[REVISTA DE LAS PIQUETERAS N°9] PUTIN DESPENALIZA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

Putin respalda al Congreso machista, ilegaliza las marchas de las mujeres y encarcela feministas

PUTIN DESPENALIZA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

Que los gobiernos del mundo se pronuncien. Llenemos las embajadas de Rusia de pronunciamientos. El 8 de marzo, defendamos a las mujeres rusas.

Putin acaba de despenalizar la violencia doméstica contra mujeres y niños: “El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha promulgado este martes una ley que despenaliza la violencia doméstica, siempre que el agresor no sea reincidente en un plazo de un año, proyecto que ha sido muy criticado por los activistas de derechos humanos. Según la nueva ley, las agresiones que causen dolor físico, pero no lesiones, y dejen moratones, arañazos o heridas superficiales a la víctima no serán consideradas un delito, sino falta administrativa. Sólo cuando el agresor vuelva a golpear al mismo familiar en el plazo de un año podrá ser procesado por la vía penal y castigado con la cárcel, siempre y cuando el agredido logre demostrar los hechos, porque la Justicia no actuará de oficio en estos casos. De acuerdo con los expertos en violencia de género, el 90% de los denunciantes en Rusia no acuden a los juzgados porque el procedimiento es muy engorroso” (RTVE, 7/2). Previamente, había sido aprobada en el parlamento, con 368 votos a favor, un voto en contra y una abstención. La nueva legislación implica “que la violencia de género deje de juzgarse por el código penal y se considere sólo un ‘delito civil’, que se pagaría con una multa de 500 euros, un arresto de 10 o 15 días o hasta 120 horas de trabajo social. De esta manera, los maridos que peguen a sus mujeres sólo irán a prisión si lo hacen ‘más de una vez al año’” (El Mundo, 12/1).

PUTIN, UN GOBIERNO DE REACCIÓN CONTRARREVOLUCIONARIA CONTRA MUJERES Y LA COMUNIDAD LGBTTIQ

La medida se fundamenta en un planteo abiertamente reaccionario y contrarrevolucionario. “‘La descarada injerencia en la familia’ por parte de la Justicia ‘es intolerable’, ha dicho Putin a finales de 2016 en su rueda de prensa anual al responder a una activista que le preguntó sobre la conveniencia de acabar con una ley que permite ‘encarcelar a un padre por unos cachetes en el culo que el niño se ha merecido’ (RTVE, 7/2). A esto se suman las declaraciones de otros exponentes del gobierno: “Vyacheslav Volodin, vocero de la Duma (parlamento ruso), dijo que la nueva legislación fue una señal de la determinación del Estado para ‘crear condiciones para el surgimiento de familias fuertes’” (New York Times, 25/1). Según Infobae del 25/1, “quienes apoyan el cambio legal, entre ellos los miembros del partido Rusia Unida de Putin, dicen que buscan proteger el derecho de los padres a disciplinar a sus hijos y reducir la capacidad del Estado de inmiscuirse en la vida familiar. ‘Ésta es una votación histórica porque en algunos países el papel del Estado en la vida familiar es excesivo’, dijo Andrei Isayev, un diputado de Rusia Unida. ‘La votación pondrá fin a esas prácticas en Rusia’, agregó” (InfoBae, 25/1). La autoría de la ley, la diputada Mizulina, del partido de Putin, ha declarado que “no quiere que haya ‘personas encarceladas durante dos años y etiquetadas como criminales simplemente por dar una torta’. Por eso cree que las agresiones en el entorno familiar, incluidas las del marido a la mujer, deberían ser sólo una falta administrativa” (El Mundo, 12/1). Esa misma diputada planteó que “las mujeres somos criaturas débiles, todo nos está permitido. No nos ofendemos, ni siquiera cuando un marido pega a su mujer, de la misma manera que se ofende un hombre cuando se le humilla. No se puede humillar a un hombre” (EFE, 14/1).

De esta forma, el régimen restauracionista ruso continúa socavando las tentativas de la revolución rusa en el sentido de socializar la crianza y emancipar a la mujer del yugo de la familia patriarcal burguesa.

Esta iniciativa se integra a una ofensiva reaccionaria más general. Una de las dos autoras de la ley “se trata de la misma funcionaria que promovió la ley contra la ‘propaganda gay’, que prohíbe hablar en público de ‘relaciones sexuales no tradicionales’ y penaliza la marchas del orgullo y establece penas de cárcel para los activistas” (Que Pasa Salta, 2/2). Ambas leyes fueron apoyadas por “la Iglesia Ortodoxa Rusa, que firmemente ha incrementado su influencia en la política social en los años recientes. En una declaración el año pasado, dijo que el castigo físico era una tradición rusa, y por lo tanto debe ser protegida como un ‘derecho esencial dado a los padres por dios’. ‘No hay duda de que los niños deben ser defendidos contra verdaderas actividades criminales’, dijo la Iglesia. ‘Pero uno no puede igualar dichos crímenes con el racional y moderado uso del castigo físico por parte de padres amorosos’” (New York Times, 25/1).

UNA MÁQUINA DE ASESINAR MUJERES

La gravedad de la medida es mayor aún si se tienen en cuenta las estadísticas de violencia de género en Rusia. “Unas 36.000 mujeres son golpeadas diariamente por sus maridos en este país, según un estudio de Amnistía Internacional. Y las muertes como consecuencia de estas palizas son también frecuentes, como muestran datos de 2008, según los cuales 14.000 mujeres murieron ese año a manos de familiares. Datos confirmados en un estudio realizado en 2012 por el Ministerio de Interior y el Consejo Presidencial del Desarrollo de la Sociedad Civil y los Derechos Humanos, que concluyó que anualmente entre 12.000 y 14.000 eran asesinadas por sus parejas o familiares. Además, el 74% de las mujeres que pidieron asistencia a una línea de ayuda por sufrir malos tratos nunca reportaron los hechos a la policía, por considerarlo inútil” (El País, 13/1). “Otras fuentes hablan de que una mujer muere cada 40 minutos en Rusia víctima de la violencia de género” (Infobae, 7/2).

Por eso, han generado la crítica de militantes defensoras de los derechos de la mujer: “La abogada especializada en violencia de género Marí Davtián explicó que ‘las víctimas deberán reunir ellas mismas todas las pruebas de la paliza y acudir a todas las vistas en los tribunales para probarlo. Es absurdo que no se actúe de oficio. El agredido debe investigar su propio caso’. La abogada sostuvo que en el 90 por ciento de los caso quienes denuncian ‘finalmente no acuden a los juzgados, porque el procedimiento es muy engorroso y porque el agresor es alguien del entorno más próximo, que casi siempre comparte hogar con su víctima’” (Página 12, 28/1). “En la práctica, añade Davtián, el 90 % de los denunciantes, que ya de por sí son muy pocos, ‘finalmente no acuden a los juzgados, porque el procedimiento es muy engorroso y porque el agresor es alguien del entorno más próximo, que casi siempre comparte hogar con su víctima’. La clave de la nueva ley, la que abre la puerta a una violencia doméstica impune, es de hecho el carácter privado de la imputación penal en el caso de una segunda paliza, porque ‘el 90 % de las víctimas no denuncia y el 90 % que sí lo hace no se presenta al juicio’, advierte la abogada” (EFE, 14/1).

TRUMP Y PUTIN CONTRA LAS MUJERES Y EL PUEBLO

No es cierto que la medida cuente con el consenso mayoritario del pueblo ruso: “El 44% de los rusos rechazan el cambio legal que saca la violencia doméstica del Código Penal y lo reduce a una infracción administrativa, según una encuesta realizada por el Fondo de Opinión Pública. Los que apoyan la nueva ley alcanzan el 23%, según el sondeo realizado a propósito de la iniciativa presentada en noviembre pasado por un grupo de diputados” (El País, 13/1).

Tampoco es cierto que las mujeres vayan a aceptar pasivamente esta ofensiva reaccionaria. Las mujeres rusas se han levantado y se han movilizado. En respuesta a esto “las autoridades de Moscú se negaron a autorizar una manifestación callejera para protestar contra la ley, argumentando problemas de tráfico. El veto se produjo tras las masivas manifestaciones en EEUU a raíz de la toma de posesión de Donald Trump” (El Periódico Internacional, 25/1/2017). No es casual que las marchas contra la ley y contra Trump coincidan. Trump y Putin comparten una orientación misógina y machista. Desde Las Piqueteras extendemos nuestro apoyo a la lucha que están desarrollando las mujeres rusas y llamamos a las organizaciones de mujeres a nivel internacional a rodear de solidaridad a las compañeras y levantar la bandera contra la legislación reaccionaria rusa durante el paro internacional de mujeres del 8 de marzo.

¡LIBERTAD PARA TATIANA SUKHAREV!  ¡BASTA DE PERSEGUIR A LA OPOSICIÓN!

A esta legislación reaccionaria se agrega la persecución contra las mujeres que luchan. Tatiana Sukharev (Татьяна Сухарева) es una militante feminista rusa opositora al gobierno de Putin. Sukharev se intentó presentar a las elecciones como candidata feminista del Consejo de Moscú pero le fue impedido a partir de una causa armada. Fue arrestada, detenida en una cárcel por 8 meses y luego pasando a estar detenida desde hace 6 años con arresto doméstico, con una desatención total de su estado de salud que ha empeorado de forma drástica. La causa penal abierta es por fraude y Sukharev denuncia la ausencia total de pruebas en el proceso penal que enfrenta. La causa que tramita en la justicia tiene una pena en expectativa de 10 años.

Este 20 de enero ha comenzado el juicio oral. La compañera, incluso en estas circunstancias de persecución, está organizando el Paro Internacional de Mujeres para este 8 de marzo. Desde Las Piqueteras le damos nuestra solidaridad y exigimos su libertad, el cierre de la causa y el cese de la persecución contra la oposición.

QUE MACRI, MALCORRA Y TÚÑEZ SE PRONUNCIEN. LLENEMOS LAS EMBAJADAS RUSAS DE PRONUNCIAMIENTOS. ESTE 8 DE MARZO, MARCHEMOS TAMBIÉN POR LAS MUJERES RUSAS.

Hasta el momento, Macri, Malcorra y Túñez han permanecido en silencio ante este brutal ataque que violenta los derechos de las mujeres y la legislación internacional en materia de derechos humanos. Macri se jacta de haber presentado el plan de acción contra la violencia de género junto a Fabiana Túñez. Malcorra tenía la aspiración de ser la primera titular mujer de la ONU. Si dicen defender a las mujeres, entonces que se pronuncien contra este ataque que sufren las mujeres rusas.

Las organizaciones de mujeres de Argentina, al mismo tiempo que dirigimos este reclamo a nuestro gobierno nacional, nos tenemos que dirigir a las organizaciones de mujeres del mundo entero para llenar de pronunciamientos las embajadas de Rusia en cada uno de nuestros países. Desarrollemos una enorme campaña política internacional contra la ofensiva de Putin. Este 8 de marzo, levantemos en alto la bandera contra la legislación que despenaliza la violencia doméstica en Rusia y exijamos la libertad de la compañera Tatiana Sukharev.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. luisa Maria lanuza solovera dice:

    Soy una madre divorciada desde hace nueve años.

    Mis familiares aquí en España se me han intentado meter en todo.

    Mi vida siempre ha sido transparente, no lo entiendo.

    Somos de origen ruso, de Bielorrusia. Y vivimos en Zaragoza.

    Muchos saludos.

    Luisa Maria

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