normalizar relaciones con el mundo”. Macri es un GOBIERNO ANTI-EMPRESARIO que juega a favor de los monopolios internacionales. Por último, Macri pretende que Argentina sea declarada miembro de la OCDE en la cumbre que realizará el próximo jueves 14 de diciembre en París. Otra foto para la tribuna, que probablemente no logrará.

¿Cómo justifica Macri su plan entreguista? Con la suposición de que las PyMEs que sobrevivan a la apertura indiscriminada de importaciones se transformarán en empresas multi-nacionales. Sí, así de ridículo es el macrismo. Literalmente Marcos Peña declaró: “El objetivo es romper con una lógica reaccionaria-cerrada y pensar en grande que cientos de empresas argentinas se transformen en multi-nacionales conquistando nuevo mercados” ¿Cómo sería posible? Porque “las últimas décadas han sido las de mayor desarrollo en toda la historia de la humanidad”. Sin embargo a renglón seguido, con un fallido, se sincera “Nunca ha estado la riqueza en tan pocas manos, digo, en tantas manos”. La idea absurda de “PyMEs multi-nacionales” formará parte de la antología de chamuyos macristas como el “segundo semestre”, “los brotes verdes”, la “pobreza cero” y la “revolución de la alegría”. A su vez, los nuevos 4 slogans que nos deja Macri para justificar esta entrega del país al imperialismo son: “Los problemas de la OMC se resuelven con más OMC”, “Inserción inteligente al mundo”, “sí al poder de la norma y no a la norma del poder” y “construyendo consenso para un desarrollo equitativo y sostenible”. La realidad detrás de estas frases armadas es que, en su discurso, el Presidente saludó “el 50° aniversario de la incorporación de Argentina al comercio mundial”. Hagan la cuenta, es bastante sencillo: 2017-50 = 1967. Macri saluda la política económica de Onganía y Krieger Vasena. Macri es dictadura.

Como PARTIDO PIQUETERO asumimos la caída de la globalización neoliberal como un hecho de la realidad mundial. Para un mundo que marcha hacia la guerra, la salida para Argentina no pasa por la integración a los monopolios sino por la defensa irrestricta de nuestro mercado interno. Desde ese lugar, señalamos que Argentina es un país superavitario en dólares dado nuestro comercio internacional de materias primas y que, si debemos endeudarnos, es solamente por una vocación cipaya del gobierno de permitir la fuga de capitales. En este sentido, el monopolio del comercio exterior y la centralización del ahorro nacional y en moneda extranjera se impone para permitir la renovación del capital industrial y garantizar la defensa nacional. Estas son medidas elementales para terminar con la sangría nacional y preparar nuestro país para lo que realmente se viene: no para una “lluvia de inversiones” sino una lluvia de bombas sobre el mundo entero.

A su vez, el reconocimiento de China como economía de mercado debería ser una bandera de todo país que esté dispuesto a desafiar seriamente a las potencias imperialistas. Lo mismo la defensa del status de “en desarrollo” para aquellos países que gocen del “beneficio”. Lo que se presenta como una “disputa jurídica” no es, en realidad, otra cosa que la bota imperial queriendo apretar la cabeza de los países oprimidos que exigen la apertura de los principales mercados del mundo. Otro ejemplo concreto es el G-33 comandado por India y con el apoyo de más de 100 países que reclama, luego de 16 años de la Ronda de Doha, que los países imperialistas cumplan con su promesa de permitir el libre acceso de los productos agrícolas de los países oprimidos. Son 100 países sobre 164, una clara mayoría de la OMC, y su opinión no es escuchada. También se oponen a las actas de facilitación de inversión (AFC) y normas sobre MiPyMEs. Sólo China y Argentina apoyan facilitar inversiones con 45 países mientras que 38 países liderados por Chile apoyan las normas para MiPyMEs.

La Argentina, bajo el gobierno del PARTIDO PIQUETERO, defenderá los intereses nacionales en primer lugar y, para lograrlo, colocará a nuestro país en cada batalla que se libre contra el imperialismo. Nuestro camino es la ruptura de los países oprimidos con los organismos imperialistas y la construcción de un bloque socialista alternativo para lograr un mundo libre de monopolios, bancos y fascismo. Por eso decimos: FUERA OMC. FUERA G-20. FUERA MACRI.

12/12/2017

PARTIDO PIQUETERO

www.elpiquetero.org / www.partidopiquetero.org

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